Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Lucía Jiménez, voz incansable de las víctimas canarias del terrorismo

La presidenta de Acavite, investigadora y defensora de la memoria y la justicia, dedicó su vida a visibilizar a las 281 víctimas de los ataques atribuidos al Frente Polisario. Su pérdida deja huérfana a la asociación por la que tanto luchó

Imagen del pasado 3 de noviembre de la presidenta de la Asociación Canaria de Víctimas del Terrorismo (Acavite), Lucía Jiménez, hija de un trabajador canario fallecido a causa de un atentado del Polisario contra las minas de fosfatos de Fos Bucraa, en Maspalomas (Gran Canaria).

Imagen del pasado 3 de noviembre de la presidenta de la Asociación Canaria de Víctimas del Terrorismo (Acavite), Lucía Jiménez, hija de un trabajador canario fallecido a causa de un atentado del Polisario contra las minas de fosfatos de Fos Bucraa, en Maspalomas (Gran Canaria). / Quique Curbelo / EFE

Las Palmas de Gran Canaria

Lucía Jiménez (Agüimes, 1965), presidenta de la Asociación Canaria de Víctimas del Terrorismo (Acavite), ha fallecido de manera inesperada este sábado en Málaga, adonde había viajado para asistir a un acto de homenaje al fiscal Luis Portero, asesinado por ETA en 2001. Su muerte ha causado una honda conmoción entre colectivos de víctimas, el ámbito académico y quienes compartieron con ella años de lucha por el reconocimiento y la reparación de un dolor largamente silenciado.

Jiménez se sintió indispuesta durante el viaje, pero no aceptó ser hospitalizada y pidió que la llevaran al hotel, donde horas después falleció de una hemorragia interna. Con ella desaparece una de las voces más firmes y perseverantes en la defensa de las víctimas canarias del terrorismo, una causa que marcó su trayectoria vital, profesional y académica. Su pérdida deja huérfana a la asociación y a toda la causa por la que tanto luchó sin poder ver cumplido su sueño de que Canarias contara con su propia ley de amparo a las víctimas isleñas del terrorismo.

Licenciada en Ciencias de la Información, Periodismo y Comunicación, así como en Filosofía y Letras por la Universidad de La Laguna, ejerció como periodista durante años y también fue profesora en la Universidad Carlos III de Madrid. En 2021 presentó su tesis doctoral, considerada uno de los trabajos más completos sobre las víctimas de los atentados atribuidos al Frente Polisario durante la Transición española. A través de esa investigación, Jiménez trató de contribuir a que se reconociera, restituyera y reparara el daño sufrido por cientos de familias.

Su compromiso tenía una raíz profundamente personal. Su padre resultó gravemente herido en el atentado perpetrado en enero de 1976 en las minas de fosfatos de Fos Bucraa, en el Sáhara Occidental, y falleció años después a causa de las secuelas. Aquella pérdida marcó su vida y la llevó a convertir el duelo en una reivindicación constante de memoria y justicia.

Visibilizar y acompañar

Desde Acavite, asociación creada en 2006, Lucía Jiménez trabajó para visibilizar a las 281 víctimas de ataques, ametrallamientos, secuestros, atentados y desapariciones atribuidos al Frente Polisario, la mayoría marineros canarios de pesqueros sorprendidos entre 1975 y 1986 en tierra y en aguas del Sáhara y zonas próximas. Nombres como Cruz del Mar, Mencey de Abona, Junquito o Las Palomas simbolizan una herida para muchas familias del Archipiélago que Lucía, con su trabajo, procuró ayudar a restañar, con su acompañamiento y su esfuerzo por dar voz a quienes hasta su entrada en juego no tenían voz.

Bajo su presidencia, la asociación participó durante más de una década en los homenajes a las víctimas del terrorismo celebrados en el Congreso de los Diputados, se integró en la Fundación de Víctimas del Terrorismo y asistió a reuniones de coordinación con el Ministerio del Interior. Aunque se lograron algunos reconocimientos honoríficos e indemnizaciones, Jiménez denunció en numerosas ocasiones que el trato recibido había sido insuficiente y, a veces, carente de la dignidad que merecían las víctimas.

Entre las iniciativas impulsadas por Acavite figura la denuncia presentada en 2012 ante la Audiencia Nacional contra dirigentes del Frente Polisario, así como los intentos de reactivarla años después. Jiménez también fue una voz crítica con la ausencia de una ley de víctimas del terrorismo en Canarias, una carencia que consideraba una muestra de falta de respeto y de empatía institucional hacia quienes sufrieron la violencia de un movimiento de autodeterminación que culminó con una descolonización fallida y aún hoy no solucionada.

Memoria, justicia y reparación

Su discurso, firme pero sereno, reclamó siempre memoria, justicia y reparación, así como la inclusión de estas víctimas en centros memoriales y en los materiales educativos que explican el impacto del terrorismo en la sociedad española. En 2022 recibió una de las medallas de plata concedidas por la Asociación Dignidad y Justicia, reconocimiento a una trayectoria marcada por la constancia, la valentía y el compromiso. No había paso que se diera en España en favor del Frente Polisario y las reivindicaciones del pueblo saharaui que no tuvieran una inmediata contestación por parte de Acavite. Lucía Jiménez alzaba su voz para reclamar para las víctimas canarias del terrorismo el mismo trato.

De este modo, la periodista dedicó buena parte de su vida a reclamar justicia para quienes no la tuvieron y a mantener viva la memoria de unas víctimas que se sentían relegadas al olvido. Su fallecimiento deja un vacío difícil de llenar, pero también un legado de lucha y dignidad que perdurará en la historia reciente de Canarias.

Dicho todo esto, solo queda expresar un mensaje de condolencia y acompañamiento a su familia, a sus amigos y a todas las personas y colectivos que compartieron con ella el camino de la defensa de las víctimas del terrorismo.

Tracking Pixel Contents