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Las borrascas Claudia y Emilia remontan la temporada de lluvias en Canarias tras un octubre muy seco

El año hidrológico arrancó con uno de los meses más áridos desde que hay registros, una situación que ha mejorado gracias a las últimas precipitaciones

Lluvia durante la borrasca Emilia

Lluvia durante la borrasca Emilia

Santa Cruz de Tenerife

El año hidrológico, un período de doce meses que coincide con el ciclo natural del agua, arrancó con el undécimo octubre más seco desde que hay registros, pero ha conseguido remontar gracias a dos borrascas: Claudia y Emilia. La primera pasó por el Archipiélago a mediados de noviembre y la segunda llegó apenas un mes después. El agua que ambas trajeron consigo no solo fue una bendición para el campo canario, sino que además ha devuelto la esperanza a una temporada de lluvias incierta en las Islas.

En 2024-2025, el año hidrológico arrancó bien, pero terminó torciéndose hasta concluir como una temporada bastante seca, una tendencia que parece que en esta ocasión se está produciendo a la inversa. Octubre cerró con solo un 19% de las lluvias esperadas para esa época.

En noviembre, las precipitaciones se acercaron a los valores normales y, en lo que va de diciembre, incluso se están superando. El día 13 de este último mes, jornada en la que Emilia golpeó con más fuerza, la estación de San Mateo (Gran Canaria) acumuló más de 150 litros por metro cuadrado en 24 horas, el máximo registrado. Otras tres estaciones también superaron los cien litros.

El viento, gran protagonista

Pese a los buenos datos, la lluvia no ha sido el efecto más importante de la borrasca. La Aemet señala que el viento ha sido el verdadero protagonista, pues los datos recogidos ocupan un listado «de dos páginas» y un máximo de 159 kilómetros por hora en Izaña (Tenerife). Aunque no ha sido una nevada histórica, Emilia también ha dejado más nieve de la esperada. De hecho, toda la precipitación que ha caído en esta forma se debe a la borrasca, que ha dejado un manto blanco bastante considerable. Además se contabilizaron más de 3.500 rayos el 13 de diciembre en Tenerife y Gran Canaria, fundamentalmente.

Claudia, por su parte, también provocó importantes rachas de viento y unos 668 rayos en superficie. Esta borrasca también hizo que la estación del Corral de los Juncos de San Mateo (Gran Canaria) batiera su récord de precipitaciones máximas en 24 horas, con 117 litros por metro cuadrado.

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