Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Foro ‘Canarias accesible. Conectando personas. Eliminando barreras’

Alianza entre las consejerías de Bienestar Social y Sanidad para desatascar los reconocimientos de discapacidad en las islas no capitalinas

La Consejería de Bienestar Social busca profesionales médicos, psicólogos y trabajadores sociales para agilizar los reconocimientos de discapacidad, con el objetivo de dar cobertura a todas las solicitudes pendientes

Foro Canarias Accesible

Arturo Jiménez

Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

Canarias tiene una deuda sin resolver con las personas dependientes que no residen en las islas capitalinas. Para tratar de mejorar su situación, las consejerías de Bienestar Social e Igualdad y de Sanidad del Gobierno de Canarias acaban de suscribir un convenio de colaboración que permitirá reducir las listas de espera para el reconocimiento y la certificación de las diferentes discapacidades, así como agilizar las valoraciones y reconocimientos. Este fue el anuncio que realizaron la consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, y la directora general de Discapacidad, Dulce Gutiérrez, realizaron en el marco del Foro Canarias accesible. Conectando personas. Eliminando barreras, organizado por Prensa Ibérica (grupo editorial al que pertenece EL DÍA-La Opinión de Tenerife) y la Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias. Durante esta cita reconocieron que las cifras de las listas de espera para resolver los certificados de discapacidad continúan siendo desproporcionadas en las Islas, y por eso es necesario contar con profesionales del Servicio Canario de la Salud (SCS) que puedan potenciar los equipos de valoración en todas y cada una de las islas.

A pesar de que la entrada en vigor del decreto el pasado mes de agosto ha agilizado los procedimientos para valorar y calificar el grado de discapacidad en Canarias, gracias a la automatización de diferentes procesos y la creación de la tarjeta acreditativa del grado de discapacidad, la larga lista de espera continúa siendo uno de los mayores escollos de la Consejería de Bienestar Social. Tanto el área gestionada por Candelaria Delgado como Sanidad son conocedoras de la importancia de simplificar y ajustar los procesos de reconocimiento y para ello llaman ahora a la participación de profesionales sanitarios canarios que quieran sumarse al programa y dar comienzo así a la fase de formación para que el proyecto pueda echar a andar a partir de febrero.

Médicos, psicólogos y trabajadores sociales

Estos fueron los plazos que adelantó la directora general Dulce Gutiérrez, y precisó que se buscan actualmente profesionales del área sanitaria, tanto médicos como psicólogos, y trabajadores sociales. Aunque tampoco se descarta la incorporación de enfermeras y terapeutas ocupacionales, puesto que los reconocimientos y valoraciones de dependencia también dependen del trabajo de todos estos profesionales. En concreto, este novedoso servicio arrancará con 30 profesionales del área sanitaria, 20 del área psicológica y otros 20 trabajadores sociales. Sin embargo, la directora general afirmó que se buscarán tantos profesionales como sea necesario para terminar con las listas de espera en Canarias. «Cuando hayamos resuelto eso, daremos por finalizado el acuerdo de colaboración con el Servicio Canario de la Salud», concluyó.

La colaboración echará a andar en febrero, primero de forma no presencial

«Con la labor de todos estos profesionales esperamos poder darle cobertura a todas las solicitudes que hay pendientes de reconocimiento del grado de discapacidad en Canarias», indicó Gutiérrez, quien añadió que las valoraciones arrancarán de forma no presencial, aunque incluyen también las presenciales en una segunda fase. De este modo, la Consejería de Bienestar Social espera dar una respuesta más personalizada a todas aquellas personas que esperan por su certificación de dependencia y que viven en las islas no capitalinas.

Centros para certificar

La directora general de Discapacidad avanzó, además, que en los centros para certificar la discapacidad, que acaban de abrir sus puertas en municipios como San Miguel y Santa Úrsula, en Tenerife, y Agüímes y Gáldar, en Gran Canaria, habrá un médico del Servicio Canario de la Salud que servirá de referencia y apoyo a los equipos de valoración itinerante que entren en funcionamiento gracias a este novedoso acuerdo de colaboración entre consejerías.

Sin embargo, este trabajo compartido de la Consejería de Bienestar Social no se limita únicamente al Servicio Canario de la Salud, sino que también cuenta con otro con el Servicio Canario de Empleo (SCE) porque, aunque la parte asistencial es indispensable para muchas personas con discapacidad, Dulce Gutiérrez expresó que «también debemos ofrecer libertad a aquellas personas que han demostrado tener una capacidad sobrada», y por eso insistió en la necesidad de garantizar la empleabilidad de las personas con discapacidad. «Si no hay un cambio de conciencia, tanto de la ciudadanía como de las empresas, no vamos a lograr cambiar las cosas», reflexionó la directora general quien coincidió en este punto con los diferentes representantes de asociaciones del tercer sector de las Islas que participaron también en este foro de Prensa Ibérica y la Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias.

Empleabilidad

El presidente provincial de Cruz Roja en Santa Cruz de Tenerife, Heliodoro González, habló, no solo de la discapacidad y la dependencia, sino que también resaltó otros factores que marcan la diferencia como el origen, el género o la situación familiar de una persona. Recordó que Cruz Roja cuenta con un plan de empleo que ha permitido incorporar a 40.000 canarios al mercado laboral en los últimos años pero lamentó que «encontrar un empleo no significa salir de la pobreza».

La iniciativa se suma a los centros de certificación, que también contarán con un médico

Por su parte, el director de la ONCE en Santa Cruz de Tenerife, Miguel Ángel Déniz, indicó que precisamente no disponer de estos reconocimientos de discapacidad y dependencia «limita e incapacita» a estas personas para acceder a bienes esenciales. «Solo tres de cada diez personas con discapacidad acceden a un puesto de trabajo, en parte, también, porque tan solo el 1% de las personas con discapacidad cuentan con estudios superiores», puntualizó. Habló, además, de los centros especiales de empleo, que son «la puerta de entrada y, en ocasiones, la única forma de acceder a un puesto de trabajo para las personas con discapacidad». «No existe ninguna otra herramienta de inclusión más adecuada que estos centros», concluyó.

Exclusión

Fernando Rodríguez García es el vicepresidente de la Red europea de lucha contra la pobreza y la exclusión social de Canarias (EAPN-Canarias) y dijo de manera rotunda que «las personas con discapacidad sufren exclusión de forma más severa» –el 42,3% frente al 26% de la población total– y que, de los 161.00 canarios que se encuentran en riesgo de pobreza, 68.000 son personas dependientes. Habló sobre los elementos que favorecen la exclusión de este sector de la sociedad en Canarias y entre las que destaca, precisamente, la precariedad laboral porque les es complicado acceder a empleos. Asimismo, incidió en el problema de acceso a la vivienda ya que precisó que, en Canarias, más del 43% del parque de vivienda tiene más de 50 años y no cuenta con los criterios de accesibilidad obligatorios en la actualidad. Hoy en día, tan solo el 2% de las viviendas sociales –de por sí escasas en el Archipiélago– son accesibles.

El secretario de la Federación de asociaciones de personas sordas de las islas canarias (Fasican), Rony Ramos, fue más allá del empleo y recordó que este colectivo sufre en la actualidad la imposición de numerosas barreras, también culturales y educativas. «El reconocimiento de la lengua de signos es bastante deficiente y eso nos limita la participación en los diferentes ámbitos de la sociedad», reflexionó el representante quien concluyó que «los prejuicios sociales aún existen por lo que debemos tratar de trabajar desde esa realidad para intentar alcanzar la inclusión real y efectiva».

Islas no capitalinas

Todos ellos reflexionaron además sobre las diferentes realidades que se viven entre unas islas y otras del Archipiélago. Precisamente Rony Ramos avanzó que en zonas como El Hierro, Lanzarote o Fuerteventura «no se cubren los mínimos de accesibilidad», y por eso avanzó que «nos gustaría no vernos solos el próximo año, poder trabajar junto a las administraciones públicas para tratar de romper las barreras que se nos han impuesto».

En este sentido, Heliodoro González también lamentó que existan diferencias tan claras entre Tenerife y Gran Canaria y las islas no capitalinas: «Debemos seguir trabajando para que se implanten todos los servicios en cada una de las islas y que la gente no tenga que trasladarse».

Tracking Pixel Contents