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Tirma, más de 80 años de innovación

La marca celebra el Premio Excelencia Empresarial 2025 por su compromiso con la innovación y la calidad

Un trabajador de Tirma en la empresa, ubicada en Las Palmas de Gran Canaria.

Un trabajador de Tirma en la empresa, ubicada en Las Palmas de Gran Canaria. / La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

Más de 80 años de historia y una trayectoria marcada por numerosos retos y aprendizajes. En 1941 irrumpió en la vida de los canarios Tirma, nacida de la unión de varias empresas que hasta entonces operaban de forma independiente. Desde entonces, la marca se ha consolidado como un referente en el mercado canario y, posteriormente, ha dado el salto a la Península y a diversos países de Europa y África. Ahora, la compañía suma un reconocimiento más: el Premio Excelencia Empresarial 2025, un homenaje a su compromiso con la innovación y la calidad.

El premio, que para Virgilio Correa, director general de Tirma, supone una "enorme satisfacción", representa también "una responsabilidad de cara al futuro". La compañía centra ahora sus esfuerzos en la sostenibilidad y en reforzar su vinculación con el territorio canario. En esta línea, añade Correa, la prioridad es seguir generando empleo estable y participar activamente en proyectos "que impulsen la economía local y la proyección exterior de las Islas".

Nuevos retos

Los nuevos retos no desvían a la compañía de su apuesta por la innovación. Un eje que Tirma integra tanto en sus procesos como en sus productos. “Fortalecer la marca y la cultura corporativa es una prioridad, representan los valores que han acompañado a la empresa desde sus inicios”, afirma el director general, quien subraya además que el foco “siempre está en permanecer cerca de clientes y consumidores”.

Ese vínculo es, precisamente, una de las señas de identidad de la firma. “Mantenemos una relación de confianza que va más allá del producto. Escuchamos a nuestros clientes y aprendemos de ellos”, sostiene Correa. Desde el inicio de su actividad, Tirma ha ampliado y renovado de forma constante su catálogo: partió de la torrefacción de café y la elaboración de chocolates, cacaos en polvo y ambrosías, y posteriormente incorporó la producción de caramelos y galletas.

La introducción de nuevas tecnologías en la cadena de producción y la apuesta sostenida por la calidad han permitido a la empresa consolidar una posición de liderazgo en el mercado canario, además de aumentar el reconocimiento de sus productos en los mercados exteriores. “La clave está en nuestra forma de trabajar y en el firme compromiso con la calidad”, resume Correa.

Dificultades

La situación económica no ha sido sencilla. La volatilidad y los constantes cambios del mercado han afectado a la empresa, que ha tenido que enfrentarse a la “escasez de algunas materias primas”. Esta situación se ha visto agravada por cosechas inferiores a lo habitual y por precios que, en casi todos los productos, han alcanzado niveles históricos. Además, señala el director general, la compañía ha experimentado retrasos en la recepción de suministros y problemas con las navieras.

El escenario geopolítico tampoco pasa desapercibido: “Algunas rutas marítimas se han visto afectadas y se han tenido que ampliar para evitar, por ejemplo, navegar por el canal de Suez”. A pesar de ello, Tirma mantiene su mirada puesta en la adaptación a los nuevos hábitos de consumo, "ofreciendo opciones que combinan calidad, sabor y equilibrio, siempre bajo estándares de excelencia cada vez más exigentes".

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