Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Nerea Sánchez y Marta Pérez: un Trabajo de Fin de Grado que busca transformar las escuelas en agentes contra la obesidad

La Universidad de La Laguna y Plan B Group promueven los premios a los mejores trabajos relacionados con la Agenda Canaria 2030

Marta Pérez y Nerea Sánchez.

Marta Pérez y Nerea Sánchez. / María Pisaca

Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

Plan B Group apoya los mejores Trabajos de Fin de Grado (TFG) y Trabajos de Fin de Máster (TFM) relacionados con la Agenda Canaria de Desarrollo Sostenible 2030 realizados en la Universidad de La Laguna (ULL), que es la institución pionera en esta iniciativa, con tres ediciones a sus espaldas. El TFG de Nerea Sánchez y Marta Pérez y el TFM de Víctor García han sido reconocidos en esta ocasión ya que son ejemplos de calidad académica y compromiso con el territorio, y aportan soluciones innovadoras a los desafíos sociales, económicos y ambientales de Canarias.

Nerea Sánchez y Marta Pérez tienen 22 años y acaban de ganar este premio con su propuesta Impacto de la actividad física y la educación nutricional en el ámbito escolar. Ambas cursaron el Grado en Maestro en Educación Primaria en la ULL y ahora preparan juntas las oposiciones. Fue la amistad lo que unió a estas dos tinerfeñas para elaborar de manera conjunta su TFG sobre un tema, además, en el que han decidido continuar formándose puesto que desde que terminaron la carrera han cursado especializaciones en Educación Física y ahora también en Audición y Lengua de signos.

El origen

El origen del TFG que ha sido ahora premiado se encuentra en las prácticas externas que todos los estudiantes han de realizar durante su formación académica. «Comprendimos la importancia de la educación nutricional y de la actividad física pero también advertimos que hay que incidir aún más en esos ámbitos», expresan las jóvenes, quienes no solo han llevado a cabo un estudio de la realidad de los centros públicos, privados y concertados, sino que también proponen la puesta en marcha de un proyecto que fomente hábitos de vida saludable alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Marta Pérez y Nerea Sánchez.

Marta Pérez y Nerea Sánchez. / Mariá Pisaca

Las jóvenes maestras explican que la lucha contra la obesidad infantil «es una necesidad urgente» y por eso «decidimos investigar cómo las escuelas pueden ser escenario clave para prevenirla». Para llevar a cabo este estudio, las autoras investigaron, en primer lugar, la normativa existen en materia de educación nutricional, así como las medidas puestas en marcha en los centros y lo que percibe el alumnado sobre la importancia de este ámbito de estudio.

Diferencia de centros

«Todo ese trabajo nos permitió extraer conclusiones sobre cómo se aborda la educación nutricional dependiendo de si se trata de centros públicos, privados o concertados», explican las autoras quienes realizaron un cuestionario a 148 alumnos de 5º de Primaria y entrevistas a los equipos docentes.

Representantes de la ULL y Plan B Group junto a los premiados.

Representantes de la ULL y Plan B Group junto a los premiados. / María Pisaca

«Aunque comprobamos que en todos los comedores de los centros analizados se cumplía con la normativa vigente y se llevaban a cabo actividades de concienciación, también había carencias en los mecanismos de evaluación para comprobar si esas prácticas tenían un impacto real», comentan las jóvenes, quienes también analizaron la faceta de la actividad física. En este sentido, los centros cumplían con la práctica mínima pero no realizan pausas de movimiento para romper con el sedentarismo durante la jornada escolar, y el profesorado tampoco cuenta con formación en este ámbito.

Proyecto

Entre las conclusiones de este TFG destaca que «la prevención de la obesidad infantil no se basa en quién tiene más recursos» puesto que el centro público analizado, a pesar de tener recursos limitados, cuenta con docentes con iniciativa, mientras que en los privados y concertados los docentes no estaban involucrados en este tema.

Tras el análisis de todos estos datos, Sánchez y Pérez esbozaron un proyecto vinculado a los ODS y a la normativa vigente a nivel regional, estatal y europeo para que la escuela se convierta en un agente transformador real en la prevención de una enfermedad como la obesidad infantil. «Queremos ofrecer medidas efectivas para avanzar hacia un archipiélago más justo y sostenible», concluyen.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents