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Alpidio Armas: "Somos el último salvavidas para muchos migrantes"

El presidente del Cabildo de El Hierro denuncia "la falta de sensibilidad" de otras comunidades para echar una mano a Canarias en esta crisis humanitaria

Uno de los migrantes que el pasado fin de semana llegaron al puerto de La Restinga.

Uno de los migrantes que el pasado fin de semana llegaron al puerto de La Restinga. / Gelmert Finol / Efe

Jorge Dávila

Jorge Dávila

Santa Cruz de Tenerife

Una parte de la entrevista que el presidente del Cabildo de El Hierro, Alpidio Armas, concedió la pasada semana a este periódico estuvo ocupada por la crisis humanitaria que generan los flujos migratorios que llegan un día sí y al otro también al Archipiélago. Sus palabras son anteriores a que se conociera la noticia de las cinco muertes registradas en las últimas horas, es decir, que su análisis recobra un valor trascendental.

"Las mafias buscan El Hierro"

"Las mafias han descubierto rutas alternativas a las que existían más cerca del continente africano [Lanzarote, Fuerteventura, Tenerife o Gran Canaria] que ponen en riesgo las vidas de miles de personas, porque si al final no das con El Hierro estás abocado a una muerte segura. En ese sentido, somos conscientes de que nos hemos convertido en el último salvavidas para muchos migrantes", cuenta Armas sobre el peligro que supone que esas embarcaciones no acaben encontrando la costa herreña y queden a la deriva en medio del Atlántico.

"Estamos ante un drama humano que posiciona a Canarias en una situación muy complicada"

Alpidio Armas

— Presidente del Cabildo de El Hierro

Gestión de esos flujos migratorios

Armas, que reconoce la alta presión migratoria que soportó la Isla en el pasado y que sigue afectando a la misma en momentos puntuales del año, considera que "la misión que tiene El Hierro en esta crisis humanitaria no va más allá de gestionar a la gente que llega; lo de que cortar esos fujos migratorios se excede de nuestras competencias. Ahora mismo, mientras hablo con usted, me han llamado por teléfono para informarme de que una salvamar ha salido en busca de dos cayucos avistados cerca de las costas herreñas", cuenta sobre un hecho que se conoció el miércoles de la semana anterior. "Es verdad que hubo picos en el pasado, sobre todo en el periodo pandémico, en el que nos vimos desbordados por una cantidad inimaginable de migrantes, pero a día de hoy se han mejorado los protocolos y todo se hace de manera mecánica. Llega un cayuco, se hacen las identificaciones, separamos a los menores y en unas horas muchas de esas personas están en Tenerife o Gran Canaria. Otro asunto es la falta de senbilidad que existe en muchas comunidades para asumir la cuota que les toca para acoger a unos menores que ha hecho saltar por los aires el sistema de acogida en las Islas. A nosotros también nos tocó improvisar y acondicinar cualquier espacio que fuera útil para dar atención a esos chicos, pero tenemos muchas limitaciones que se van salvando con el día a día. Lo que nadie puede negar es que estamos ante un drama humano que posiciona a Canarias en una situación muy complicada", comenta.

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