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Canarias elabora nuevos test para detectar altas capacidades entre el alumnado femenino

Con 1.538 casos este curso escolar, el Archipiélago es una de las comunidades pioneras en la detección de este perfil pero mejorará la atención con nuevos cribados y una oficina de acompañamiento

Una alumna canaria trabaja en el aula.

Una alumna canaria trabaja en el aula. / María Pisaca

Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

Canarias fue una de las comunidades autónomas pioneras en la detección de alumnado con altas capacidades pero, 20 años después, estos test han quedado obsoletos y es necesaria su actualización para así poder detectar un mayor número de perfiles femeninos, que quedaron relegados en la redacción de los primeros cribados. Para ello, la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias prevé la creación de varias unidades de acompañamiento y la redacción de nuevas pruebas a partir del próximo mes. Actualmente, en Canarias hay 1.538 alumnos con altas capacidades detectados en los centros públicos. De ellos, el 65% es de género masculino. Estas diferencias han sido constantes desde el comienzo de esta década puesto que los varones siempre han supuesto más del 60% del total de casos confirmados en las aulas canarias.

A pesar de que el Archipiélago fue pionero en la redacción de los test de cribado para la detección de menores con altas capacidades, estas pruebas tienen ya 20 años y se han quedado anticuadas. «Nos preocupa en concreto el sesgo de género», reconoce el director general de Ordenación de las Enseñanzas, Inclusión e Innovación de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, David Pablos, quien reconoce que muchas de las preguntas que incluye esta evaluación se centran demasiado en los roles masculinos cuando se abordan temas como los procesos de liderazgo. «Las mujeres muestran sus habilidades y conocimientos de manera diferente y debemos incluirlo en nuestros exámenes», indica el director general.

Perfil reconocido

Así, en el curso 2005/2006, las Islas se convirtieron en una de las primeras regiones españolas en publicar instrucciones para llevar a cabo cribados que detectaran así menores con altas capacidades entre el alumnado de Primaria y Secundaria. Se trata, por tanto, de un perfil que está plenamente integrado y reconocido como una necesidad específica de apoyo educativo (NEAE). Sin embargo, más allá de los números, el director general reconoce dificultades en la forma en que se atiende a estos menores. «Tradicionalmente, el sistema educativo no ha atendido a estos jóvenes y por eso precisamente tampoco se ha trabajado para detectar debidamente todos los casos que existen, porque no se les iba a ofrecer una respuesta específica», expresa.

Desconocimiento, falta de recursos, falta de formación o falta de iniciativa. Esos son los factores que enumera la Consejería de Educación para explicar las escasas iniciativas relacionadas con el alumnado que presenta altas capacidades intelectuales. Es por esa razón que el departamento encabezado por David Pablos ha decidido poner el foco en este perfil de alumnado y creará a final de 2025 o comienzos de 2026 dos equipos de orientación específicos para la atención temprana a las altas capacidades. Se trata de un recurso que existe en muy pocas regiones en España y que se sumará a los equipos de orientación de zona que ya atienden las solicitudes de los centros y que realizan las valoraciones, la supervisión y el acompañamiento más directo. Asimismo, Canarias ya cuenta con otros equipos específicos, especializados en atender a los diferentes perfiles de NEAE. David Pablos explica que la función de estos nuevos grupos no será la de detectar nuevos casos, sino asesorar, supervisar y generar recursos y asesoramiento para los centros.

Procedimiento

Desde hace 20 años, el primer test en Canarias se realiza cuando el alumno cursa 1º de Primaria, pero lo rellena la familia o los tutores. Cuando las respuestas de ambas partes coinciden, el equipo de orientación estudia si procede realizar una valoración más concreta y en el supuesto de que se detecte alguna anomalía, se denomina precocidad intelectual. La confirmación de las altas capacidades no llega hasta los 12 o 13 años, durante la Educación Secundaria, cuando se repiten los exámenes para confirmar ese perfil. Por tanto, con los nuevos equipos diseñados por la Consejería de Educación se garantiza el acompañamiento de esos menores durante toda la etapa Primaria. Junto con la actualización de los cribados, estos equipos se pondrán a disposición de todos los centros públicos y concertados de Canarias.

A pesar de esta modernización, David Pablos recuerda las iniciativas que se han puesto en marcha en los últimos tiempos para acompañar de alguna forma a los alumnos con altas capacidades. Se trata de formaciones impartidas en los centros de profesorado y que están destinados a las familias.

Detección

A pesar de que la Consejería reconoce que hay una escasa detección de casos de altas capacidades, también habla de problemas para poner en común los parámetros entre las diferentes regiones de España. Mientras que para detectar casos de Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) o Trastorno del Espectro Autista (TEA) es necesario un certificado médico con un diagnóstico válido en todo el territorio nacional, los casos de altas capacidades se determinan desde la administración educativa, y cada Comunidad Autónoma tiene sus propias competencias. Es por eso que es prácticamente imposible de hablar de datos globales de menores con altas capacidades en España.

No obstante, el director general insiste en que el problema, en el caso de Canarias, no está tanto en la falta de detección como en el acompañamiento y los servicios que se les ofrece a los alumnos diagnosticados a lo largo de su formación. En cualquier caso, el objetivo de este acompañamiento es lograr que el alumno desarrolle sus capacidades en del aula ordinaria. «Tiene que ver con la lógica pedagógica porque la norma nos habla de que debemos atender a la diversidad. Si tenemos 20 alumnos en el aula, tendremos 21 personas diferentes, porque el docente también cuenta y cada uno tiene sus particularidades», reflexiona el director general quien recuerda que cada alumno, tenga o no necesidades específicas de apoyo educativo, «tiene una manera diferente de aprender, ni mejor ni peor». En el caso de las altas capacidades, explica Pablos, «su cerebro funciona diferente porque tienen mayor percepción en algunos ámbitos, mientras que en otros presentan carencias; tienen mayor capacidad para comprender la información pero no se relacionan bien». Recuerda que, de no atenderles de manera correcta, «se pueden generar frustraciones que conduzcan al desastre académico».

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