Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La mitad de las mujeres canarias con discapacidad sufre violencia de género

Cuatro de cada diez víctimas que se atreven a denunciar su situación son cuestionadas por la sociedad

La consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, y la directora del ICI, Ana Brito

La consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, y la directora del ICI, Ana Brito / E.D.

Santa Cruz de Tenerife

La violencia machista es una lacra que golpea con más fuerza a la sociedad canaria, pues el Archipiélago es la quinta comunidad con la tasa más alta de víctimas. Tras este dato, ya de por sí preocupante, se esconde una realidad aún más alarmante: la mitad de las isleñas con discapacidad ha sufrido violencia de género, en cualquiera de sus formas.

Este colectivo, especialmente vulnerable, no solo corre un mayor riesgo de sufrir agresiones físicas o psicológicas, sino que también tiene que luchar con la incredulidad de su entorno, que con frecuencia duda de la veracidad de sus testimonios. En concreto, el 40% de quienes se atreven a denunciar son cuestionadas. Así lo recoge el estudio Diagnóstico sobre mujeres con discapacidad y violencia de género, elaborado por el Instituto Canario de Igualdad (ICI) y el Comité de Entidades Representantes (CERMI).

Al respecto, la consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, señaló que la falta de credibilidad es el principal problema que enfrenta este colectivo. “No creerlas, no acompañarlas y no apoyarlas es infligirles un nuevo maltrato, es condenarlas al silencio”, añadió.

El 70% la vive fuera de la pareja

El informe también recoge que entre las víctimas, siete de cada diez (71%) han sufrido violencia machista fuera de la pareja: el 47% eran hombres de su propia familia, el 29% eran desconocidos, el 21% conocidos y el 3% cuidadores de la víctima.

Entre aquellas que vivieron la violencia a manos de su pareja o expareja, las formas más habituales fueron las humillaciones, los desprecios o el aislamiento social. En siete de cada diez casos (72%), el hombre quería saber en todo momento dónde estaba y se enfadaba si hablaba con otros; el 77% ha sufrido menosprecios o humillaciones delante de otras personas; en un 75% de las veces, el agresor amenazó a la víctima con hacerle daño; y en el 57%, utilizaban su discapacidad para faltarle al respeto. Asimismo, el 74% de las encuestas declaró haberse sentido intimidada o asustada y el 59% confesó que fue obligada a mantener relaciones sexuales sin desearlo por miedo de lo que podía pasar si se negaba.

Romper el círculo

Con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres (25N), el gobierno regional ha optado por poner a quienes sufren una discapacidad en el centro de su campaña institucional que este año tiene como lema Rompamos el círculo. "Tenemos que escucharlas y creerlas para romper con la violencia y para borrar los porcentajes alarmantes que cada día desalientan nuestra sociedad", añadió la directora del Instituto Canario de Igualdad (ICI), Ana Brito.

Durante la presentación de la campaña también destacó que las mujeres que padecen una discapacidad tienen un 50% más de probabilidades de sufrir violencia de género, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

513 alertas en diez meses

En esta línea, informó de que el servicio de violencia de género del 112 recibió entre enero y octubre 513 alertas por violencia machista sobre mujeres con alguna minusvalía. Cerca de la mitad (225) tenían alguna discapacidad mental, 76 intelectual, 52 física motora, 46 múltiple, 41 física orgánica, 11 auditiva y 4 visual.

Un buen porcentaje, según explicó la consejera, tiene dificultades para comunicar de manera clara qué le está ocurriendo. Por este motivo, reconoció que había que doblar esfuerzos en materia de atención. "A estas mujeres les faltan medios para expresar lo que han sufrido; para remediarlo, estamos impartiendo formación específica que ayuda a detectar señales o signos de violencia entre quienes conforman este colectivo vulnerable", apuntó.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents