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Más de la mitad de los canarios renuncia a alimentos por la subida de los precios

Aunque los canarios son de los que más dietas específicas siguen, un 72,4% se muestra menos dispuesto a pagar más por productos de mayor calidad

Una mujer hace la compra en el mercado.

Una mujer hace la compra en el mercado. / María Pisaca

Las Palmas de Gran Canaria

Más de la mitad de los canarios —un 53,5%— ha dejado de consumir determinados alimentos debido a su precio. La Comunidad Autónoma se sitúa así entre las primeras del ránking nacional de regiones donde la población renuncia a productos básico por su elevado coste. De hecho, solo Baleares la supera con un 67,1%. Así lo revela la VIII edición del Estudio de Salud y Estilo de Vida de Aegon, que también muestra que los isleños figuran entre quienes consideran que menos cuidan su alimentación.

Lejos de ser cifras aisladas, los datos reflejan una clara realidad: el encarecimiento de la cesta de la compra golpea con especial intensidad a Canarias, que además figura entre las regiones con peor calidad de vida del país. Mientras que a nivel nacional un 43% de los españoles ha dejado de consumir algunos alimentos por su precio, el Archipiélago se sitúa diez puntos por encima. Un escenario que se enmarca en un contexto más amplio, en el que la región soporta algunos de los salarios más bajos del país pese a registrar unos de los índices de precios de consumo más elevados. La paradoja se evidencia en otros aspectos como, por ejemplo, la tasa de desempleo.

A pesar de las dificultades económicas, Canarias se sitúa entre las comunidades con mayor seguimiento de dietas específicas. Mientras que Navarra —con un 12,6%— es la región donde menos se han llevado a cabo, seguida de Cantabria y Castilla y León, los porcentajes más elevados se registran en Murcia (36,7%), Canarias (36,1%) y Cataluña (35,2%). Sin embargo, los canarios —al igual que los navarros y los baleares— también se encuentran entre quienes perciben que el encarecimiento de los alimentos ha afectado en mayor medida a la calidad de su dieta.

Por alimentos

En cuanto a los alimentos que más se han dejado de consumir, el pescado encabeza la lista: cerca del 46,5% de los españoles ha renunciado a él. Le siguen la carne (35,4%), la fruta (18,8%), los cereales (16,7%), la leche y los lácteos (8,7%), la verdura (8,6%) y las legumbres y hortalizas (6,7%). Muchos de estos productos forman parte de la cesta básica —como cereales, frutas, lácteos o carnes—, lo que evidencia el impacto directo del encarecimiento en la alimentación cotidiana. A ello se suma que otros esenciales, como los huevos, aunque no figuran en la lista, se han convertido en uno de los artículos de despensa que más se ha encarecido en el último año.

A la subida del precio del huevo —reflejada en la lista de productos que han dejado de consumirse— se suma la de la carne, cuyo coste ha aumentado en 2025 un 15,8%, frente al 13,4% registrado en el caso del huevo. Así lo indican los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que también muestran que el índice de precios de consumo subió un 2,5% en octubre en el Archipiélago, una de las subidas más moderadas del país.

Más datos

Los datos también revelan que los jóvenes de entre 18 y 40 años son el grupo más afectado por el impacto de la inflación en su dieta. Una situación que se suma a otras crisis que les golpean de lleno, como la habitacional. Este colectivo es, de hecho, el que mayores dificultades presenta para acceder a una vivienda. España es, junto con Italia, uno de los países europeos donde más jóvenes menores de 35 años siguen viviendo en el hogar familiar: dos de cada tres personas de entre 18 y 34 años viven con sus padres o dependen económicamente de ellos. A la vista de los datos, estos jóvenes también encuentran crecientes obstáculos para mantener una dieta equilibrada.

Los canarios —un 72,4%— se sitúan, junto a los cántabros (73,2%) y los baleares (75,1%), entre los ciudadanos menos dispuestos a pagar un sobreprecio por productos de mayor calidad. En el extremo contrario se encuentran los riojanos (94,3%), los castellano-leoneses (90,6%) y los murcianos (90,3%), que muestran una predisposición mucho mayor a asumir ese coste adicional.

A nivel nacional

A nivel nacional, los números muestran un ligero descenso. El porcentaje de personas que asegura que la inflación ha afectado de manera negativa a su dieta se reduce con respecto al año anterior: este año, un 44,9% de los españoles reconoce haberse visto afectado, frente al 48,4% de 2024 y al 48,8% de 2023. La cifra registra así un descenso de casi cuatro puntos en comparación con los años anteriores.

La situación se enmarca en un contexto de creciente inflación en España. Desde junio de 2024, no se registraba un nivel tan alto como el 3,1% alcanzado en octubre pasado. Se trata de un ligero aumento respecto a septiembre (una décima más), que se atribuye principalmente al encarecimiento de la electricidad, los vuelos internacionales y el transporte.

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