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¿Cómo es la sangre de los canarios? Estos son los tipos más frecuentes en la población de las Islas

Más allá de los grupos principales, existen 47 sistemas adicionales que pueden causar reacciones adversas, por lo que los hospitales canarios se esfuerzan en garantizar la compatibilidad en cada donación

Grupos sanguíneos.

Grupos sanguíneos. / El Día

Santa Cruz de Tenerife

La sangre, ese líquido rojo que recorre el cuerpo y sostiene la vida, es mucho más que un simple fluido. Cada gota guarda secretos que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte: los grupos sanguíneos. Aunque pocos conocen los detalles de este sistema, su descubrimiento a comienzos del siglo XX ha salvado millones de vidas y sigue siendo esencial en transfusiones y tratamientos médicos.

En Canarias, los datos reflejan la diversidad de esta herencia biológica. El grupo A+ predomina en un 36 % de la población, seguido muy de cerca por el O+, presente en un 35 %. En cambio, los grupos negativos, como AB– (0,5 %) o B– (2 %), son extremadamente raros. Entre ellos, los donantes universales —personas con O–, sin antígenos A/B ni Rh— son especialmente valiosos: representan apenas un 9 % de los canarios, pero su sangre puede salvar a cualquiera.

Otros grupos poco frecuentes como A– (7 %) o AB+ (2,5 %) presentan también retos particulares en las transfusiones. Más allá de los grupos principales, existen 47 sistemas adicionales que pueden generar reacciones adversas si la sangre del donante no coincide con la del receptor. Por ello, los bancos de sangre de los hospitales y el Centro de Transfusiones de Canarias trabajan incansablemente para garantizar la compatibilidad y la seguridad de cada donación.

Muestras de sangre

Muestras de sangre / El Día

Compatibilidad: el delicado equilibrio que salva vidas

La ciencia clasifica la sangre según dos sistemas fundamentales: ABO y factor Rhesus (Rh). En el primero, la presencia de los antígenos A y B determina los cuatro grupos principales: A, B, AB y O. Cada uno define a quién se puede donar sangre sin riesgo. Mientras que el grupo O es el donante universal, el AB es el receptor universal, capaz de recibir de todos los grupos.

La compatibilidad se traduce en reglas estrictas: A puede recibir de A y O; B de B y O; AB de todos los grupos; y O únicamente de O. A la inversa, O dona a todos, A a A y AB, B a B y AB, y AB solo a sí mismo.

El factor Rh añade otra capa de complejidad: la presencia o ausencia del antígeno D determina variantes como A+, O– o B+. Esta diferencia, aunque mínima, puede ser crítica durante el embarazo. Una madre Rh negativa con un bebé Rh positivo puede sufrir complicaciones graves, evitables gracias a la inmunoglobulina anti-D, obtenida del plasma humano, que previene la sensibilización y protege al feto.

La solidaridad que corre por las venas

Conocer el propio grupo sanguíneo va más allá de la salud individual: es un acto de solidaridad. Donar sangre puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, no solo para quienes comparten el mismo tipo, sino también para aquellos con los grupos más escasos. En Canarias, la concienciación sobre la importancia de la donación sigue siendo vital, especialmente ante la necesidad de abastecer hospitales y bancos de sangre de manera continua.

Para ser donante, se requieren entre 18 y 65 años (hasta 60 si es la primera donación), un peso superior a 50 kilos, buena salud general y no estar embarazada. La Dirección General de Hemodonación y Hemoterapia facilita información y resolución de dudas a través del teléfono gratuito 900 234 061, promoviendo así una cultura de donación responsable y solidaria en las islas.

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