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Crónica parlamentaria

Qué escándalo, la mayoría parlamentaria legisla

La izquierda ha pasado de considerar el alquiler vacacional una actividad casi sospechosa a una forma de capitalismo popular y entrañable

Gustavo Santana y Luis Campos, durante el pleno del Parlamento de Canarias del 12 de noviembre de 2025.

Gustavo Santana y Luis Campos, durante el pleno del Parlamento de Canarias del 12 de noviembre de 2025. / Ramón de la Rocha / EFE

Alfonso González Jerez

Alfonso González Jerez

Santa Cruz de Tenerife

El PSOE hace un meritorio esfuerzo para fiscalizar críticamente la labor del Gobierno de Canarias, pero no hay consejero que no salga vivo de preguntas, comparecencias e interpelaciones. Lo que les falta a los socialistas no es criterio para seleccionar asuntos y preguntas respecto a la labor del Ejecutivo, lo que le falta son diputados hábiles, correosos, astutos y despiadados. Es la diferencia que existe, por ejemplo, entre Iñaki Lavandera y Manuel Hernández Cerezo, sin ánimo de señalar. Hernández Cerezo se enfrenta al consejero de turno -suele ser la responsable de Hacienda y Relaciones con la UE, Matilde Asián, que llevó en este pleno un maravilloso bolso de Carolina Herrera- como un honrado opositor que cree celosamente que basta con recitar el tema que ha salido en el examen para conseguir la plaza. Su señoría es -al menos en la tribuna- persona adusta y circunspecta que se atraganta con un sarcasmo como quien se traga tres polvorones de golpe. La consejera siempre le responde como a un joven prometedor que se equivoca, pero sin mala voluntad, verbigracia, con la ejecución de los fondos Next Generation.

Otro ejemplo es el del uno de los más diligentes y responsables diputados del PSOE, Miguel Ángel Pérez del Pino, que este miércoles, como suele ocurrir, estuvo preguntando a la consejera de Sanidad, Esther Monzón, también conocida como Mireustedlascosaseestánarreglando. Pérez del Pino le pregunta siempre como si no supiera lo que le va a responder. Entonces la escucha, se asombra y se indigna incluso. Es rarísimo. Por lo demás los socialistas, después de cuatro años, se encontraron con que en la oposición -maldito reglamento- no tenían la última palabra, y parece que no terminan de acostumbrarse.

Si sus señorías se tomasen en serio las comparecencias y preguntas plenarias exigirían que se mejore el sonido. Para colmo, los diputados no saben vocalizar y tienen una relación conflictiva con los micrófonos

Tampoco vale la pena hacerse sangre. Si sus señorías se tomasen en serio las preguntas y comparecencias plenarias exigirían a la empresa contratada a tal efecto -cobran un buen pico- que mejorara el sistema técnico de sonido. Los Bajip de La Gomera se negaría actuar con semejante porquería de sonido. Para colmo, los diputados no saben vocalizar y tienen una relación conflictiva con los micrófonos. Por poner un caso, suele ser más difícil descifrar lo que dice la presidenta de la Cámara, Astrid Pérez, que entender un jeroglífico egipcio a la primera. Los diputados canarios no hablan, susurran, y en alguna que otra ocasión parecen haber sufrido una embolia. En una ocasión, ya en su ancianidad, alguien le preguntó a don Emilio Castelar lo primero que tenía que hacer un buen orador. «Para empezar», respondió, «usted grite».

Ley de ordenación de las viviendas turísticas

Además del terrible y apelmazado montonazo de comparecencias e interpelaciones de la tarde del martes, este miércoles llegó el momento cenital del orden del día del pleno: la votación de la ley de ordenación sostenible del uso turístico de viviendas, una de las normativas estrella del Gobierno de Clavijo y Domínguez en la presente legislatura que la consejera de Turismo y Empleo, Jessica de León, ha sacado adelante pese a críticos, escépticos y a una oposición transformada ahora en acérrima partidaria del alquiler vacacional.

El pleno del Parlamento de Canarias ha aprobado este miércoles, sin consenso, la ley que regula el uso turístico de la vivienda, una norma con medidas para frenar la sustitución masiva de viviendas residenciales por viviendas de alquiler turístico. En la imagen, el presidente y el gerente de la patronal hotelera de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Ashotel, Jorge Marichal (d) y Pablo González (i). Su asociación apoya la nueva ley.

El pleno del Parlamento de Canarias ha aprobado este miércoles, sin consenso, la ley que regula el uso turístico de la vivienda, una norma con medidas para frenar la sustitución masiva de viviendas residenciales por viviendas de alquiler turístico. En la imagen, el presidente y el gerente de la patronal hotelera de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Ashotel, Jorge Marichal (d) y Pablo González (i). Su asociación apoya la nueva ley. / Ramón de la Rocha / EFE

Unos minutos antes de la votación fue perceptible en el salón el olor a azufre: varios hoteleros ocuparon la tarima de invitados, encabezados por Jorge Marichal, presidente de Ashotel, que asistió a los discursos con el rostro apoyado casi lánguidamente en una mano, como un poeta decadentista. Muy cerca se sentaban sus archienemigos, los directivos de la Asociación Canaria de Alquiler Vacacional, que más tarde, por los pasillos, declararían la guerra al Gobierno. Abajo estallaba el primer escándalo, porque las fuerzas de la oposición (PSOE y Nueva Canarias, la chifladura de Vox iba por libre) se mostraban furibundas y rechazaban un tropel de enmiendas in vocce de la mayoría parlamentaria. Es curioso ese argumento según el cual resulta un dislate que los grupos que apoyan al Gobierno presenten enmiendas. El dislate sería que no las presentasen, como es su función y su prerrogativa, que un proyecto legislativo impulsado por el Gobierno no produzca sino un aplauso silencioso y unánime de la mayoría.

La oposición optó -para variar- por la literatura apocalíptica. A la que mejor se le da el papel es a la diputada de Nueva Canarias Esther González. «En todo profeta», escribió Cioran, «conviven el amor por el pasado y la aversión por la dicha». González le adelantó al Gobierno que con la nueva ley le declaraba la guerra a los «pequeños propietarios que tienen una renta complementaria alquilando un inmueble». «Les van a ustedes a privar de esa entrada de dinero, y a expulsarlos de zonas turísticas», anunció, «y todo en beneficio de los grandes propietarios». «Esa gente humilde no olvidarán lo que están perpetrando hoy y lo descubrirán ustedes más temprano que tarde», y casi se persignó su señoría en la tribuna ante la acumulación de maldad de Jessica de León y su equipo.

El pleno del Parlamento de Canarias ha aprobado este miércoles, sin consenso, la ley que regula el uso turístico de la vivienda, una norma con medidas para frenar la sustitución masiva de viviendas residenciales por viviendas de alquiler turístico. En la imagen, el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez (1d), y varios diputados del PP felicitan a la consejera de Turismo, su compañera Jéssica de León (2d), durante el debate.

El pleno del Parlamento de Canarias ha aprobado este miércoles, sin consenso, la ley que regula el uso turístico de la vivienda, una norma con medidas para frenar la sustitución masiva de viviendas residenciales por viviendas de alquiler turístico. En la imagen, el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez (1d), y varios diputados del PP felicitan a la consejera de Turismo, su compañera Jéssica de León (2d), durante el debate. / Ramón de la Rocha / EFE

El gran cambio

Cómo ha pasado la izquierda en cuatro años de considerar el alquiler vacacional una actividad casi sospechosa, que incrementaba los arredramientos, a una forma de capitalismo popular y entrañable, es difícilmente entendible, aunque la palabra más repetida en los escaños de la mayoría era «oportunismo». Todavía más tronante se mostró el diputado socialista Gustavo Santana, para el que la ley era una suerte de bosque legislativo donde los grandes tenedores de vivienda -uno de los monstruos de la zoología fantástica del PSOE- se podían esconder cómodamente hasta devorar a la última abuelita con apartamento en la playa. Fue muy aplaudido por sus compañeros al terminar. «Le pasan ustedes la responsabilidad de la ordenación a los ayuntamientos, que no tienen capacidad para eso». De hecho, hace mucho tiempo que el grupo parlamentario socialista no aplaudía tanto a nadie. Claro que encontrar en el diputado Santana una inyección de moral es más bien preocupante.

Los grupos que apoyan al Gobierno se lo tomaron con calma. Como indicó Raúl Acosta, de AHI, lo que estaba el Gobierno es cumplir con su obligación: ordenar un subsector turístico que llevaba un lustro creciendo próspera pero caóticamente. «Es, precisamente, algo que ustedes se negaron a hacer… No es que resolvieran nada», insistió el herreño, «es que se negaron a encarar el problema».

El PP no pudo evitar citar de nuevo a Ángel Víctor Torres: se pasó todo el pleno así. Socorro Beato, por Coalición, adelantó que un inminente decreto ley aclararía dudas sobre la unidad de explotación y la residencialización. Finalmente, Jessica de León agradeció el esfuerzo maratoniano de su equipo, de los servicios parlamentarios, de todo el Gobierno. Parecía cansada y satisfecha. Y tenía motivo para ambas cosas.

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