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Canarias, cada vez más longeva: 770 isleños superan los cien años

No solo crecen en número sino que su calidad de vida también mejora de forma significativa

Un grupo de mayores en una actividad en La Laguna.

Un grupo de mayores en una actividad en La Laguna. / El Día

San Cristóbal de La Laguna

Canarias es cada vez más longeva. Entre sus más de 2.262.000 habitantes, hay 770 isleños que superan los cien años, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). La población del Archipiélago crece en cantidad, pero también gana años de vida. En 1998 apenas había un centenar de personas por encima del siglo, una cifra que en menos de tres décadas se ha multiplicado por siete y que podría ser aún mayor teniendo en cuenta que el último censo se hizo en 2022.

Las predicciones para dentro de una década auguran que el territorio insular sobrepasará la barrera de los mil centenarios. Mientras que en 2002 solo había 315 personas con más de cien años, una década después –en 2012– el dato había aumentado un 42,5%, hasta los 449 séniors. En los siguientes diez años creció de nuevo un 71%, hasta la última cifra registrada y la mayor hasta la fecha (770).

En 2017, se alcanzó un número redondo: 700 personas tenían más de cien años en Canarias. Sin embargo, el siguiente año hubo una caída considerable que, por el momento, no se ha vuelto a repetir. Desde 2018, la cifra de centenarios no ha hecho más que subir. Ni siquiera la pandemia del coronavirus logró frenar esta tendencia, pues de 2020 a 2021 el cómputo global aumentó en siete personas.

El sociólogo José León confirma que ver isleños soplando las velas de su cien cumpleaños será cada vez más habitual. «Si no ocurre ningún acontecimiento dramático, será así», puntúa. Ellas son mayoría en este rango de edad. El 68% son mujeres y el 32% hombres, es decir, que por cada diez centenarios en las Islas, siete son féminas. Canarias tiene la segunda esperanza de vida más baja a nivel nacional, con 82,8 años. Según explica, esta particularidad tiene que ver con que las condiciones de vida , en términos generales, también son inferiores. «Tenemos mayores niveles de pobreza y exclusión social y un sistema sanitario público deficiente y saturado; en el lado positivo, tenemos un clima muy agradable y temperaturas estables», argumenta.

Pese a ello, hay abuelos que son la excepción a la norma y viven dos décadas más –e incluso tres en casos muy excepcionales– de lo establecido. Por cada diez años transcurridos, la esperanza de vida aumenta dos. Por tanto, también crecerá el número de centenarios. «Es un grupo que va ganando peso, cada vez se habla más de ellos», resalta. Además de ganar visibilidad, también han derribado estigmas.

La vejez ya no se vive como en los siglos pasados. Se creía que una persona se hacía mayor cuando pasaba los 65 años, un límite que se establece en relación a la jubilación. Sin embargo, la vida se está alargando y el debate ahora gira en torno a si se debería ampliar esta edad para hacer más sostenible el sistema de pensiones. «La generación silver está viviendo una tercera y cuarta juventud, ha mejorado en salud y es consciente de que puede seguir ofreciendo muchos recursos a la sociedad, a sus familias y al ámbito profesional. Esa idea de que cuando te jubilas estás caduco está desapareciendo», revela León.

Así, subraya, le ponen «más vida» a los años, con un nivel de salud y bienestar altos. «Un porcentaje elevado de personas sigue activo más allá de los 80». A veces influye solo la genética y otras es una combinación de otros factores, como un estilo de vida saludable.

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