Gran Canaria
El obispo de Las Palmas pide ampliar las «rutas legales y seguras» de los migrantes
José Mazuelos defiende, como el Papa, una gobernanza con «justicia, fraternidad y solidaridad» para que el Atlántico deje de ser «un cementerio» para tantos

Dos momentos de la celebración de la fiesta de la Virgen del Pino en Teror. | | JOSÉ CARLOS GUERRA
Carla Gil Alberiche
El obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, pidió justicia y solidaridad entre la ciudadanía «para que el desierto y el océano Atlántico dejen de ser cementerios para tantos». Así lo expresó durante su homilía leída ayer en la Basílica del Pino con motivo de la eucaristía solmena de la fiesta de la Virgen en Teror. «Es por ello que hay que favorecer ayudas y conciertos con los países de origen para facilitar una inmigración ordenada, solidaria y justa», dijo Mazuelos.
Para apoyarse en sus palabras, el obispo hizo referencia a unas palabras del papa Francisco, en las que aclara que «el problema de la migración empezará a tener solución cuando se amplíen las rutas de acceso seguras y las vías de acceso legales para los migrantes, cuando se facilite el refugio a quienes huyen de la guerra, de la violencia, de la persecución y de tantas calamidades». Al igual que el Santo Padre, apeló a la «gobernanza mundial de la migración basada en la justicia, la fraternidad y la solidaridad». Mazuelos también apeló a la hermandad ante el drama que supone el problema de la migración. «Hay que tener presente que esa agua amarga y salada del Atlántico se puede convertir en el vino de la fraternidad y la comunión cuando se respete la dignidad de todas las personas», señaló en la homilía. Un respeto que, según dijo es el que lleva a «denunciar las políticas populistas y alarmistas que alimentan temores entre la gente. Es esa dignidad la que obliga a no usar a las personas migrantes y a los menores como armas reivindicativas», apuntó.
El obispo, que realizó un extenso saludo a las autoridades, hizo referencia también a una frase del cardenal José Cobos, en la que asegura que «la dignidad de cada persona debe prevalecer por encima de discursos económicos, ideológicos o intereses regionales excluyentes». No olvidó José Mazuelos la hospitalidad de la Virgen del Pino, dispuesta a acoger a todos en su casa. Y en referencia a la madre del Pino añadió: «Pidámosle que nos ayude a todos a ser constructores de esperanza en medio de nuestro mundo y de forma especial encomendémosle el eterno descanso de nuestros familiares y amigos, así como el de tantas personas que han fallecido en la llamada ruta atlántica», finalizó.

El obispo de Las Palmas pide ampliar las «rutas legales y seguras» de los migrantes
Una jornada en Teror que estuvo acompañada por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, en representación del rey Felipe VI, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Entre las autoridades también estaba el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales; la alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria Carolina Darias; la alcaldesa de Candelaria (Tenerife) María Brito y alcaldes y representantes de los diferentes ayuntamientos de la isla entre otros. Ayer en Teror, además, una Fuerza Militar interejércitos rindió honores con una formación compuesta por una Escuadra de Gastadores del Mando Naval de Canarias, Banda de Guerra n.º1 de la Brigada Canarias XVI, Unidad de Música del Mando Aéreo de Canarias, Bandera Nacional perteneciente al Regimiento de Infantería Canarias 50 y una Compañía de Honores del citado regimiento.
Desfile militar
Desde las diez de la mañana la gente comenzó a ocupar los laterales de la calle Real con el objetivo de coger uno de los mejores sitios para disfrutar del desfile militar, la recepción de autoridades y la posterior procesión de la Virgen del Pino. Una mañana que estuvo marcada por una lluvia intermitente, por paraguas y por abrigos que aislaran de unas temperaturas que no son habituales por estas fechas, en las que el sol suele ser el protagonista.
Desde Valsequillo y Carrizal llegaron Yolanda y Francisco Santana, que después de varios años sin visitar a la Virgen del Pino en su día grande, este 2024 decidieron que era el momento de regresar. Su ausencia no había sido otra que la cantidad de gente que suele congregarse en estos eventos, aunque la desilusión les invadió al ver las grandes restricciones que había para poder acceder a la Basílica. «Entrar es muy complicado para la gente de la calle, y otros años sí que hemos podido entrar sin problema», se queja Yolanda Santana.
Una de las cosas que propone este matrimonio es que para el próximo año unas pantallas gigantes en la plaza retransmitan la misa, para que todas las personas que se quedan sin poder entrar puedan disfrutarla, al igual que se hace con la bajada de la Virgen del Pino. «Es un acto para todos, y muchas personas vienen de lejos solo para verla», apunta Francisco Santana.
Si hay algo que llama la atención de este matrimonio en un día como lo es el 8 de septiembre es el desfile militar y el himno español retumbando por las calles del casco de Teror. «Un acto elegante y bonito que cada año congrega a todos los grancanarios», describieron.
Llamó la atención el verde en la vestimenta de muchas de las devotas, que de forma casual o no, hicieron referencia a las palabras de José Mazuelos el sábado al finalizar la romería-ofrenda, en la que destacó el manto verde esperanza de la Virgen del Pino, que es «todo lo que necesitamos en este mundo».
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