La ruta canaria, aún más letal: un muerto cada 45 minutos, 32 al día

Caminando Fronteras cifra en 4.808 las personas que han perdido la vida para intentar llegar a las Islas de enero a mayo

Las muertes se disparan en la Ruta Canaria: 4.808 de enero a mayo, una cada 45 minutos

Las muertes se disparan en la Ruta Canaria: 4.808 de enero a mayo, una cada 45 minutos / EFE/Gelmert Finol

Ya se ha denunciado en numerosas ocasiones que la ruta canaria es la más mortífera para los migrantes de las que exiten en la frontera occidental euroafricana. Pero en estos cinco primero meses del año, las cifras se disparan, pese a que ha habido un invierno por medio y suele aminorar el trasiego por la mala mar.

Un total de 4.808 migrantes que intentaron llegar a las Islas en pateras o cayucos perdieron la vida de enero a mayo, o lo que es lo mismo, casi 32 muertes al día o una cada 45 minutos. Las personas fallecidas en esta ruta suponen nada menos que el 95% del total, que fueron 5.054 : en la del Estrecho murieron 24 migrantes; en la de Alborán, 47, y en la ruta Argelina, 175 (que parten hacia Baleares y la costa levantina), según las cifras que recopila el colectivo Caminando Fronteras a través de las familias.

En solo cinco meses, la ruta canaria cuenta con 4.808 víctimas del mar que se aproximan al recuento de 6.007 muertos que dejó el ejercicio de 2023 completo, afirma la ONG española. Si estos datos se cruzan con las cifras de llegadas que publica el Ministerio del Interior, 17.117 personas hasta el 31 de mayo, se observa que en estos cinco meses ha muerto o desaparecido en barcas rumbo a Canarias un inmigrante por cada 3,5 que fueron rescatados.

3.600 desaparecidos partieron de Mauritania

Desde principios de año ya se venía alertando del gran número de cayucos que estaban desapareciendo en el Atlántico, sobre todo procedentes de Mauritania, de donde partió la mayoría de los migrantes que perdieron la vida en el Atlántico con cayucos que salieron de Nuakchot, Nuadibú u otros puntos de la costa mauritana: 3.600, nada menos.

Otro de los puntos calientes fue Senegal , con 959 muertes en cayucos de Senegal o Gambia; y otros 249 más en pateras o neumáticas que zarparon desde el Sáhara y Marruecos , de Guelmin y Dajla. Es tal la gravedad de la situación que uno de los cayucos que salió de Mauritania fue encontrado el 15 abril al otro lado del océano, en la costa de Brasil, con nueve cadáveres a bordo.

Franja del Sahel

Caminando Fronteras constata en su informe de que en estos meses se han reducido de forma «importante» las salidas de cayucos desde Senegal y Gambia, los extremos meridionales de la ruta canaria, pero se han disparado las de Mauritania, con ciudadanos de diferentes nacionalidades en los cayucos, pero fundamentalmente de países de la franja del Sahel, lo que ha hecho que la ruta mauritana haya seguido muy activa incluso en lo peor del invierno.

154 mujeres y 50 niños fallecidos

De todas las personas que murieron en estas cuatro rutas, 5.054, sobre todo en la canaria, se incluyen al menos a 154 mujeres y 50 niños y niñas. En total, Caminando Fronteras, por los datos recopilados con las familias, cuantifica en 47 embarcaciones con todos sus ocupantes. El mes más mortifero fue abril, con 1.197 vidas perdidas.

"En años anteriores se podía observar una reducción de las salidas de embarcaciones (en invierno), pero en estos meses se ha mantenido incluso en las peores condiciones meteorológicas", asegura esta ONG, que denuncia que, en ocasiones, se retrasa la activación de los medios de rescate o falla la coordinación entre países, porque se da prioridad "al control migratorio" sobre la defensa de la vida.

En su recuento de los primeros cinco meses de 2024, hay víctimas de 17 países: Argelia, Burundi, Burkina, Camerún, Costa de Marfil, Gambia, Guinea Bissau, Guinea Conakry, Islas Comores, Mali, Marruecos, Mauritania, República Democrática del Congo, Senegal, Sierra Leona, Sudán y, fuera de África, también Pakistán.

Acuerdo Mauritania y España

La ONG afirma que el acuerdo bilateral firmado entre Mauritania y España en febrero de 2024 pone el foco únicamente en el control migratorio para evitar las salidas de embarcaciones de las costas mauritanas pero no ha establecido protocolos para salvar las vidas: faltan medios de búsquedas y rescate, no hay coordinación y hay retraso en su activación.

"Hay una gran arbitrariedad en la activación de los servicios de rescate y en la toma de decisión de los medios que se utilizan para salvar la vida de las personas en movimiento. No se activan los medios de búsqueda y rescate necesarios, a pesar de tener posiciones exactas donde está sucediendo un naufragio", expone la ONG.

Caminando Fronteras pone el acento en que también influyen circunstancias como la sobrecarga con la que salen muchas de las embarcaciones, sus malas condiciones seguridad o las largas travesías que afrontan, a veces sin los medios necesarios para recorrerlas.