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PSOE y PP se vigilan de reojo en la creación en las Cortes de la comisión de Insularidad

El nuevo órgano parlamentario estará presidido por el socialista canario José Antonio Valbuena pese a la mayoría absoluta de PP y Vox

Los populares dudan de la operatividad de la comisión y creen se trata de una concesión de los socialistas a sus socios de investidura Mes per Mallorca y CC

José Antonio Valbuena

José Antonio Valbuena / María Pisaca

Madrid

Los problemas específicos de los territorios insulares tienen desde este jueves un órgano parlamentario de debate y discusión en las Cortes. Por primera vez en la reciente historia española las dos cámaras legislativas acuerdan crear una comisión mixta permanente Congreso-Senado de Insularidad tras la constitución de este nuevo órgano parlamentario aprobado el pasado martes por el pleno de la Cámara baja y el visto bueno también, hace dos semanas, de la cámara territorial. La comisión estará presidida por el senador socialista canario de designación autonómica José Antonio Valbuena pese a que el PP y Vox, con 18 y 2 representantes respectivamente, disponen de mayoría absoluta con 20 de sus 39 parlamentarios integrantes.

La puesta en marcha de esta comisión se produjo en un clima de aparente tregua entre el PSOE y el PP en sus respectivas dinámicas en la política nacional, pero mirándose de reojo ante las dudas en ambos partidos sobre el sentido político y operatividad de este nuevo órgano parlamentario. La falta de acuerdo entre los populares y Vox permitió que la presidencia recayera sobre un socialista, pero la derecha se garantiza el control de la comisión, ya que cuenta con la mayoría absoluta en el seno de la misma, y también en la mesa de gobierno, con las dos vicepresidencias y una secretaría en manos del PP. Hubo un acuerdo tácito entre populares y socialistas para permitir la presidencia de Valbuena a cambio del control efectivo de la comisión por parte de los conservadores. Vox votó a sus propios candidatos, que no lograron otros apoyos.

Junto a Valbuena, la mesa de la comisión tendrá a las populares, Sandra Hernández, diputada por Baleares, y Cristina Díaz, senadora por Ceuta, como vicepresidentas primera y segunda, respectivamente, y a la diputada canaria del PP Laura Lima, como secretaria primera y al diputado balear de Mes per Mallorca (integrada en Sumar) Vicencs Vidal como secretario segundo. La comisión estará conformada por una gran mayoría de diputados y senadores de los dos archipiélagos, de ellos once diputados y ocho senadores electos por Canarias. También forma parte de esta nueva comisión el senador de CC por designación autonómica Pedro Sanginés.

La constitución de la comisión de Insularidad, que no tienen carácter legislativo y no tramitará, por tanto, ninguna norma, nace con muchas dudas por parte del PP sobre su verdadera operatividad y con la convicción de que este órgano debería estar residenciado únicamente en el Senado como cámara territorial, a la que se deberían remitir todos los debates que se susciten sobre la problemática específica en las Islas en materias como el transporte, la energía, la política ambiental o los problemas sociales específicos de estos territorios. Los populares, de hecho, apostaban en un primer momento por esa fórmula y se opusieron a que la comisión tuviera carácter mixto y a que se integraran en ella diputados. Las presiones de los demás partidos hicieron que el PP reconsiderara su posición y accediera a que el nuevo órgano fuera interparlamentario.

La cuestión de fondo avistada por los dos principales partidos y sobre la que se vigilan mutuamente es sobre la agenda de trabajo para toda la legislatura de la comisión teniendo en cuenta que, mientras el PSOE es el partido de Gobierno en el Estado, el PP gobierna en los dos territorios insulares sujetos al escrutinio por parte de la comisión de Insularidad, en Canarias como socio menor de la coalición de Gobierno junto a CC, y en Baleares con un gobierno en minoría y apoyado desde fuera por Vox. La comisión nace así con suspicacias entre los dos grandes partidos sobre el cariz que va tomar su hoja de ruta, aunque oficialmente tanto PSOE como PP manifiestan su intención de salvaguardar los debates de la misma de los encontronazos en otros asuntos territoriales, y con voluntad de centrar los trabajos del nuevo órgano parlamentario en los temas concretos que afectan a Canarias y Baleares, aunque quizá abriendo el foco a los de las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla como territorios también extrapeninsulares.

Las reservas del PP sobre esta comisión también se refieren al hecho de que consideran que su creación es una concesión del PSOE a dos de los partidos que apoyaron la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, Més per Mallorca y CC, precisamente los dos partidos que ya plantearon la creación de este órgano la pasada legislatura en el Senado y cuya iniciativa fue rechazada por socialistas y populares. Aquella propuesta, auspiciada por los entonces senadores Vicens Vidal (ahora diputado) y Fernando Clavijo, actual presidente de Canarias, quedó limitada entonces a la creación de una ponencia de estudio, cuyas conclusiones pretenden ser ahora el punto de partida para iniciar los trabajos en la nueva comisión interparlamentaria Congreso Senado.

También hay dudas entre algunos de los integrantes populares de la comisión, cuya constitución estuvo presidida por la presidenta del Congreso, la balear Francina Armengol, sobre si los asuntos que afectan a Canarias y Baleares van a quedar desdibujados en el ámbito parlamentario por el hecho de que se vayan a plantear fuera de las comisiones sectoriales.

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