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Podemos quiere ‘quitar’ protagonismo a Valido en los presupuestos

La formación morada y los otros partidos del grupo esperan cerrar hoy un acuerdo para el reparto de puesto y subvenciones

Cristina Valido durante la primera votación del Congreso a la investidura de Feijóo como presidente del Gobierno

Cristina Valido durante la primera votación del Congreso a la investidura de Feijóo como presidente del Gobierno / Efe

Madrid

El primer movimiento dentro del nuevo y ampliado grupo Mixto del Congreso, donde se han integrado las cuatro diputadas y el diputado de Podemos tras abandonar la disciplina de Sumar, podría provocar un primer efecto nocivo de trascendencia sobre el resto de formaciones que componen este grupo parlamentario, CC, el Bloque Nacionalista Galego (BNG) y Unión del Pueblo Navarro (UPN). La formación morada ha reclamado a sus ya nuevos compañeros la representación, y, por tanto, la portavocía, en la comisión de Presupuestos, que en el acuerdo interno de los tres partidos de ámbito regional sobre el reparto de comisiones había dejado en manos de la diputada nacionalista canaria, Cristina Valido.

Esta pretensión de Podemos ha quedado sobre la mesa en la primera reunión este martes de los cuatro partidos que ahora conforman el Mixto para un nuevo reparto de cargos y de la subvención que recibe del Congreso, pero las partes han quedado emplazados para seguir negociando este miércoles con la intención de llegar a un acuerdo definitivo. La aspiración de la formación morada de conseguir la comisión de presupuestos es especialmente relevante por el valor del voto de este grupo, igual al de otros grupos territoriales aunque con más diputados como ERC y Junts per Cataluña, y la necesidad que tiene el Gobierno de contar con ese apoyo durante la tramitación parlamentaria del proyecto de cuentas estatales.

La aritmética parlamentaria en esta comisión da especial valor al voto del representante del Mixto, razón por la que CC había valorado como trascendental que esa portavocía estuviera en sus manos. El BNG, como partido hasta ahora con más peso electoral en el grupo, había elegido estar presente en la comisión de Transportes, y Valido se convertía así en posible voto fundamental durante la tramitación presupuestaria. Podemos ha reclamado esa portavocía precisamente por ser desde donde más podría presionar al Gobierno en esta materia una ver confirmada su ruptura con Sumar y con el propio Ejecutivo central. Ante un hipotético desacuerdo entre Podemos con la plataforma liderada por Yolanda Díaz o con el PSOE en materia presupuestaria, la portavocía morada en esa comisión podría provocar la derrota de la coalición del Gobierno. Si, por el contrario, la mantiene Valido, el Ejecutivo tendría asegurado en principio ese voto gracias al acuerdo de legislatura firmado entre CC y el PSOE, que contempla el apoyo de los nacionalistas canarios a las cuentas de los tres próximos ejercicios.

En todo caso, todo ello se mantiene sobre la mesa ante una nueva cita entre los tres diputados que ya formaban parte del Mixto, la propia Valido, el gallego Nestor Rego y el navarro Alberto Catalán, con los negociadores de Podemos, Lilith Vestringe, secretaria de Organización de la formación, y el diputado Javier Sánchez Serna. En principio, los nuevos integrantes del Mixto han expresado su voluntad de llegar a “acuerdos razonables” con sus nuevos compañeros y descartando aplicar la proporcionalidad de su amplia mayoría en el grupo con sus cinco escaños, tanto para el reparto de comisiones como en los tiempos de intervención en los plenos y en el cupo de presentación de iniciativas.

Derechos Sociales

Otra de las aspiraciones de Podemos es conseguir la representación en la Comisión de Derechos Sociales, donde la diputada canaria Noemí Santana logró la presidencia cuando aún formaba parte del grupo de Sumar. Santana solo podría mantener esa presidencia si forma parte de la comisión, ahora en representación del Mixto, dándose la circunstancia de que la actual portavoz del grupo es también la propia Valido. En todo caso, los cuatro partidos del Mixto están trasladando a la Mesa del Congreso algunas peticiones para flexibilizar aspectos del reglamento de la Cámara y poder organizarse con arreglo a la nueva situación. En este terreno están sujetos a lo que Sumar, con dos representantes en el órgano de gobierno del Congreso, pueda decidir internamente en función de si quiere ceder ante las pretensiones de sus excompañeros de grupo, o si pone objeciones en respuesta al desplante que ha supuesto su abandono de la plataforma de Yolanda Díaz. De hecho, Sumar está aún inmersa en un debate interno sobre si tomar medidas para reclamar la consideración de los parlamentarios de Podemos como tránsfugas y que le sean aplicadas las medidas establecidas en el pacto antitransfuguismo, lo que podría cambiar su situación jurídica porque se considerarían diputados no adscritos con la consiguiente pérdida de algunos de sus derechos parlamentarios.

En relación con el reparto de subvenciones, Podemos, CC, BNG y UPN también han dejado sobre la mesa algunos aspectos por decidir. El grupo seguirá percibiendo los 30.346 euros mensuales fijos estipulados por la cámara, más los 1.746 por escaño, pero es previsible que finalmente la cantidad que corresponde a los cuatro partido se distribuya sobre la base de un porcentaje según el número de diputados de cada partido, pero no proporcional para no perjudicar en exceso a los tres únicas formaciones que formaban el grupo hasta ahora. La voluntad de todos los integrantes del Mixto es consensuar toda la nueva dinámica y reparto de funciones y plasmarlo en un documento que debería ser firmado por los cuatro partidos integrantes.

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