La llegada de migrantes a las Islas repunta en las Islas. Los rescatados desde el inicio de mes por los servicios de Salvamento Marítimo se cuenta por cientos día a día. En la madrugada de ayer se localizaron sendas neumáticas cerca de Fuerteventura con 105 personas a bordo; el día anterior habían sido socorridas en aguas canarias otras 233 personas que viajaban en otras cinco embarcaciones precarias y un fin de semana en el que el número de rescatados superó los 350. Además entre el 30 de año y el día 1 habían alcanzado las costas isleñas 238 migrantes más.

El flujo poco tiene que ver con los datos que arrojaba el cierre de 2022: un 29,7% menos de llegadas. Desde el Gobierno se apunta que en el resultado tiene mucho que ver el incremento de la vigilancia en las playas de Marruecos desde que el Gobierno de España llegaran en abril a un acuerdo de buena vecindad tras casi dos años de desencuentros y que incluía, precisamente el refuerzo en la cooperación entre ambos países en el ámbito de la migración. Pero febrero arranca casi igual que arrancó el de 2022. Ese mes llegaron a las Islas 4.125 inmigrantes, 3.194 el anterior.

Los servicios de emergencia alertan de que cada vez llegan neumáticas desde más lejos

De acuerdo con los datos recopilados por Salvamento Marítimo, en la primera neumática de las rescatadas ayer viajaban 59 personas de origen subsahariano (54 hombres, cuatro mujeres y un niño) y en segunda había 46 ocupantes (29 varones, once mujeres y dos niños de origen subsahariano y cuatro varones de aspecto magrebí).

Como ocurre con la mayoría de las anteriores se repite una pauta que empieza a preocupar a los servicios emergencia que los auxilia en su llegada a tierra y a los rescatadores en alta mar: una en neumática y cada vez con zonas de partida más al sur del Sáhara.

Un ejemplo, 51 migrantes rescatados el domingo por la Guardamar Polimnia al sur de Gran Canaria habían salido desde Dajla a bordo de una de estas lanchas de goma, lo que supone una travesía de unos 450 kilómetros sin precedentes para ese tipo de embarcaciones en la ruta canaria, indican a Efe fuentes de los servicios de emergencia.

Los responsables de Salvamento Marítimo llevan tiempo preocupados por la generalización del uso de las neumáticas entre los migrantes que se aventuran a cruzar esta ‘manga’ del Atlántico porque no son barcas preparadas para navegar a mar abierto, con olas que suelen superar su francobordo (su altura emergida) y en condiciones duras de corrientes y vientos que empujan hacia el suroeste.

Hasta el momento, las lanchas de goma se estaban viendo en las travesías más cortas, en los cruces desde Tarfaya (Marruecos) o El Aaiún (Sahara) hacia Lanzarote o Fuerteventura, que comportan un recorrido de 100 a 130 kilómetros, con algunas excepciones en 2022 desde Bojador (Sáhara), a unos 200 kilómetros de distancia de Maspalomas (Gran Canaria) y 210 de Morro Jable (Fuerteventura).

Hasta ahora las salidas registradas desde Dajla, ciudad desde donde suelen partir con frecuencia migrantes hacia Canarias, habían sido siempre en barcas de madera (pateras), más sólidas y mejor preparadas para mar abierto. Si esto se confirma, parece claro que los migrantes están corriendo cada vez mayores riesgos en una ruta que ya está catalogada por Naciones Unidas como la más peligrosa del mundo por su alta mortalidad.