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Consejo de Gobierno | Escenario presupuestario de 2023

El cuatripartito eleva el gasto público un 11%, hasta los 10.089 millones

Las transferencias estatales suponen el 75% del presupuesto | Román Rodríguez reitera su negativa a reducir impuestos y afirma que la AIReF le da la razón

El presidente regional, Ángel Víctor Torres, junto a Román Rodríguez y Blas Trujillo, en el Consejo de Gobierno de ayer. EFE

El pacto de las flores cerrará la legislatura con el presupuesto más expansivo de este cuatrienio. El techo de gasto aprobado ayer por el Consejo de Gobierno sube casi un 11% en comparación con el de este año y alcanza los 10.089 millones de euros. Con respecto al presupuesto inicial de 2020, el primero del pacto, el techo del gasto público ha subido en 2.023 millones de euros debido al incremento de las partidas procedentes del Estado a través del sistema de financiación autonómica. El Ejecutivo garantiza estos fondos aunque siempre con la precaución que supone la incertidumbre sobre la situación de la economía, que puede repercutir en el nivel de ingresos fiscales propios en relación a las previsiones iniciales.

El vicepresidente del Gobierno y consejero de Hacienda, Román Rodríguez destacó el crecimiento «excepcional» de los recursos que llegarán a Canarias de la financiación autonómica, por importe de 1.246 millones de euros más que en el presente año: 703,4 millones de euros de incremento por la liquidación del año 2021 y 543 millones más por las cantidades a cuenta, en este caso para 2023. Rodríguez matizó sin embargo que las arcas autonómicas se regirán por las directrices de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), de tal forma que el incremento del gasto público no se destine a consolidar más gasto corriente con servicios que no sean sostenibles en el tiempo ya que las reglas fiscales de la UE de limitaciones al déficit y la regla de gasto no se aplicarán en 2023, pero sí es previsible que lo hagan en 2024.

Sobre la mesa hay muchos condicionantes que generan incertidumbre y dudas sobre la evolución de los próximos meses con los datos fluctuantes de la actividad económica, crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), precio del dinero, deuda soberana y revisiones permanentes a la baja. Rodríguez reiteró que el «otoño caliente» que se espera por todos los analistas contribuye a que, por ejemplo, se haya contemplado la hipótesis más baja del crecimiento previsto para 2023, un 3,6%, con el fin de prever unos ingresos fiscales prudentes y evitar lo que ha pasado en anteriores ejercicios, en los que se ha estimado un escenario más optimista. «Las transferencias del Estado están certificadas y son oficiales pero ante tanta incertidumbre seremos prudentes y contemplamos unos ingresos propios con el crecimiento más bajo», añadió el titular de Hacienda y Presupuestos. El presupuesto se nutre en un 75% de las partidas estatales, mientras que un 17 o 18% procede de la recaudación tributaria propia.

Además, a los importes excepcionales del sistema de financiación autonómica y de los ingresos fiscales propios se suman los recursos ordinarios de la Unión Europea y los fondos extraordinarios Next Generation EU, si bien estos se han calculado en función de lo garantizado a día de hoy, al momento de la aprobación del techo de gasto.

Román Rodríguez reiteró su negativa total a reducir los impuestos. De hecho, esgrimió en defensa de esta tesis que la propia AIReF no aconseja reducir la presión fiscal y reiteró que Canarias tiene una imposición por debajo de la media nacional. En este sentido recordó que el gasto público generado en 2021 supuso el 25% del PIB de Canarias y recalcó que la inflación también repercute en los costes que tiene que asumir la Administración en todos los conceptos de obras, servicios, inversiones, etcétera. «La política presupuestaria que se impuso en esta crisis a todos los niveles trata de luchar contra el retroceso de la economía privada poniendo en el primer nivel al sector público para responder así a los retos de las situaciones sobrevenidas, como la calima, los incendios, la pandemia, la guerra de Ucrania o la inflación», señaló el responsable de la Hacienda canaria.

En relación con el déficit previsto para el próximo ejercicio, el límite de gasto no financiero se establece, además, con las reglas fiscales suspendidas, pero se mantiene la obligación del período medio de pago a proveedores y la referencia de la tasa del déficit público para las comunidades autónomas que ha fijado el Gobierno central, que es el -0,3% del PIB, la mitad que en el año en curso. En este sentido, el acuerdo del techo de gasto aprobado ayer en el Consejo de Gobierno prevé unos ingresos de 9.888 millones de euros, lo que, en comparación con el gasto –10.089 millones– da como resultado un déficit previsto de 201 millones de euros.

El consejero de Hacienda recordó que Canarias es una de las comunidades menos endeudadas y tiene margen suficiente de tesorería para ampliar el gasto en caso necesario, no obstante mostró su seguridad en que la Comunidad Autónoma tendrá capacidad sin necesidad de incrementar el déficit. «Tenemos una deuda controlada, una fiscalidad más baja que la media y garantizamos los servicios públicos esenciales, las previsiones que estamos realizando se pueden consolidar», añadió Rodríguez. El déficit de 201 millones de euros supone el 0,1% del PIB canario, lejos del 0,3% del objetivo máximo fijado por el Gobierno central.

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