El presidente del Partido Popular de Canarias, Manuel Domínguez, reprochó ayer al consejero de Hacienda y vicepresidente autonómico, Román Rodríguez, que presuma de cuentas «saneadas» cuando «encabeza» los índices del paro, pobreza y exclusión social.

Domínguez consideró que cualquier celebración en este sentido «es una verdadera ofensa a los miles de ciudadanos que padecen las consecuencias de una crisis bruta», mientras se produce un «rechazo constante» del Gobierno de Canarias a realizar una reducción fiscal que «permita superar los efectos de la inflación».

«De poco o nada sirve que el responsable de Hacienda anuncie que nuestra Comunidad se sitúa entre las dos regiones más saneadas del país en términos de deudas cuando Canarias encabeza los índices de paro, pobreza y exclusión social», apuntilló para agregar que el Gobierno autonómico ha optado por recaudar «más a costa del sufrimiento de las familias, trabajadores y las empresas, que padecen las mayores tasas de inflación desde hace más de 20 años».

Añadió que el problema de Canarias «no es la falta de dinero, es la falta de gestión de un Gobierno que recauda mucho y gasta mal, que no tiene en cuenta que bajar impuestos es necesario para crecer y sigue aplicando la fórmula obsoleta de aumentarlos para recaudar más», de tal forma que «solo asfixian a los ciudadanos, los lanzan a la economía sumergida y espantan la inversión».

Para Domínguez en materia de impuestos sólo hay dos modelos, «bajarlos para que se dinamice la economía y se cree empleo como hace el Partido Popular o volver a las recetas intervencionistas de la izquierda subiendo la presión fiscal». Un modelo, este último, que «ha fracasado siempre que lo han puesto en marcha y que conduce al aumento del paro, poniendo freno a la economía».

El PP de Canarias, indica, propone para un alivio fiscal a través de reducir el impuesto a los combustibles, bajar dos puntos el tipo general del IGIC del actual 7 al 5%, bonificar al 99,9% el impuesto de Sucesiones o reducir la tarifa autonómica del IRPF para ajustarlo a la inflación.