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La descarbonización de Canarias crea oportunidades para 8.000 empleos

El borrador del Plan de Transición Energética apunta a las posibilidades en la eólica marina, geotermia, biomasa o en la instalación de paneles de autoconsumo

Aerogenerador situado junto a la Plocan en la bahía de Las Palmas de Gran Canaria. Andrés Cruz

La descarbonización de las Islas va a generar nuevos modelos de negocio que, según el borrador del Plan de Transición Energética de Canarias (Ptecan) 2030, pueden crear casi 8.000 puestos de trabajo verdes cualificados en los próximos ocho años, principalmente por la implementación de las tecnologías marinas (en especial la eólica off-shore), las energías geotérmicas, la biomasa o la divulgación, formación e instalación de técnicas de autoconsumo en la energía fotovoltaica. Anualmente se crearían no menos de 214 empleos, alcanzando el máximo de 805 puestos de trabajo en los últimos años de esta década.

El documento estima que desde 2013 a 2020 se han generado 1.470 empleos vinculados al sector energético, con lo que el crecimiento es exponencialmente alto tanto en trabajos directos como indirectos, de llevarse a cabo las directrices planteadas en este plan.

Durante la presentación del borrador del Ptecan, elaborado por el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), el consejero Transición Ecológica y Lucha contra el Cambio Climático, José Antonio Valbuena, explicó ayer los retos y oportunidades de desarrollo que las políticas verdes supondrán para Canarias en los próximos años, teniendo en cuenta el avance de las tecnologías renovables, los nuevos nichos de trabajo que se están generando en estos ámbitos y las previsiones que se contemplan, siempre alineados con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.

El horizonte más cercano de este plan es en 2030, donde se espera que el 60% de la demanda energética se cubra con energías renovables. En estos ocho años, y una vez entre en vigor la ley canaria de cambio climático, se precisa una inversión total destinada para la implantación de nuevas tecnologías de 7.700 millones de euros, de los que 1.300 serán de financiación pública y 6.400 privada. Y diez años después, en 2040, se prevé la descarbonización total de las Islas con un coste estimativo de 40.130 millones de euros con financiación privada y pública.

Pero para ello se han de llevar a cabo múltiples cambios. El principal es en el sector del transporte, que supone más del 65% del total del consumo de energía de Canarias, incluyendo el ámbito terrestre, marítimo y aéreo.

Valbuena hace hincapié en la necesidad de dar solución a la pobreza energética

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La previsión es que en el año 2030 el parque automovilístico eléctrico de las islas -con una estimación de 1.669.825 vehículos- cuente con 225.424 de transporte eléctrico ligero (turismos, furgonetas y motos), cuando en la actualidad esta cifra es de 33.237, mientras que para el transporte pesado se prevén 7.183 vehículos de hidrógeno. Ahora mismo es prácticamente inexistente.

El total de puntos de recarga necesario sería de 249.765. Para dar soporte a los vehículos de hidrógeno se requerirían al menos 17 hidrogeneras. También se apunta a la entrada de vehículos de biocarburantes, con combustible a partir de materia orgánica que procede de cultivos, residuos agrícolas o forestales (13.847). El parque automovilístico descarbonizado sería, pues, de 262.987 vehículos, lo que supondría el 16% del total de Canarias. Se reduciría además la proporción de coches por la electrificación y mejora del sistema del transporte público.

En cuanto al transporte marítimo se centraría en el amoníaco verde como combustible, reduciendo unas 6.700 toneladas de emisiones por año, y para el transporte aéreo la solución sería el queroseno sintético, en base a los avances de investigación que se registren en este tipo de combustible. De hecho, en el plan se propone contar con al menos una planta experimental vinculada a alguno de los aeropuertos de Canarias. Mientras, se podría adquirir este combustible fuera de las Islas, indica el documento.

Pero para todo ello hace falta la transformación del sector eléctrico. Las metas establecidas en el Ptecan para el horizonte temporal del año 2030, en cuanto a la generación eléctrica proveniente de las fuentes renovables, se fija en 3.410 megavatios (MW). Este dato se divide en 1.606 MW de eólica, 430 MW de eólica off-shore, 759 MW de energía solar fotovoltaica, 525 MW de autoconsumo fotovoltaico o 30 MW de geotérmica de alta entalpía, entre otras cifras. Además, señala que es imprescindible avanzar en el almacenamiento de la energía.

Valbuena subrayó asimismo el papel predominante que otorga este documento a la lucha contra la pobreza energética y la protección de los consumidores de energía. Para abordar esta situación, destacó la puesta en marcha de líneas específicas para la promoción del autoconsumo fotovoltaico o la sustitución de termos eléctricos por otras opciones más eficientes o la construcción de viviendas de alquiler social con subvención para los gastos de suministro energético.

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