Suscríbete

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

giro histórico de españa | Nuevas relaciones con Marruecos

Albares se topa con el Congreso en su afán por defender el pacto con Rabat

La Cámara reprocha otra vez al Ejecutivo su giro sobre el Sáhara en una moción de NC | El ministro llega a las Islas para explicar el viraje 48 días después

Pedro Sánchez y José Manuel Albares, en la audiencia con Mohamed VI, en su reciente viaje a Rabat. EFE

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, visita hoy Canarias, en su primer viaje a las Islas después del acuerdo firmado entre los gobiernos de España y de Marruecos para abrir una nueva etapa en sus relaciones el pasado 7 de abril, con el claro propósito de convencer a las instituciones y fuerzas políticas del Archipiélago, y a la opinión pública isleña en general, de los beneficios que ese pacto entre Madrid y Rabat reportará a la comunidad autónoma. Pero el viaje y el afán del ministro por explicar sobre todo el giro del presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, sobre el conflicto del Sáhara Occidental, apoyando ahora la propuesta autonomista dentro de país vecino, se topan de bruces con el sentir mayoritario del Congreso de los Diputados, que reclama una vuelta a la posición tradicional de España para apoyar el referéndum de autodeterminación según lo establecido en las resoluciones de Naciones Unidas, y además exige una comparecencia monográfica para explicar el polémico movimiento de ficha por su parte.

La Cámara baja ya se pronunció en este sentido al apoyar una moción de ERC, Unidas Podemos y Bildu, con el voto en contra del PSOE y la abstención de Vox, votada justamente la fecha en que Sánchez era recibido por Mohamed VI en Rabat y ambos gobiernos firmaron la nueva hoja de ruta en sus relaciones. Desde esa fecha, Albares se ofreció a explicar personalmente en Canarias el acuerdo con el país vecino y la importancia de restablecer las relaciones tras una crisis diplomática de un año que ha coincidido con una grave crisis migratoria y humanitaria en las Islas tras la llegada de más de 23.000 personas desde las costas africanas, y otras 7.619 en lo que va de año.

El ministro ha hecho coincidir su viaje a las Islas este 25 de mayo con la celebración del Día de África como un gesto a la proyección que el Gobierno quiere dar a su agenda africana y en especial a toda la zona de influencia del Archipiélago, principalmente Marruecos, pero también el Sahel y el África Subsahariana de donde procede mucha de la migración marítima. Albares ha abundado ya en todo caso durante sus frecuentes comparecencias parlamentarias de las últimas semanas en todo el argumentario sobre la importancia del pacto con Rabat y su influencia en Canarias, aunque repitiendo siempre unos argumentos que no han calado en los detractores del giro español sobre el Sáhara.

El debate se reprodujo en el Congreso con motivo de la defensa de una moción por parte del diputado de Nueva Canarias (NC), Pedro Quevedo, sobre las relaciones España-Marruecos y su incidencia en Canarias. La mayoría de los grupos adelantaron el apoyo a la moción, que se votará mañana, y volvieron a expresar sus críticas al cambio de posición de la parte socialista del Gobierno, rechazando la idea de que el pacto con Rabat haya supuesto compromisos concretos en otras materias. Casi todos los portavoces se remitieron a esa moción del 7 de abril en la que se llamaba a respaldar un referéndum en el marco de la ONU y se mostraron escépticos sobre los beneficios que el pacto vaya a reportar a Canarias.

La moción de Quevedo, consecuencia de la interpelación que el diputado de NC presentó la semana pasada a Albares, partía de un texto moderado en sus pretensiones para tratar de lograr el apoyo de todos los grupos, incluido el PSOE, pero los socialistas presentaron un enmienda de sustitución que rebajaba aún más las reclamaciones que se hacían al Gobierno, razón por la que el diputado canario rechazó ese texto alternativo. En el asunto del Sáhara, por ejemplo, el texto original insta al Ejecutivo a «reafirmar la necesidad de concluir el proceso de colonización» de este territorio «con escrupuloso respeto a la legalidad internacional, en el marco de las resoluciones de la ONU», sin mencionar explícitamente ni la autodeterminación, ni el referéndum.

La enmienda de PSOE retiraba del texto cualquier referencia a la consideración del Sáhara como territorio en proceso de descolonización y se limitaba a «apoyar los esfuerzos de Naciones Unidas para alcanzar una solución política mutuamente aceptable con escrupuloso respeto a la legalidad internacional» en el marco del organismo internacional. Es justamente lo que defenderá Albares en su visita a la capital grancanaria, aunque sin explicitar los términos utilizados por Sánchez en su carta al monarca alauí en que consideraba la propuesta marroquí de autonomía presentada en 2007 «como la base más seria, creíble y realista para la resolución de este diferendo».

La moción de Quevedo incide también en «reconocer la imposibilidad de la definición de los espacios marítimos» entre España y Marruecos «utilizando como base la costa del Sáhara Occidental hasta la conclusión del proceso de descolonización» y por tanto no tener en cuenta las leyes que Rabat aprobó en 2020 sobre sus zonas marítimas propias.

Ayer, en el Parlamento regional, el diputado de CC Pablo Rodríguez, acusó al presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, de «no pintar nada o mira para otro lado ante el fenómeno migratorio». Además, lamentó que los acuerdos con Marruecos «no hayan cambiado nada», pese a que «se suponía que iba a existir mayor control de la ruta canaria».

Compartir el artículo

stats