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CC y NC llevan al límite su pugna por el traspaso del ‘escaño compartido’

Las dos formaciones nacionalistas se citan ‘in extremis’ para abordar las discrepancias sobre lo establecido en su acuerdo electoral de 2019

Pedro Quevedo.

Los nacionalistas canarios llevan al límite sus discrepancias sobre el momento en el que el escaño en el Congreso que ahora ocupa el diputado de NC, Pedro Quevedo, debe pasar a manos de la número dos en la lista electoral por Las Palmas que ambas formaciones pactaron para las elecciones generales del 10-N de 2019, la candidata de CC María Fernández.

Las direcciones de los dos partidos mantienen una interpretación muy distinta sobre la fecha en que se cumplen los dos años y medio (30 meses) de representación parlamentaria que corresponden a Quevedo, según señala literalmente el mencionado acuerdo, y se han citado para los próximos días para intentar cerrar el traspaso a apenas tres semanas para que se cumpla el plazo tal y como lo entiende CC, el 3 de junio.

Pero los términos de esta negociación están muy lejos de ser amables porque no se ponen de acuerdo sobre el sentido último de la literalidad de su pacto electoral en relación a la fecha de inicio de la legislatura, momento en el que debería a contar el plazo para el reparto del tiempo en el escaño.

Así, mientras CC cree que no hay margen para la interpretación y que es claro que el momento en el que se pone el reloj en marcha es el 3 de diciembre de 2019 con la constitución de las Cortes ese mismo día, y que por tanto los 30 meses se cumplirían el 3 de junio próximo, desde NC se considera que el tiempo real de actividad parlamentaria y de posesión efectiva del escaño por parte de Quevedo se contaría a partir de la sesión de investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, el 7 de enero de 2020. 

De esta forma, la formación que lidera Román Rodríguez cree que su diputado tendría que ceder el escaño a María Fernández el 7 de julio próximo, aunque tiene disposición a hacerlo el 30 de junio coincidiendo con el último pleno del actual periodo de sesiones de la Cámara baja.

CC y NC llevan al límite su pugna por el traspaso del ‘escaño compartido’

Comisión de seguimiento del acuerdo electoral

La disputa al respecto entre ambas formaciones se mantiene en esos términos desde hace meses, pero sólo en las últimas semanas se han intercambiado mensajes para tratar de reunir a la comisión de seguimiento del acuerdo electoral, que no se ha convocado ni una sola vez en lo que ve de legislatura, y cerrar en ella las condiciones del traspaso del escaño. 

A estos efectos, el secretario general de CC, José Miguel Barragán, remitió una carta el pasado 18 de abril al presidente de NC solicitando la convocatoria de dicha comisión para abordar el asunto, recordando en ella el contenido del documento en relación con los plazos para que María Fernández pueda acceder al escaño, recordando además que ese documento está registrado ante un notario. 

En ese sentido, Barragán remite la literalidad del acuerdo en su punto número 5, donde se señala que «la candidatura al Congreso por la Provincia de Las Palmas, en el caso de obtener un sólo escaño, el tiempo se distribuirá en 30 meses de la legislatura para el escaño de NC desde el inicio de esta y de 18 meses para el escaño de CC-PNC hasta final de la legislatura», y exponiendo su idea de que «el 4 de junio debería constar la baja en el Congreso de los Diputados del compañero Pedro Quevedo Iturbe como diputado para que se pudiera activar el mecanismo de sustitución por María Fernández Pérez».

De hecho, Barragán menciona otras circunstancias que perjudican a CC en ese reparto de tiempo respecto al señalado dado que, incluso en el caso de que no haya adelanto electoral, la fecha para la disolución de las Cámaras en base a la legislación electoral tendría que producirse como muy tarde el 16 de octubre para dar paso a una nuevas elecciones el 10 de diciembre.

Es decir, acortando el tiempo real de la nueva diputada de esta formación en dos meses ya que no completaría el año y medio que en teoría le corresponde por el acuerdo entre las formaciones nacionalistas. CC asume esta pérdida para su diputada en el tiempo final de la legislatura, pero exige a su socio electoral que no se demore ni un día la baja de Quevedo para que el mismo 5 de junio María Fernández ocupe el escaño y que ésta pueda desarrollar su labor junto a su compañera Ana Oramas durante todos los plenos ya convocados para este último mes de periodo de sesiones.

Horizonte parlamentario

Los dos partidos tenían cerrada ya una primera convocatoria de la comisión de seguimiento para esta semana, pero ha tenido que aplazarse por motivos de agenda de alguno de los representantes que participarían en ella. La reunión tendrá lugar en todo caso en los próximos días, sin que por el momento NC, y en particular Pedro Quevedo, hayan asumido la tesis de CC para el traspaso del escaño el 3 de junio, sino tras el último pleno el 30 de junio. 

Quevedo tiene pendiente una interpelación al Gobierno sobre el acuerdo entre España y Marruecos y sus repercusiones en Canarias, que podría entrar en uno de los dos próximos plenos este mes, y la defensa de varias enmiendas a las leyes actualmente en tramitación; la de Vivienda, la del Deporte, la de Comunicación Audiovisual, y la de Creación y Crecimiento de Empresas. También tiene intención de presentar enmiendas al proyecto de ley surgido del decreto de medidas para hacer frente a las consecuencias económicas y sociales de la guerra en Ucrania. 

Fuentes del Congreso señalan que desde el mismo momento que Quevedo comunique su baja a la Cámara, se activa el acta a nombre de María Fernández, aunque en realidad no podría adquirir la condición plena de diputada hasta que no prometiera el cargo en un pleno. Si accede al escaño el 3 de junio en sustitución de Quevedo, momento en el que el Gobierno perdería un apoyo clave en momentos en que ha entrado en crisis con varios de sus socios por el caso Pegasus, Fernández tendría por delante los tres plenos previstos para ese mes para ir tomándole el pulso la actividad parlamentaria. 

Podría ser además un voto clave, junto al de la propia Ana Oramas, para algunas votaciones en el actual contexto de incertidumbre política y parlamentaria. De no hacerlo en junio y aunque fuera declarada por la Cámara diputada electa desde el 1 de julio, tendría que esperar a un posible pleno extraordinario durante el verano, o al primer pleno del próximo periodo de sesiones, en septiembre, para tomar posesión y contar con todas las prerrogativas del cargo, así como para cobrar los sueldos de los dos meses que, aún siendo diputada electa, habría estado sin actividad.

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