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Los nacionalistas llaman a un frente isleño para proteger Canarias ante Rabat

Coalición, Nueva Canarias, Podemos y ASG temen que las prospecciones junto a la mediana pongan en peligro la economía y el medioambiente de la región

Panorámica aérea del buque Rowan Renaissance durante la búsqueda de hidrocarburos llevada a cabo por Repsol en aguas canarias en 2015. El Día

Los nacionalistas, tanto los de dentro como los de fuera del Gobierno de Canarias, apuestan por constituir un amplio frente político y social para proteger a las Islas de las prospecciones de Marruecos junto a la mediana imaginaria que separa las aguas del Archipiélago de las de Rabat. Un frente político y social como el que en su día se articuló en contra de la campaña de Repsol muy cerca de donde ahora la multinacional de origen italiano ENI, por encargo marroquí, buscará petróleo y otros hidrocarburos. La diferencia entre la campaña de Repsol y la de ENI es que la primera dependía de España –y pese a ello no se consiguió paralizarla, ya que fue la empresa la que descartó seguir adelante con las prospecciones al comprobar que la cantidad y la calidad de los hidrocarburos no merecían la pena– y la segunda depende de Rabat. Tanto en CC como en Nueva Canarias (NC) son conscientes de que ni el Gobierno de Pedro Sánchez ni mucho menos el de Ángel Víctor Torres tienen margen alguno de actuación en las aguas que están del lado de la mediana marroquí, pero los nacionalistas no están dispuestos a que España «se inhiba», en palabras del diputado de NC Luis Campos, ante los peligros potenciales que la búsqueda de petróleo conlleva para el medioambiente y, por ende, para la economía regional. Máxime cuando el nuevo intento de Rabat por hallar hidrocarburos en el subsuelo marino sale a la luz justo cuando ambos países acaban de anunciar que retoman las negociaciones para la delimitación de las aguas. Unas negociaciones en las que Marruecos pondrá sobre la mesa que el criterio de la mediana –la franja de mar que separa a las Islas del país vecino se reparte al 50% mientras no haya un acuerdo bilateral al respecto– no le satisface. Rabat sostiene que debería corresponderle un mayor trozo de esa franja marina, lo que supondría acercar aún más sus dominios a las costas de Lanzarote y Fuerteventura. Supondría, en definitiva, que podría hacer prospecciones aún más cerca del Archipiélago.

El asunto de la redefinición de la mediana está detrás de la preocupación de los dos grandes partidos nacionalistas, una preocupación compartida también por Podemos y la Agrupación Socialista Gomera (ASG). La postura de Rabat en este asunto es pública y notoria: Marruecos es un Estado continental y, como tal, no le parece equitativo repartirse al 50% las aguas que lo separan de las Islas cuando estas no son un Estado, sino parte de un Estado, y su costa es muchísimo menos extensa. España se ha mantenido firme y siempre ha recordado que a falta de acuerdo, rige la mediana, lo que está amparado por el derecho del mar, pero la reapertura de las conversaciones entre Madrid y Rabat propiciada por el giro de Sánchez en el conflicto del Sáhara Occidental ha despertado recelos en Canarias. Aunque en CC y en NC se resisten a imaginar que Sánchez pudiera ceder a las pretensiones marroquíes y acercar más la mediana a Lanzarote y Fuerteventura, es decir, que pudiera darle a Rabat parte de las aguas canario-españolas, el temor está ahí. Por eso los nacionalistas quieren ese amplio frente político y social, tanto para exigir a los Gobiernos –al canario pero sobre todo al central– que reclamen a Marruecos todas las garantías medioambientales en sus prospecciones como para dejar claro que no están dispuestos a tolerar la cesión del más mínimo trozo de las aguas isleñas.

NC insistió este lunes en la necesidad de «delimitar» de una vez por todas la mediana entre las Islas y el país vecino, pero lo cierto es que la mediana es la frontera marítima de facto justamente cuando no hay acuerdo entre Estados que comparten aguas, en este caso España y Marruecos. En el fondo está la preocupación por una eventual cesión a Rabat, y por eso ven indispensable que Canarias tenga voz en las conversaciones.

Con ese miedo latente, el senador Fernando Clavijo, líder de CC, se mostró convencido de que ni Torres ni Sánchez «van a mover un dedo ante la reactivación de las prospecciones por parte de Marruecos». Con todo, y como quiera que la búsqueda de petróleo será en el lado marroquí de la mediana, España no tiene margen jurídico alguno para oponerse, tal como recordó el profesor de la Universidad de La Laguna Vicente Navarro Marchante, uno de los mayores expertos sobre las aguas hispano-marroquíes. Distinto sería si Rabat ejecutara las prospecciones –como por otra parte está dispuesto a ello– en aguas del Sáhara Occidental, ya que entonces España podría batallar al tratarse de aguas de un territorio ocupado. Pero la mediana sí tiene pleno encaje, a falta de un acuerdo bilateral, en el derecho del mar. Además, y tal como apunta Navarro, ¿con qué autoridad podría España reprochar a Marruecos la búsqueda de petróleo cerca de Canarias cuando la propia España ya lo hizo con Repsol?

En cualquier caso, Campos avisó que aunque las prospecciones sean en aguas de Rabat, España debía saberlo –el Ministerio de Exteriores no respondió este lunes a este diario– y, sobre todo, «debe intentar negociar, pedir e influir» por los riesgos que entrañan para Canarias. «No pueden agachar la cabeza cuando Marruecos ha aprobado ya plantar plataformas frente a Lanzarote y Fuerteventura; no pueden claudicar mientras España mercadea con la delimitación de las aguas poniendo en riesgo al Archipiélago», remató Clavijo.

Torres: «No se ha tocado ni un milímetro de las aguas de Canarias»

Curbelo: «Marruecos hace bulla para llegar a las negociaciones de la forma que quiere»

Ángel Víctor Torres recordó este lunes que hace un par de años, cuando salieron a la luz los planes de Marruecos para hacer prospecciones cerca de las Islas, dijo que «no se iba a tocar ni un milímetro de las aguas canarias». «Y no se han tocado», agregó. Sin embargo, los riesgos potenciales de las prospecciones previstas por Rabat al lado de la mediana que separa aguas marroquíes de españolas son los mismos que si la campaña se llevara a cabo del lado de la Comunidad Autónoma. No en vano, esa franja de mar que Madrid y Rabat se reparten al 50% apenas supera los cien kilómetros desde la costa más oriental de Canarias, con lo que Marruecos puede pinchar el subsuelo marino a poco más de 50 kilómetros de las Islas. Además, el nuevo impulso a las prospecciones marroquíes se produce cuando están a punto de comenzar las negociaciones para la delimitación de esas aguas. Por eso Casimiro Curbelo, líder de la Agrupación Socialista Gomera (ASG), tiene claro que Marruecos «está haciendo bulla para llegar a las negociaciones de la forma que quiere llegar». «Tenemos que ser exigentes con el Gobierno de España», reclamó Curbelo, que también valora el frente que proponen CC y NC para que el Ejecutivo estatal no tenga ninguna tentación de ceder ante las pretensiones de Rabat sobre la redefinición de la mediana. Por su parte, Manuel Marrero, portavoz parlamentario de Podemos, expuso que «hay que garantizar la buena vecindad y el respeto mutuo, pero no se puede estar sometido al chantaje permanente».

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