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Mohamed VI y Pedro Sánchez comparten el 'iftar' de la amistad

Los mandatarios se reunirán durante la comida que rompe el ayuno por el Ramadán, un acto en el que solo participan los más allegados

Pedro Sánchez, en su primera visita a Mohamed VI. EFE

Mohamed VI y Pedro Sánchez se reúnen mañana por primera vez tras la ruptura de las relaciones bilaterales entre España y Marruecos. Ambos mandatarios compartirán el ‘iftar’, la comida que rompe el ayuno por el Ramadán, un momento íntimo al que solo se invita a las personas más allegadas.

Compartir el iftar, la ruptura del ayuno durante el mes del Ramadán, se considera un acto íntimo y familiar, en el que solo participan los más allegados. Para los musulmanes es un acontecimiento cargado de simbolismo religioso que viven desde la reconciliación y el perdón. El rey de Marruecos, Mohamed VI, ha invitado al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, a que le acompañe mañana durante en ese ritual. El encuentro servirá para que ambos mandatarios rehagan los lazos de amistad que históricamente han mantenido ambos países vecinos y que se vieron resquebrajados por la entrada en España del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, para ser atendido en un hospital de Logroño. La hostilidad por parte de Rabat ante ese gesto se puso de manifiesto con la entrada masiva de migrantes a través de la costa de Ceuta en mayo del año pasado. Después de meses tratando de limar asperezas, las tiranteces cesaron cuando Moncloa envió al monarca alauí una misiva en la que reconocía que el plan de autonomía que plantea Marruecos para el Sáhara es "serio, realista y creíble". Desde entonces se ha retomado el idilio bilateral y se han estrechado las relaciones diplomáticas, pese a que el PSOE se ha quedado solo en la defensa de esta postura sobre la antigua colonia y todas las formaciones políticas -incluidos sus socios- les han exigido que rectifique y que de explicaciones.

¿Cómo va a agasajar Mohamed VI a Sánchez y en qué consiste el iftar? Con la caída del sol, durante el mes del Ramadán, las mesas de los musulmanes se llenan de una gran variedad de comidas y bebidas, según las costumbres y gustos de los anfitriones. Este momento se produce sobre las 19:20 horas en Rabat, ciudad en la que tendrá lugar el encuentro entre el monarca y el presidente español. En Marruecos, lo tradicional es que no falten los dátiles, la leche y la harira -una contundente sopa elaborada con carne, legumbres y una gran variedad de verduras-. Tampoco pueden faltar la shebaquía, un dulce típico de la época en forma de flor, fritos y bañados en miel. Después se disfruta de una cena más amplia, que puede estar compuesta por cualquier comida típica del país como cordero, cuscús o tajine. Antes de este desayuno, los musulmanes hacen su cuarto rezo del día, el Maghrib, conocida como la oración de la puesta del sol.

Los mandatarios se sentarán juntos ante una mesa con dátiles, ‘harira’ y dulces tradicionales

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Este año la celebración del Ramadán, el mes sagrado para el islam, tienen un aliciente especial para la comunidad musulmana porque, después de dos años de pandemia, pueden volver a reunirse con sus seres queridos para romper el ayuno. Este periodo supone un tiempo de recogimiento, de mayor acercamiento a su Dios y de purificación del alma mediante la autodisciplina y el autosacrificio. Durante los 30 días que dura el Ramadán, los musulmanes tienen prohibido comer, beber, fumar o mantener relaciones sexuales desde la salida del sol hasta su ocaso. El ayuno este año es uno de los más largos de las últimas décadas, ya que coincide con una etapa del año en la que hay más horas de luz y la abstinencia total llega a superar las 14 horas, mientras que en invierno ronda las ocho horas.

Sánchez no es el primer mandatario español al que Mohamed VI invita al iftar, un gesto que se considera muy relevante para la diplomacia del país magrebí. El rey marroquí recibió en 2013 a su entonces homólogo español, Juan Carlos I, con quien siempre ha mantenido una estrecha relación diplomática y personal. Mohamed VI le dio la bienvenida a pie de pista en el aeropuerto de Rabat, acompañado por sus hijos, Mulay Hassan, príncipe heredero, y Mulay Rachid. Esa fue la primera ocasión en la que el monarca alauí abrió las puertas de su casa para compartir el ayuno con un jefe de Estado extranjero.

Solo un año después, justo un año más tarde, Felipe VI realizó su primera visita como rey de España a Rabat. El viaje también coincidió con el Ramadán, algo que es muy poco frecuente en las visitas oficiales o de Estado a Marruecos. La visita de los reyes formaba parte de la conocida como "gira de presentación" del nuevo Rey de España tras su proclamación el 19 de junio de 2014, y que les llevó también a El Vaticano, Portugal y Francia. Con este encuentro, Felipe VI cumplía la norma no escrita de elegir Marruecos como primer país fuera de la Unión Europea que visitan al inicio de su mandato, un precepto que también siguen los presidentes del Gobierno. En esa ocasión el menú incluía dátiles, huevos duros y harira, seguido de tajine, cordero asado, pescado al horno, pasteles fritos de verduras y dulces de miel con almendra.

En el encuentro se abordarán temas como la inmigración o la normalización de las fronteras

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El Gobierno de España considera que la reunión entre Sánchez y Mohamed VI servirá para cauterizar las heridas abiertas en la relación bilateral y supondrá el inicio de una etapa histórica entre los dos países. Antes del iftar, ambos dirigentes mantendrá un encuentro en el que abordará la normalización de las fronteras terrestres, marítimas y aéreas, así como otros asuntos de colaboración mutua que se guardaron en un cajón tras la crisis diplomática que desencadenó la atención sanitaria a Gali. Estaba previsto que el pasado 1 de abril el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, viajara a Rabat para reunirse con su homólogo, Naser Burita, y concretar la visita posterior de Sánchez, aunque tras una conversación telefónica la víspera entre el jefe del Ejecutivo y monarca alauí se descartó la necesidad de un contacto previo.

Desde que envió la carta a Mohamed VI, el presidente del Gobierno ha insistido en destacar que la nueva etapa de las relaciones Madrid-Rabat acarreará beneficios en ámbitos como el de la seguridad o la inmigración. De hecho, en las últimas semanas se ha reducido la llegada irregular de migrantes a España y el Gobierno confía en que el control de esos flujos continúe.

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