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Las comunidades ucraniana y rusa en Canarias: una guerra vista a 4.500 kilómetros

Los rusos y ucranianos que viven en las Islas siguen con preocupación desde la distancia los primeros efectos de la invasión bélica

Movilizaciones masivas en todo el mundo contra la guerra en Ucrania

Movilizaciones masivas en todo el mundo contra la guerra en Ucrania

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Movilizaciones masivas en todo el mundo contra la guerra en Ucrania J. B. / A. F. / M. A. / V. P.

Una guerra y dos países envueltos en el conflicto. Y a unos 4.500 kilómetros de distancia, los hijos de Rusia y Ucrania siguen con preocupación los efectos que esta guerra tiene entre sus familiares, y el cambio de vida que van a sufrir sus tierras de origen. En Canarias viven unos 6.000 ciudadanos con pasaporte de Rusia, aunque hay censados unos 4.136. Mientras, la población de Ucrania apenas alcanza los 1.775.

Pánico, inquietud, miedo, terror... Los calificativos se suceden entre los ciudadanos ucranianos y rusos que residen en las distintas islas de Canarias, y que se levantaron ayer con la noticia de la invasión bélica. Los casi 8.000 habitantes en conjunto de estos dos países que han echado raíces en esta tierra temen por el futuro de todos esos familiares que permanecen en sus tierras de origen, a unos 4.500 kilómetros de distancia aproximada desde las Islas a los puntos en conflicto, si bien se trata de un país con un extenso territorio en el norte de Europa. 

Buena parte de los afectados mantienen en su boca el deseo de que prospere la paz, aunque saben que, salvo por sus testimonios, apenas pueden aportar algo más desde tan lejos para que las armas regresen a los depósitos armamentísticos de origen. De momento, esos allegados se refugian como pueden de las balas y los cohetes, incluidos los sótanos y las estaciones de metro.

Muchos de ellos reconocen que este era un conflicto que se mantenía soterrado desde hace años, pero que no podían imaginar que acabara con una declaración formal de guerra, que afecta a dos países limítrofes y con muchas décadas compartiendo la misma soberanía. De ahí que, como es el caso de Anna Ioffe, lo compare con una auténtica guerra civil, ya que afecta a hermanos prácticamente. 

También hay quien piensa, como es el caso de la antigua deportista Olga Russu, afincada en Tenerife, que existe una visión sesgada de la trastienda de este conflicto armado. Y de ahí que considere que la decisión tomada por el presidente Putin era previsible, para poner orden en esta red geoestratégica internacional que representa esta zona.

Victoria Sypaylova

Victoria Sypaylova La Provincia

Victoria Sypaylova

Traductora ucraniana 

«Tengo miedo por mi tío que es militar; el objetivo de Putin es acabar con Europa»

Victoria Sypaylova, de 26 años, es natural de la ciudad del centro de Ucrania Kropevnitski, llamada Kirovograd entre 1939 y 2016, y reside en la capital grancanaria, junto a su madre y hermana desde hace once años. Se formó como traductora e intérprete en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC). «No me separo de mi teléfono móvil. Sólo he dormido dos horas desde el miércoles. Vi los primeros bombardeos en directo por la tele a las tres de la madrugada», manifiesta sobre las tres de la tarde de ayer Victoria, quien asegura que este conflicto bélico «me da miedo» y que está preocupada «no sólo por mi familia, entre ellos, mi tío que es militar con un cargo destacado y que está en Kiev, sino por mi país, por todos y por cómo va acabar». «Hace media hora hablé con mi prima que vive en la capital, donde están buscando los refugios más cercanos. Bombardean a las afueras de Kiev. Ya atacan Chernóbil. No tiene sentido, ni entiendo lo que está pasando. Mi prima me preguntó: ‘Por qué sucede’», relata la traductora, quien también habla ruso, y entendió perfectamente ayer a Putin en su discurso en los informativos cuando dijo que su «objetivo es acabar con Ucrania. Está loco. Realmente quiere Europa».

Anna Ioffe J. B. / A. F. / M. A. / V P.

Anna Ioffe

Rusa en el Sur de Gran Canaria

«Putin tendrá sus motivos. Es una guerra civil al ser hermanos. No tiene sentido» 

Anna Ioffe nació hace 43 años en la ciudad rusa de Novomoskovsk, que está a algo más de 200 kilómetros al sur de Moscú. Desde hace veinte años vive en Gran Canaria y trabaja en un agencia inmobiliaria en San Agustín, en San Bartolomé de Tirajana. «Pienso que no es un psicópata. Tendrá algunos motivos. Será todo dentro de los juegos políticos», afirma Anna, quien resalta que «yo no sé realmente las razones de esta guerra, ni las consecuencias. Todos los rusos que yo conozco también están en contra de esta situación. No tiene sentido. Considero que para la mayoría de los rusos ha sido una sorpresa este ataque a Ucrania». Su madre, el hermano y el resto de la familia se hallan en Rusia, lejos de la frontera. «Me preocupan las consecuencias, las sanciones, el cierre de las fronteras y el volver a la guerra fría», señala. Anna Ioffe resalta que «no lo entiendo porque los ucranianos son nuestros hermanos y todo esto es como una guerra civil. Son un pueblo y un país maravillosos. Mis abuelos maternos están enterrados allí, en el este de Ucrania. Eran de Siberia y en la década de los 80 del siglo pasado fueron allí y se quedaron a vivir. Y yo, de pequeña, pasaba los veranos, entraba y salía, hablaba y entendía su lengua».

Ilona Mazuryk J. B. / A. F. / M. A. / V P.

Ilona Mazuryk

Fotógrafa ucraniana

«Mi padre fue policía y está listo para ir a la guerra. Estoy muy preocupada» 

«Aún no me lo puedo creer. No puede ser. Es increíble», exclama sobre este conflicto bélico, Ilona Mazuryk, de 30 años, que es natural de la región de Vinnitska, en el centro de Ucrania. Vive en Las Palmas de Gran Canaria desde hace algo más de diez años, es fotógrafa de profesión y toda su familia se encuentra en su país natal. «Estoy muy preocupada. Mi padre fue policía y ya está listo y armado para ir a la guerra. También me preocupa que un primo está en Kiev, con su familia, y que la mayoría de la mía está en el pueblo en donde nací, Ustya, un lugar nada estratégico. Temo que los aviones rusos les da por bombardearlo igual», explica Iola Mazuryk. «La mayoría de los rusos no lo soportan [al presidente Vladímir Putin] y pienso que no son ciertas sus razones de ‘salvar a los rusos que están un Ucrania’ o ‘salvar del peligro’ que corre su país. No tiene realmente razones. Está loco. E igual hace como Hitler, que no tuvo suficiente con invadir Checoslovaquia, sino que después fue Polonia; pues Putin igual no se contenta con Ucrania y quiere más de Europa», afirma. «Es normal que tengan miedo en Lituania, Letonia, Estonia y Polonia porque están cerca de Rusia y porque el presidente biolorruso es otro dictador como Putin», concluye.

Lyudmyla Pechenyuk J. B. / A. F. / M. A. / V P.

Lyudmyla Pechenyuk

Profesora ucraniana

«No cederemos tan fácil nuestras tierras; vamos a defendernos hasta el final» 

Lyudmyla Pechenyuk llegó a Tenerife hace 20 años. En la isla, ha podido desarrollar su carrera enseñando diferentes idiomas y ha podido echar raíces, habiendo concebido a sus tres hijos en las Islas. Sin embargo, muchos de sus familiares, incluidos sus padres, siguen viviendo en Ucrania. Sus padres están «estresados, preocupados y con mucha incertidumbre». Pese al temor que han desarrollado, han decidido no abandonar sus hogares en el pequeño pueblito de Kamianets-Podilsky (a seis horas de Kiev). «Esta es su casa», resalta Pechenyuk, quien asevera que los ucranianos «no van a rendirse ni huir de su tierra». Y es que, como destaca, los ataques de Rusia no han desatado el pánico entre la población ucraniana, pues los compatriotas entienden que deben «defender la tierra hasta el final». Como muchos otros ucranianos afincados en las Islas, la única petición de Pechenyuk es que la guerra cese de inmediato. La profesora no esconde su emición y, con la voz quebrada, ruega ayuda a la comunidad internacional asumiendo que «este solo es el primer paso» de un plan mucho más ambicioso. «Ucrania es un precioso país con gente trabajadora y lo único que quieren es la paz». 

Lanna Petrus J. B. / A. F. / M. A. / V P.

Lanna Petrus

Ucraniana en Tenerife

«La población del país está en estado de shock y no hay donde correr» 

Los ciudadanos de Ucrania estaban expectantes ante las acciones del Kremlin, dada la creciente tensión política. Sin embargo, esa preparación mental no evitó que los hechos de la madrugada de ayer, provocaran el «estado de shock» en ellos. Así lo narra Lanna Petrus, una de las pocas ucraniana afincadas en el norte de Tenerife desde hace 15 años que, además, ha seguido muy de cerca la escalada rusa. Ante la posible escasez energética y de agua, muchos de sus familiares han decidido trasladarse a pequeñas casas de campo, alejadas de la ciudad, que les permite ser autosuficientes. «Allí pueden cocinar la comida gracias a los hornos de leña o sacar agua de sus pozos», porque como insiste, «ahora mismo no saben qué va a pasar con las infraestructuras» y esta es una forma «sencilla» de evadir este problema. «No hay donde correr», puesto que los aeropuertos están completamente cerrados, pero, por ahora, huir del país no entra dentro de los planes de sus familiares. Petrus se muestra preocupada porque la guerra vaya a más. «Ahora empieza bombardeando lugares estratégicos, como aeropuertos o bases militares, pero conociéndolo pronto le parecerá poco y empezará a atacar escuelas», resalta. «Solo nos queda rezar». 

Olga Russu J. B. / A. F. / M. A. / V P.

Olga Russu

Rusa aficanda en Tenerife

«Por fin Putin ha dado un golpe sobre la mesa y Rusia va a ganar» 

Olga Russu lleva en España desde el año 1992. Llegó desde Rusia como jugadora profesional de balonmano en el equipo de Alcalá de Henares y llegó a Tenerife al ser fichada por el equipo Balonmano Perdoma. En la isla se enamoró y cuando acabó su carrera deportivo trabajó en turismo y en una residencia de salud mental. Russu asegura que no se está contando la verdad del conflicto ni lo que ha estado ocurriendo en Donbás desde 2014. «Allí Ucrania ha matado a 15.000 de personas en ocho años», resalta. Además, destaca que el conflicto comenzó cuando se puso en marcha el «golpe de estado» en el que ascendieron al Gobierno ucraniano «políticos proamericanas» por lo que considera que, con este movimiento militar, «Vladimir Putin está defendiendo a sus compatriotas», resalta, pues afirma que «ningún ruso quiere la guerra». Russu destaca que Putin había advertido de su posición con respecto a la independencia de Ucrania e insiste en que «mostró durante muchos años su predisposición para colaborar» con el resto de países, pero «no interesaba».  Por eso, Russu se congratula de que «por fin», el presidente ruso, haya dado «un golpe sobre la mesa» y garantiza que «Rusia siempre va a ganar». 

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