El naufragio de una lancha neumática en las costas de Tarfaya, al sur de Marruecos, causó el domingo la muerte a dos personas y la desaparición de otras 41. La marina marroquí logró rescatar con vida a diez supervivientes, pero nada se sabe aún del resto del pasaje, según datos de la ONG Caminando Fronteras. Además, las fuerzas de seguridad encontraron ayer en la costa oriental de Fuerteventura dos cadáveres de dos adolescentes de raza negra, un hombre y una mujer, que se cree que pertenecen a alguna de las pateras que han llegado en los últimos días a la isla o a un naufragio del que no se tiene noticia.

El flujo de llegadas continúa en este primer mes de año a pesar de las condiciones de mala mar y de visibilidad reducida por la calima registrada en los últimos días. Ayer llegaron a distintas zonas de las Islas tres embarcaciones con 138 migrantes. Salvamento Marítimo rescató la primera patera durante la madrugada del lunes al sur del Faro de Maspalomas (Gran Canaria) con 74 ocupantes, entre ellos cinco mujeres. La embarcación se trasladó hasta el Muelle de Arguineguín a primera hora de la mañana.

Solo unas horas más tarde se localizaba otra patera con 61 migrantes de origen subsahariano –entre ellos nueve mujeres, un niño y un bebé–, al sur de Morro Jable en Fuerteventura.

La Guardamar Calíope también recató ayer a tres migrantes de origen magrebí que navegaban en una embarcación neumática a unos 74 kilómetros al nordeste del islote de Alegranza, en el archipiélago Chinijo. La búsqueda se activó después de que Salvamento recibiera un aviso de una ONG que fue alertada por los ocupantes. Los tres migrantes fueron trasladados al muelle de La Cebolla, en Arrecife, Lanzarote. El avión Sasemar 101 busca ahora otra embarcación que, según la Guardia Civil, habría salido de Tan-tan (Marruecos) en dirección a Canarias.