Podemos y Nueva Canarias (NC) están de acuerdo en una opinión no exenta de polémica: el Archipiélago padece un exceso de población. El martes, en la primera jornada del pleno del Parlamento, fue Román Rodríguez, líder de NC y vicepresidente y consejero de Hacienda del Ejecutivo regional, quien con tono académico sacó a colación el «elemento poblacional». «Es muy complicado mantener los ratios socioeconómicos con una evolución demográfica como esta», apuntó el nacionalista, que antes había recordado que la población se incrementó por encima del 30% entre los años 2000 y 2020. Ayer, en la segunda y última jornada de la sesión plenaria quincenal, fue el diputado de Podemos Francisco Déniz quien siguió el discurso de Román Rodríguez. Eso sí, el podemita continuó el argumentario sin rastro alguno del tono académico o gubernativo del vicepresidente, para dejar bien claro que no hay que permitir que venga «gente de fuera a ocupar puestos importantes». Dijo lo mismo que el líder de NC pero con trazo grueso. El representante de los morados conectó así de lleno no solo con Rodríguez, sino también con otros históricos de Coalición Canaria –Rodríguez presidió el Gobierno regional bajo las siglas de CC– como Paulino Rivero, quien durante su etapa llegó a decir que «el trabajo, primero para la gente de aquí».

Las palabras de Déniz son casi calcadas a las de representantes del partido al otro extremo de la política nacional, Vox, cuando señalan el pretendido riesgo que la inmigración supone para el trabajo de los nacionales. «Si nosotros permitimos que siga viniendo gente de fuera a ocupar puestos importantes, por ejemplo, a trabajar en este sector [el de las energías renovables], y nuestra gente cada vez más se va hacia atrás y no los formamos, resulta que estamos generando empleo no para nuestra gente, sino para otras comunidades», dijo el parlamentario durante el debate sobre la planificación energética.

«Nuestra gente»

El representante de Podemos continuó su discurso señalando que los parques eólicos o fotovoltaicos no deberían instalarlos foráneos –«estas infraestructuras tiene que montarlas nuestra gente», profetizó– y sobredimensionando el «elemento poblacional» que Román Rodríguez se había encargado de recuperar para el debate parlamentario un día antes. «Canarias tiene una densidad poblacional inmensa», remató.

Nadie en ninguno de los dos grandes partidos con vocación de Estado –PSOE y PP– dijo ni media palabra sobre el argumentario de sus socios de gobierno, en el caso de los socialistas, o de sus rivales en la discusión política, en el caso de los populares.