Fernando Clavijo Batlle (San Cristóbal de La Laguna, Tenerife, 1971) advierte de que Canarias afronta un tiempo «muy difícil» en el que habrá que gestionar «momentos delicados». El senador autonómico y expresidente del Gobierno regional se muestra decepcionado con el Ejecutivo de Ángel Víctor Torres, al que Coalición Canaria se ha ofrecido en distintas ocasiones para obtener siempre el mismo resultado: «Nada».

¿Han renunciado a una moción de censura en Canarias?

Nunca hemos estado en esa tesis. La situación es tan complicada que no procede estar pensando en movimientos de ese tipo. Lo que nos toca es arrimar el hombro.

¿No han sido algo tibios en la labor de oposición? Sobre todo tras 23 años en el Gobierno y conociendo como conocen los resortes de la Administración.

Justo al contrario. Tenemos absoluta conciencia, porque gobernamos durante la crisis financiera de 2007 y 2008, de la gravedad de la situación. Conciencia de que no es momento del quítate tú para ponerme yo ni de generar más crispación. Por un lado, creo que los ciudadanos no lo entenderían cuando lo están pasando tan mal; y por otro lado, somos nacionalistas, así que es momento, más que nunca, de arrimar el hombro y poner todo nuestro conocimiento a disposición de la gente. Hemos hecho casi 500 propuestas a lo largo de este último año y medio a Ángel Víctor Torres, y fuimos los primeros en firmar el pacto de reactivación. Lo peor está por venir, no son momentos para la confrontación. No obstante, también hemos sido duros en nuestras críticas cuando ha habido que serlo; lo que no hemos sido es faltones o maleducados. A la hora de arrimar el hombro, ahí hemos estado.

Sí ha habido movimientos en ayuntamientos y cabildos. ¿Habrá más? Se los ha acusado justamente de generar inestabilidad en momentos de crisis.

Esos movimientos han sido por incapacidad. El más importante, por así decirlo, fue el de Fuerteventura, pero ojo, porque dimitió el presidente. Lo que hicimos fue ofrecernos para dar estabilidad. No promovimos una moción de censura. Y en Santa Cruz ocurrió que se fue un concejal porque no compartía la política y las formas de Patricia Hernández. O el caso de Pájara, donde hubo un cambio de socio de gobierno por deslealtad del Partido Socialista. Por lo tanto, no hemos estado detrás pinchando para hacer mociones de censura ni nada por el estilo. Resulta que cuando consiguen gobernar, unidos por el objetivo de echar a Coalición Canaria, empiezan los problemas. Ante eso, lo único que hemos querido es que no se perjudique a los ciudadanos.

Decía que lo peor está por venir. En que el futuro sea más o menos gris tendrá mucho que ver la gestión de la pandemia. ¿Qué opina de la labor del Gobierno de Canarias?

Es francamente mejorable. Afortunadamente tenemos un sistema público sanitario que ha estado a la altura. Un sistema que hasta hace dos años, por cierto, parecía el peor del mundo y que, sin embargo, ha dado una gran lección. Gracias a los trabajadores públicos y también a toda la dirección política, porque este Gobierno ha tenido tres consejeros y cuatro directores del Servicio Canario de la Salud para acabar recurriendo a quien ya estaba con Coalición Canaria, y a quien habían demonizado, para que les sacara las castañas del fuego. Pero en fin, más allá de la cuestión sanitaria, que han sido los trabajadores públicos quienes la han sacado adelante, ha habido una ausencia total de medidas económicas y compensatorias para paliar la sangría del desempleo y el destrozo económico. Las ayudas del Gobierno de Canarias iban a ser en principio de 400 millones, que luego resultaron ser 164 y que al final acabaron en 84, y encima resulta que solo se han ingresado diez. Le hemos dicho al presidente que no nos deje al margen del decreto para los 1.144 millones de ayudas, que están en el Plan Reactiva. Pero no ha llamado ni a sindicatos, ni a empresarios, ni a nadie, y nos preocupa que todo se quede en consultoras, en estudios de vaya usted a saber qué y, en fin, que no se genere empleo real.

Román Rodríguez ha hablado estos días en el Parlamento autonómico de las muchas posibilidades que abren esos 1.144 millones.

Román Rodríguez y Nueva Canarias se han diluido en un pacto de las flores en el que tienen que llamar la atención, y tienen que llamar la atención porque ni pintan ni están. Cuando hipotecas a nuestro diputado en Madrid poniéndolo al servicio del Partido Socialista y de Podemos y sin ejercer la labor de pelear por Canarias, pues tienes que justificarte. La realidad es que el dinero no ha llegado. Este Gobierno ha estado esperando a que Madrid le resolviera la papeleta sin hacer lo que debía hacer. ¿Desde cuándo se sabía que el estado de alarma iba a decaer el 9 de mayo? Había que tener una alternativa. Siempre están esperando a que la solución venga de Madrid, y la solución no va a venir de Madrid. El resultado de esa inacción es que se destruye cinco veces más empleo en Canarias que en el resto de España.

Decía entonces que por el entreguismo de Nueva Canarias las Islas han perdido a Pedro Quevedo.

Totalmente. Esperamos y deseamos que cuando María Fernández llegue al Congreso de los Diputados, tal y como se pactó, podamos tener una labor más reivindicativa. Ahora lo único que hay son buenas palabras.

«Lo peor todavía está por venir; estamos en un momento muy difícil para esta tierra»

¿Sabe que la comisión bilateral Canarias-Estado ha dejado de ser urgente?

Es que es de traca... Cada vez que hay un problema es lo mismo. Estos días han traído a un ministro, y luego vendrá otro ministro y luego otro para desviar la atención. Nada es urgente, todo es para mañana, y se están perdiendo 300 empleos diarios.

¿En qué ha quedado el Plan Reactiva?

En una foto el día 30 de mayo.

¿Se sienten engañados?

Decepcionados. Una semana después del decreto de alarma comenzamos a hablar de medidas. Yo mismo hablo con Ángel Víctor Torres. Él me telefoneó, hablamos, y después hizo una reunión con todos los expresidentes. Y avisamos que lo que venía iba a ser duro. Mi recomendación fue que tratara de aglutinar apoyos, pero ha quedado en nada. El único partido de la oposición que firmó en primera instancia el pacto fuimos nosotros. Y le dijimos que no estábamos de acuerdo en muchas cosas, pero había que demostrarle a la sociedad que los políticos éramos capaces de ponernos de acuerdo en una situación tan grave. ¿En qué ha quedado? Pues le insisto: en nada, pero en nada de nada. El otro día hubo una reunión, y querían meter el plan de empleo dentro del Plan Reactiva, y les dijimos que no, claro, porque el plan de reactivación debe ser una inyección, no la ejecución del presupuesto, que por cierto, tampoco es buena, y aún menos en el capítulo de la inversión.

Ustedes han insistido en los incumplimientos del Gobierno central en asuntos como los del REF o la sentencia de carreteras. ¿Hay sumisión a Madrid en el Ejecutivo canario?

Hay total sumisión a Madrid. Cuando se aprueban los presupuestos, el Parlamento tiene que emitir un informe sobre el cumplimiento del REF, porque si no se cumple, se para la tramitación del presupuesto y se tiene que ir a una comisión bilateral. Pues este informe, elaborado, insisto, por el Parlamento, certificaba que el REF no se cumplía, pero para poder aprobarlo hacen falta tres quintos de los votos. No pudo aprobarse, por eso el informe no salió y no se paró el presupuesto. ¿Qué ocurrió entonces? Pues que hubo sumisión, como la hay en el asunto de la sentencia de carreteras, que es firme, es decir, el dinero ya tendría que estar aquí. ¿Por qué no nos dieron ese dinero cuando gobernábamos nosotros? Pues porque utilizaron las instituciones para hacer política. Por eso no nos transfirieron las cantidades de los convenios, por eso cuando fuimos a firmar el convenio de carreteras nos pidieron que renunciásemos a 500 millones y tuvimos que decir que no. ¿Cuál ha sido la solución? La del timo de la estampita, porque ni siquiera lo han firmado.

Hay quien dice que al Gobierno de Canarias le viene bien no recibir todo el dinero para no sufrir una indigestión de fondos que luego no sería capaz de ejecutar.

Al margen del turismo, ¿cuál es el otro sector económico que puede tirar del empleo? La construcción, que genera actividad a su alrededor: ferreterías, empresas de materiales, transportes... ¡Pero la tienen parada! Les propusimos decretar de emergencia todas las obras públicas intensivas en mano de obra, para agilizarlas. Lo hizo Valencia con un decreto que el Consejo de Estado no recurrió, con lo que hay un precedente. ¿Qué se hizo? Pues nada.

¿Qué le parece lo del ‘milagro canario’? ¿Alguien se cree a estas alturas eso de ‘no vamos a dejar a nadie atrás’?

No se lo cree nadie, pero nadie. Lo del milagro canario tiene el sello de la factoría de Moncloa, de la factoría de Iván Redondo, que lo que busca son titulares, frases, eslóganes muy bonitos pero que nadie se cree. Y mientras, en Canarias tenemos a 400.000 personas yendo a los bancos de alimentos.

«Este Gobierno ha estado esperando a que le resolvieran la papeleta sin hacer lo que debía hacer»

El ministro José Luis Escrivá ha dicho que las medidas del Gobierno han hecho “manejable” la crisis migratoria.

Cuando muere una niña de dos años, cuando llega un cayuco con 24 cadáveres o cuando las personas se te ahogan en Haría, decir que es manejable... Me parece de una falta de vergüenza, de dignidad y de calidad humana que no quiero decirle más porque podría escupir sapos y culebras.

Ha habido algunos brotes xenófobos durante la crisis migratoria. Algo preocupante.

Preocupa, pero es la mala gestión de la crisis la que ha generado esos brotes. La gente en Órzola, en Lanzarote, es la que se tira al agua para salvar vidas; se tiran al agua canarios, no el señor Escrivá ni el señor Marlaska, de modo que tachar a este pueblo de xenófobo me parece, más que indignante, insultante. Son ellos quienes queriéndonos convertir en una cárcel en la frontera sur de Europa han generado crispación y enfado.

Lo escuché hablar de varias crisis. ¿Cuántas crisis hay en Canarias y en qué medida el progreso en la vacunación contribuirá a paliarlas?

En Canarias hay cuatro crisis: la sanitaria, la económica, la social y la migratoria. Estamos en un momento muy difícil para esta tierra. Espero y deseo que alcancemos en septiembre-octubre la inmunidad de rebaño, pero luego nos quedarán las crisis social, económica y, según parece, también la migratoria. Va a tocar gestionar momentos delicados. Eso de que cuando empiece a venir turismo todo se va a solucionar es mentira. No vendrá en las cantidades de antes. Pero aunque así fuera, no se traduciría de manera inmediata en la recuperación del empleo, porque el empresario tendrá que recuperarse y los puestos de trabajo se crearán más lentamente.

¿El Gobierno de Canarias nos miente?

El Gobierno de Canarias está tratando de fabricar una realidad virtual que no tiene nada que ver con lo que están pasando los canarios ni con lo que van a pasar.

«La RTVC lleva demasiado tiempo siendo moneda de cambio»

¿Es posible una Radiotelevisión Canaria cien por cien pública?

Es posible y es por lo que apostamos.

¿A Francisco Pomares se lo han impuesto, no se lo han impuesto, qué está pasando?

Todo este follón es, básicamente, por los intereses económicos de algunos propietarios de medios de comunicación, que tienen esos medios de comunicación para obtener digamos prebendas o contrataciones públicas. La realidad es que nosotros terminamos la pasada legislatura con un acuerdo de ley para ir hacia una televisión cien por cien pública. La actual legislatura lleva dos años y no han querido hacer nada. Se les ha seguido renovando a esas empresas determinados contratos importantes con dinero público, pese a que a nuestro modo de ver no están prestando el servicio. Y ahora que se va a constituir la Junta de Control, Coalición Canaria ha decidido proponer a un profesional de la comunicación, a un periodista que desde luego afiliado o afín a Coalición Canaria no ha sido nunca, y a una jefa de servicio de la Comunidad Autónoma, porque en la Junta de Control se van a abordar asuntos contractuales y administrativos. Eso es lo que nosotros proponemos para que la RTVC funcione. ¡Ya me dirá usted la obediencia que le va a tener Francisco Pomares a Coalición Canaria! Y la jefa de servicio está en el Gobierno, en la Consejería de Turismo. ¿Qué ha ocurrido? Pues yo creo que hay un interés en que la Junta de Control no se constituya y un interés claro en que la televisión no sea pública, básicamente por lo que se está viendo por Nueva Canarias y por Podemos. Y luego está la campaña de destrozo, que conmigo ya la hicieron la pasada legislatura. Pero que se la hagan a un profesional, a alguien que no se presenta a las elecciones y lo único que quiere es contribuir.

Se critica a Francisco Pomares por haber sido accionista de Socater.

Pero es que el actual administrador único de la televisión fue el responsable de la división audiovisual de Prensa Ibérica. Es que si quieres a un periodista, ¿de dónde lo traes? ¿De la Luna? Es como si mañana lo proponemos a usted y dicen que es que estuvo trabajando en no sé qué medio. Encuéntrenme a un periodista canario con cierto bagaje que no haya trabajado en dos o tres medios.

¿Aún es posible el acuerdo?

Nosotros vamos a estar siempre en el acuerdo, y creo que es imprescindible. La televisión lleva demasiado tiempo siendo moneda de cambio entre los distintos partidos. También mi partido ha tenido responsabilidad en esto, pero queremos empezar a hacer las cosas de otra manera. Nosotros apoyamos a Francisco Moreno. El presidente nos llamó y nos dijo: «Quiero que esto deje de ser batalla política». Pues bien, presidente, ningún problema. Propuso a Paco Moreno y lo apoyamos. Después esperamos a que Paco Moreno llegase, que iba a hacer una auditoría, y esperamos a que nos trajese el mandato marco, y llevamos dos años esperando. Ahora llega el 30 de junio, cuando a determinados directores o propietarios de medios de comunicación se les acaba un contrato de mucho dinero, y no quieren que no se les renueve el contrato. ¿Y cuál es la solución? Pues boicotear la televisión pública para que se les tenga que renovar ese contrato con la excusa de que la tele se va a negro. Pues mire, no. Han pasado dos años, no vamos a perpetuar esta situación. Los canarios estamos pagando cinco millones de euros por alquilar unos edificios y unas cámaras que tienen una antigüedad de diez años y se pagan como si fuesen nuevas. Y del ente, de su televisión, los canarios no tienen nada, pero todos los años cinco millones de euros. Cinco millones para no tener nada.

¿Podemos y Nueva Canarias son entonces un instrumento?

Sí sí, claro.