Cabildo y ayuntamientos de Fuerteventura rechazan acoger inmigrantes en hoteles aunque sea por poco tiempo. En una reunión conjunta ayer acordaron exigir con «la mayor firmeza» al Gobierno español que solucione de «inmediato» los inconvenientes que genera la llegada de migrantes a la isla.

Trasladarlos a otros lugares del territorio canario o español es la apuesta que hacen corporaciones locales e insular, que se niegan a albergar a esas personas en hoteles, siquiera como medida provisional, aduciendo que «podría generarse una alarma turística y social que no nos podemos permitir», destaca el Cabildo en un comunicado en el que informa del encuentro.

En él «hemos acordado una serie de cosas que pondremos sobre la mesa en la próxima reunión que mantengamos con la Administración del Estado», declaró a término de la reunión el presidente del Cabildo de Fuerteventura, Sergio Lloret.

La corporación señala en su nota que se pronuncia desde «la voluntad y el compromiso total de Cabildo y municipios con la solidaridad y el respeto a los derechos de las personas migrantes», pero también desde el propósito de proteger la salud y no poner en riesgo la recuperación económica.

Por ello, apuestan por albergar a los inmigrantes en las instalaciones militares de El Matorral, que, «como solución temporal, es la que generaría menos problemas a Fuerteventura», precisa Lloret.

Si el Estado rechazara esa fórmula, tanto el Cabildo como los ayuntamientos estarían dispuestos a aceptar que en ciertos espacios de la isla se puedan establecer campamentos con barracones, si bien siempre alejados de zonas residenciales, comerciales y turísticas.

Sin embargo, sostienen, y así se lo trasladarán a al Ministerio de Migraciones, que la carga migratoria debe repartirse, no solo entre las islas, sino entre todas las comunidades, pues «ni Canarias ni Fuerteventura puede soportar este peso», subraya la nota.