La diputada Sandra Domínguez consumó ayer su fuga del grupo parlamentario de Nueva Canarias (NC), algo que ya se venía barruntando desde hace tiempo por la crisis política de Fuerteventura. Y esta salida de la disciplina de la mayoría que sostiene al Gobierno regional coincidió con el anuncio explícito de NC de que se mantendrá fiel al pacto con el socialista Blas Acosta en el Cabildo, tanto si sigue gobernando como si pasa a la oposición. Desde que explotó la crisis majorera las cúpulas de PSOE y NC han trabajado con denuedo para evitar que esta situación salpique la estabilidad del pacto regional en dos direcciones: que los nacionalistas garantizaran el apoyo a Acosta para evitar que AMF presidiera el Cabildo en una moción de censura, por un lado, y amarrar de nuevo la lealtad de Casimiro Curbelo ante cualquier tentativa de CC y PP en el Parlamento de sumar una mayoría alternativa.

Los socialistas llevaban algún tiempo presionando a la dirección de NC para que su consejero insular se mantuviera leal al pacto ante las peticiones de otras fuerzas de que dimitiera. Blas Acosta, líder insular del PSOE majorero y uno de los principales apoyos de Ángel Víctor Torres en el partido, había puesto sobre la mesa esta exigencia para evitar males mayores en el seno del PSOE y en el cuatripartito, ya que dejar el camino libre a AMF hubiese sido considerado una deslealtad por los socialistas. El anuncio de Alejandro Jorge de que no pondrá “en jaque” el pacto de las flores fue ayer un aviso a navegantes y la dirección regional del PSOE respiró tranquila ya que si finalmente hay moción de censura no será por culpa de los partidos del pacto autonómico.

La salida de Domínguez y su ubicación en la Cámara como no adscrita reequilibra la relación de fuerzas políticas y a partir de ahora el pacto suma 36 diputados –la mayoría absoluta justa–, mientras que la oposición son 34. Por ello las fuerzas que respaldan al Gobierno se han vuelto a conjurar para garantizar la estabilidad hasta el final de legislatura y en los últimos días y ayer mismo han reiterado que el pacto es sólido y que durará hasta 2023, año de las elecciones autonómicas. Las miradas han vuelto a dirigirse a Casimiro Curbelo, que refuerza su posición como garante de la mayoría del Ejecutivo y así lo dijo públicamente el miércoles para que no quedara duda después de la espantada de Sandra Domínguez. El líder gomero no tiene intención de romper con Torres y aliarse con CC y PP y menos con la fuerte crisis social y económica provocada por el Covid-19.

Lo que haga a partir de ahora la diputada majorera es una incógnita. La negativa de NC a dejar el Cabildo de Fuerteventura para posibilitar que AMF presidiera la corporación fue el detonante final que decidió a Domínguez a dejar el grupo de NC, a espaldas de esta formación según cuentan sus dirigentes. Su voto no inclina la balanza a la oposición en la Cámara pero sí puede poner en apuros a la mayoría del Ejecutivo si uno o dos parlamentarios no acuden a las votaciones por cualquier circunstancia. De todas formas, la dirección de NC tomará una decisión en los próximos días en relación con la dirigente majorera ya que la formación que preside Román Rodríguez considera que el escaño es de NC y no de AMF tal y como se pactó para ir juntos a las elecciones autonómicas de mayo de 2019. La cúpula de NC exigirá el escaño a Domínguez porque el segundo de la lista sí es un miembro de la formación nacionalista, en este caso Manuel Ramírez, pero es muy poco probable que la parlamentaria majorera abandone la Cámara.

El portavoz de NC en el Parlamento, Luis Campos, evidencia su malestar por la salida de Domínguez del grupo parlamentario. “Ha sido una decisión unilateral y no conocemos las causas reales”, aunque el dirigente nacionalista presupone que es por la situación política en el Cabildo de Fuerteventura. En cualquier caso, Campos advierte que Sandra Domínguez ha incumplido gravemente el pacto entre NC y AMF suscrito para acudir juntos a las elecciones de 2019. “El acuerdo es que la lista era conjunta y que los escaños en el Parlamento son de Nueva Canarias tanto en la disciplina del grupo como en el apoyo al Gobierno, ahora serán los órganos del partidos los que tengan que tomar una decisión sobre una posición que no se nos ha comunicado pese al pacto que teníamos”, advierte.

“Lo que es evidente”, según el también coordinador territorial de NC, es que esta decisión “no genera problemas” en la mayoría que sustenta al cuatripartito en el Parlamento. Campos ratificó el compromiso de los nacionalistas con el pacto junto al PSOE, Podemos y ASG y descartó cualquier posibilidad de crisis o que alguna de las fuerzas que lo componen, caso de ASG, abandone el acuerdo que sustenta al Ejecutivo. “Este Gobierno llegará hasta el final de legislatura”, asegura Campos.

Por su parte, el portavoz de Podemos en la Cámara, Manuel Marrero, tampoco alberga ninguna duda de que el pacto de las flores durará toda la legislatura a pesar de la salida de Domínguez de la mayoría parlamentaria y de los intentos de algunas formaciones por desestabilizar al Ejecutivo. “Con la crisis que tenemos los ciudadanos no nos perdonarían que provoquemos ahora inestabilidad política, no podemos darle la espalda a la gente en estos momentos”, añade el dirigente de la formación morada.

Marrero confía en que la diputada majorera vote con la mayoría de la Cámara en aquellos asuntos que interesan a la ciudadanía y también espera que tanto CC como Ciudadanos (Cs) sean “responsables” con lo que han firmado en el Plan de Reactivación de Canarias. Sin embargo del PP Marrero no espera nada debido a su estrategia opositora “alineada con la extrema derecha”. Lo que sí deja claro el portavoz de Podemos es que una posible integración de Cs en el Ejecutivo no es posible tal y como sondeó hace unos días NC con los actuales dirigentes de la formación naranja. Ni unos ni otros quieren convivir juntos en un gobierno.

El secretario de Organización del PSOE regional y miembro de la Mesa del Parlamento, Jorge González, prefiere esperar a cómo evolucionan los acontecimientos una vez que Domínguez comience su andadura como diputada no adscrita para comprobar si se descuelga de las votaciones de la mayoría parlamentaria que, en cualquier caso, no peligra ya que, recuerda González, “36 es la mayoría absoluta y está garantizada”.

El dirigente socialista ratifica que el pacto regional es “sólido” e insiste en que lo que sucede en un cabildo o en un ayuntamiento de cualquier isla no tiene que influir en la política regional y así sucederá si finalmente Blas Acosta es desalojado de la presidencia del Cabildo majorero, algo que a día de hoy todavía no es seguro.

La diputada no irá al grupo Mixto

El artículo 27 del Reglamento del Parlamento canario recoge que “los miembros de la Cámara que abandonen por cualquier causa el grupo parlamentario al que pertenezcan pasarán a ostentar la condición de no adscripción y la mantendrán durante toda la legislatura”. Asimismo, cada diputado no adscrito “tendrá, en todo caso, el derecho a formar parte de una comisión”, algo que también ha solicitado Sandra Domínguez en su escrito de salida del grupo de NC registrado ayer. “Los diputados y diputadas que ostenten la condición de no adscripción tendrán derecho, exclusivamente, a las percepciones económicas que el Reglamento prevé individualmente”, según el texto. Domínguez no formará parte del grupo Mixto, en el que están los dos diputados de Cs, que tiene otro régimen de funcionamiento.