Cuatro agentes de Frontex, la agencia europea de control de fronteras, ya trabajan en Gran Canaria para buscar información sobre personas o grupos que organizan viajes de migrantes en barcos desde la costa noroccidental de África y así poder actuar mejor contra la entrada de personas en situación irregular en la UE. Estos profesionales empezaron a investigar estos días y su labor la desarrollan en conjuntos integrados por dos agentes. Por ahora, no se sabe cuánto tiempo permanecerán en la Isla y en qué se traducirá su investigación.

La comisaria europea de Interior, Ylva Johansson, aborda hoy en Gran Canaria con el ministro español del ramo, Fernando Grande-Marlaska, la cooperación sobre gestión de la migración. Johansson tendrá reuniones "esenciales y urgentes" con autoridades nacionales, regionales y locales sobre ese asunto, anunció la Comisión Europea y recogió Efe.

En primer lugar, la comisaria y el ministro visitarán el centro de coordinación regional de la Guardia Civil con policías adscritos de socios de África, así como las instalaciones de predeportación de inmigrantes de Las Palmas. Gran Canaria soporta las mayores cifras de llegada de migrantes en el último año a bordo de pateras y cayuco. En lo que va del 2020, hasta ayer, a Canarias han arribado 12.325 hombres, mujeres, adolescentes y niños.

Según la información adelantada por El País, la intervención de Frontex en el Archipiélago se negociaba desde comienzos de año a petición de la Policía Nacional, ante el elevado crecimiento en las llegadas de migrantes. El presidente de la Comunidad, Ángel Víctor Torres, participó el 10 de septiembre en una comisión interministerial para abordar la necesidad de adoptar actuaciones ante el repunte del fenómeno hacia el Archipiélago. Según Torres, el citado órgano recogió su petición acerca de que se debían tomar medidas "inmediatas, urgentes y contundentes". Además, especificó que tales acciones deberían pasar por ofrecer condiciones dignas de acogimiento y una mayor vigilancia a través de Frontex.

Sin embargo, como publicaron EL DÍA y La Provincia diez días después, hasta ese momento el Ministerio del Interior no se había puesto en contacto con la agencia europea de fronteras para solicitar recursos de algún tipo que intervengan en la ruta atlántica hacia la UE, considerada como la más peligrosa por algunas ongs. Y la inexistencia de tal petición fue confirmada tanto por Frontex, que tiene su sede en Varsovia, como por el propio Ministerio de Interior. Personal de la institución sí estaba entonces desplegado en otros enclaves de la costa peninsular y en otras regiones fronterizas europeas. La necesidad de una presencia sólida de personal de la agencia, más allá de la búsqueda de información, también ha sido requerida varias veces por CC.

No es la primera vez que Frontex interviene entre Canarias y África. En la "crisis de los cayucos", que empezó en el 2006, la institución desplegó barcos y aviones de diversos estados de la UE en aguas territoriales de Senegal y Mauritania, bajo el mando de la Guardia Civil.

Frontex se creó en el 2004 para ayudar a los miembros de la UE a proteger las fronteras exteriores del espacio de libre circulación. Dispone de 1.500 agentes de diferentes estados, que actúan por mandatos específicos en lugares concretos y con carácter temporal. Desde el 2016 también colabora en la lucha contra la delincuencia transfronteriza, así como en acciones de búsqueda y salvamento, entre otras cosas. Además de agentes, facilita buques y aviones para controlar las fronteras que así lo requieran. Tiene capacidad para hacer análisis de los riesgos para la seguridad de los límites de la UE y evalúa la capacidad de cada estado para hacer frente a las presiones migratorias. También financia o prepara el retorno de migrantes en situación irregular a sus países de origen, por ejemplo.

Al Archipiélago arribaron ayer 205 personas en situación irregular. Hasta Gran Canaria llegaron 83 nuevos migrantes a bordo de tres embarcaciones, mientras que a Los Cristianos, al Sur de Tenerife, fueron trasladados otros 122 que iban en un único barco. Cruz Roja atendió de madrugada a 52 personas en el Sur de Gran Canaria; 27 de ellas llegaron por sus medios a San Bartolomé de Tirajana.

El Juzgado de Guardia en Las Palmas decretó ayer el ingreso en prisión provisional de un marroquí como presunto autor de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y 17 delitos de homicidio por imprudencia, según el TSJC. El magistrado del Juzgado de Instrucción número 3 entiende que, de las pruebas practicadas y las testificales recibidas, se puede considerar acreditado que el 5 de octubre, "con ánimo de lucro y de entrar ilegalmente en territorio español", el acusado, con ayuda de un tercero, organizó un viaje clandestino a Canarias. Según el auto judicial, el acusado cobraba por la travesía unos 1.500.000 dirhams (1.500 euros) a cada pasajero. A falta de alimentos y agua, 16 personas murieron en dicha patera y otra más falleció cuando ya viajaban en el buque mercante Wadowice, que, por casualidad, halló el barco de madera a 200 millas al Sur de las Islas.