02 de agosto de 2020
02.08.2020

NC y CC se desencuentran

Los diputados Ana Oramas y Pedro Quevedo no coordinan sus posiciones en el Congreso y peligra su estrategia común en los Presupuestos del Estado

02.08.2020 | 00:45
NC y CC se desencuentran

El pasado 12-J electoral en Galicia y el País Vasco se vivió como un espasmo en las filas de CC y NC. El éxito de los nacionalistas en ambas comunidades autónomas fue interpretado en ambos partidos isleños como el destello que convoca a grandes decisiones. Una llamada de atención para recobrar en Canarias la senda de la reunificación nacionalista, posible fórmula de éxito asegurado para dos formaciones políticas que, nacidas del mismo embrión hace casi 30 años, discurren por caminos dispares.

Aunque el objetivo del hermanamiento definitivo siempre está en la agenda de las direcciones de ambos partidos, la realidad es bien distinta. Y si en diciembre pasado reavivaron la coalición electoral para las generales, ese acuerdo se ve ahora más desdibujado que nunca porque, pese a lograr los dos escaños que pretendían, apenas tiene efectos prácticos y visibles en la acción política cotidiana de sus representantes en el Congreso, la tinerfeña Ana Oramas por CC, y el grancanario Pedro Quevedo por NC.

Ambos diputados nacionalistas acaban de demostrar en los debates y votaciones de la Comisión de Reconstrucción Económica y Social del Congreso por los efectos del coronavirus, el papel tan distinto que cada uno de ellos juega en el marco de la política nacional y de las relaciones con el Gobierno central de Pedro Sánchez.

Mientras Oramas ha sido una de las diputadas más críticas con los documentos avalados por el Ejecutivo y sólo ha respaldado uno de los cuatros presentados (el de políticas en la UE, aprobado por consenso), Quevedo ha votado en todo momento junto a PSOE y Unidas Podemos. El diputado por Las Palmas incluso accedió a cambiar su anunciada abstención inicial hacia uno de los dictámenes, el de medidas económicas, por el apoyo que le solicitó el PSOE para evitar que el documento fuera rechazado. Su voto afirmativo salvó, en primera instancia, de una derrota importante al Gobierno, que logró aprobar el dictamen in extremis por 169 votos frente a 168, aunque finalmente el error en la votación de una diputada de Unidas Podemos obligara a repetirla en el pleno del pasado miércoles, en la que el apoyo de Quevedo ya no fue determinante porque tres abstenciones respaldaron ahora el documento.

Este episodio visualiza la diferencia de posicionamientos que mantienen en Madrid los dos representantes nacionalistas canarios y la escasa efectividad de la comisión de seguimiento que ambos partidos crearon para coordinar sus acciones y estrategias y, si es posible, pactar el voto en el Congreso. Aunque Oramas evitó criticar de forma directa a Quevedo, con el que personalmente tiene buenas relaciones, sí comentó con los dirigentes de CC su "sorpresa" por el apoyo a un dictamen económico que no recogía ninguna de las medidas que en esa materia se habían incluido en el Pacto por la Recuperación Social y Economía de Canarias. Quien sí reaccionó al voto de Quevedo fue el senador autonómico y hombre fuerte de CC Fernando Clavijo, quien acusó al diputado de "apoyar al PSOE en Madrid en contra de los intereses de Canarias", señalando que CC y NC tenían pactado abstenerse en ese dictamen, por las razones mencionadas.

Aunque Quevedo consideraba que el documento no incluía políticas especificas sobre la grave situación de la economía canaria y apoyó las enmiendas que en este sentido presentó Oramas (rechazadas por el PSOE y UP), justificó su respaldo al documento "para evitar que la derecha se salga con la suya" y porque considera que la verdadera negociación con el Estado para la reconstrucción del Archipiélago son los Presupuestos estatales.

Pactar las discrepancias

En todo caso, Quevedo niega rotundamentre que tal pacto de abstención conjunta entre ambas formaciones se hubiera producido y que en el acuerdo electoral queda muy claro que "se tratará de coordinar una posición común y de pactar las discrepancias en los grandes temas, pero hay plena autonomía para cada diputado". Hay versiones contradictorias sobre el funcionamiento de la comisión de seguimiento del acuerdo electoral.

Clavijo dice que se produjo una previa a los debates de reconstrucción del Congreso para trasladar a ella las propuestas canarias, que Quevedo sólo ha asistido a tres sesiones (incluidos un pleno) y que no ha respetado el acuerdo de abstención. La versión del diputado de NC es que sólo se produjo una "reunión telemática" de algunos dirigentes de ambos partidos ("entre los que no estaba Clavijo") durante el confinamiento para analizar la posición respecto de los decretos de estado de alarma. No hubo, según él, ningún pacto sobre los documentos para la reconstrucción. Aunque no hubo dudas sobre el apoyo de ambas formaciones al Gobierno en plena emergencia sanitaria, surgieron reservas en una y otra parte frente a Sánchez, así como roces entre los dos partidos por determinadas estrategias de negociación y acuerdos con el Ejecutivo.

En concreto, NC se molestó mucho por cómo CC "vendió" su acuerdo para la prórroga de los ERTE turísticos en Canarias hasta la recuperación del tráfico aéreo internacional, algo a lo que, según Quevedo, ya se había comprometido la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, con el Gobierno regional. Ese acuerdo sobre los ERTE había evitado que CC se desmarcara en la cuarta prórroga del estado de alarma, aunque en realidad fue la intervención en el último momento del presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, quien forzó la inclusión de una disposición adicional canaria en el decreto correspondiente.

NC reaccionó a esta estrategia de CC evitando apoyar la quinta prórroga del estado de alarma (la penúltima) por la negativa del Gobierno a permitir a Canarias el uso de sus 389 millones de superávit del 2019. Quevedo se abstuvo en esa votación, el 20 de mayo, con gran malestar en el Ejecutivo de Sánchez y en el PSOE, y lo cierto es que el 16 de junio el Consejo de Ministros aprobaba el decreto de creación del fondo covid de ayuda a las comunidades autónomas, que incluía una disposición que autorizaba el uso del superávit autonómico. Solo Canarias, País Vasco y Navarra cumplían los requisitos para hacerlo.

Tanto Clavijo como Quevedo se acusan mutuamente de "celos políticos" en las actuaciones de sus respectivos partidos en el Congreso, lo que pone en peligro la acción común que pretendían mantener de cara al gran debate que se avecina en la política nacional, el de los Presupuestos estatales de 2021 que Sánchez quiere presentar a finales de septiembre. De momento, tanto Oramas como Quevedo consideran que lo normal sería un análisis conjunto del proyecto que presente el Ejecutivo y, a partir de ahí, tratar de coordinar las posiciones, aunque obviamente el voto de cada uno lo decidirán independientemente las direcciones de sus respectivos partidos.

Sin embargo, las relaciones entre CC y NC siguen dominadas por el papel que cada parte juega en la política regional y por el hecho de que, mientras los primeros sufren pena de oposición tras 26 años en el poder, los segundos son parte fundamental de pacto de Gobierno en las Islas. Además, hay un sospecha muy extendida entre los nacionalistas progresistas sobre que el sector tinerfeñista de CC, vinculado directamente a Clavijo, está maniobrando e intrigando con Casimiro Curbelo, el líder de ASG -una de las formaciones firmantes del pacto de la flores e integrada en el Ejecutivo regional-, para que rompa su compromiso con Torres y apoye la presentación de una moción de censura junto al resto de la actual oposición. Una operación que impediría toda complicidad entre Oramas y Quevedo en el Congreso y que truncaría cualquier proceso de intento de reunificación nacionalista. De hecho, según NC, supondría más un paso hacia la creación de la UPN canaria entre CC y el PP, a la que aspiraría Clavijo, según esta hipótesis, que hacia al hermanamiento nacionalista.

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