Los ingenieros forestales de Canarias han defendido este viernes la importancia de los montes de cara a la recuperación económica tras la crisis generada por la pandemia de coronavirus y a evitar la transmisión de enfermedades.

En un comunicado, el Colegio Oficial de Ingenieros de Montes de Canarias, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, afirman que teniendo un "monte sano, tendremos una sociedad sana en todos los sentidos".

El colectivo de ingenieros de montes, técnicos forestales y graduados en ingeniería forestal y del medio ambiente han propuesto, por ello, una serie de medidas para conservar y potenciar la masa forestal de las islas.

Además, recalcan la singularidad biológica de Canarias, ya que cerca del 30 % de las plantas y animales terrestres que habitan en las islas son endémicas, y un 61 % de la superficie forestal está considerada como espacio natural protegido o está incluida en la Red Natura 2000.

El Monteverde, formado por la laurisilva y el fayal-brezal, el bosque termófilo, el pinar canario, y el cardonal-tabaibal son formaciones vegetales que generan unos espacios singulares, los cuales no sólo tienen un enorme valor biótico y belleza, sino también un gran potencial para generar numerosos beneficios ambientales, sociales y económicos, recuerda el comunicado.

Los ingenieros forestales destacan que el sector forestal es el único que puede secuestrar CO2, según exponen en su comunicado, en el que destacan que en los últimos 25 años la superficie forestal de Canarias ha aumentado más de 79.000 hectáreas.

Los ingenieros recuerdan también el papel de los montes de las islas como reguladores del ciclo hídrico, sobre todo en las occidentales, por lo que en un contexto de menores precipitaciones, la gestión forestal es "imprescindible para minimizar sus efectos".

Sobre la amenaza de los incendios forestales, alertan de que todos los expertos coinciden en que la solución debe pasar por impulsar la gestión de los recursos forestales "altamente abandonados", así como por una lucha compartida entre las administraciones y los propietarios particulares.

Para este colectivo, son muchas las amenazas a las que están expuestos los bosques canarios por la intrusión de especies invasoras, los incendios provocados, la presión antrópica, la urbanización desmesurada, la pérdida de suelos, erosión hídrica y presión de hervíboros, de ahí que reclame para su conservación una mayor inversión pública y la colaboración entre las diferentes administraciones y sectores implicados.