El consejero de Hacienda del Gobierno de Canarias, Román Rodríguez, firmó ayer una nueva orden de ampliación del plazo para el abono de los tributos a la importación de bienes en la modalidad de pago diferido hasta el 30 de junio, lo que permitirá una inyección de liquidez en la economía canaria de cien millones de euros. La orden sustituye a otra anterior dictada el pasado 20 de marzo y permite ampliar en otros dos meses más el abono de este tributo, tanto en lo que respecta al IGIC como al AIEM.

Rodríguez recordó que una de las prioridades del Gobierno es la protección de las pymes y autónomos canarios, que se encuentran en una delicada situación debido a la paralización de la actividad, y que una de las vías de ayuda consiste en el alivio de sus obligaciones fiscales para que puedan disponer, a cambio, de liquidez.

Por otra parte, la orden también autoriza con carácter transitorio y excepcional el comercio electrónico de las tiendas libres de impuestos de los aeropuertos canarios, excepto las labores del tabaco. De esta manera y mientras dure el estado de alarma, estos establecimientos podrán vender sus productos a particulares aunque no se trate de viajeros. En el caso de mercancías perecederas, las referidas ventas podrán efectuarse en favor de otros empresarios o profesionales.