Crear una nueva entidad, fundación u organismo supone engordar aún más la Administración autonómica. El último organismo autónomo creado fue el Instituto Canario de la Vivienda en el año 2008, desapareciendo de la estructura administrativa la Dirección General de Vivienda. Se trataba se contar con un ente que tuviese sus propios órganos de gestión del presupuesto y procesos administrativos para agilizar la política de vivienda de la Comunidad Autónoma. Canarias cuenta actualmente con once organismos autónomos, entre ellos el que cuenta con el mayor presupuesto del entramado autonómico, el Servicio Canario de Salud. También son importantes el Servicio Canario de Empleo o la Agencia de Protección del Medio Natural. También se cuenta con tres entidades públicas, 20 empresas públicas, dos entidades públicas empresariales y siete fundaciones públicas. Medio ambiente, planificación territorial, agricultura, tributos, turismo, educación, juventud, sanidad, urbanismo o economía son algunas de las áreas que cuentan con un organismo o entidad que deriva parte de su gestión administrativa para agilizar los procesos. Durante los peores años de la crisis se planteó la necesidad de adelgazar la Administración autonómica y, de hecho, se puso en marcha un plan para liquidar y reducir el gasto de las empresas. Actualmente los fondos autonómicos destinados a los entes públicos se han ido incrementando poco a poco.