31 de diciembre de 2019
31.12.2019

Negociación contra reloj de CC y NC para dar el 'sí' a Sánchez

El anuncio de abstención de Bildu y el apoyo de BNG, PRC, Compromís y Teruel Existe abarata los votos de Oramas y Quevedo

30.12.2019 | 23:45
El secretario general de CC, José Miguel Barragán, en los pasillos del Parlamento canario.

Los nacionalistas canarios negocian contra reloj con el PSOE el apoyo a la investidura de Pedro Sánchez, para la que ya se vislumbra la convocatoria hoy mismo de sesiones del Congreso los días 2, 3 y 5 de enero. Los negociadores de CC y NC, José Miguel Barragán, y Román Rodríguez, respectivamente, mantienen desde hace dos días intensos contactos con la socialista Adriana Lastra para intentar cerrar un acuerdo in extremis sin necesidad de mantener una nueva reunión, pese a que ambas partes habían previsto un segundo encuentro tras el que mantuvieron el pasado 2 de diciembre.

La precipitación de los acontecimientos en la jornada de ayer en otros ámbitos de la negociación y la inminente convocatoria de este intento de desbloqueo político en Madrid hacen inviable esa nueva cita y todo parece indicar que el acuerdo entre socialistas y nacionalistas canarios se cerrará a distancia y sin que, de entrada, haya un acto formal de firma de un documento que lo certifique. Ello pese a las reiteradas advertencias por parte nacionalista de que su hipotética suma a una mayoría parlamentaria que haga posible la investidura de Pedro Sánchez se sustentaría en todo caso sobre un acuerdo que debería plasmarse en papel, con luz y taquígrafos, que estableciera claramente los compromisos del gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos sobre la llamada agenda canaria, que es tanto como decir, sostenían los nacionalistas, como un pacto de legislatura.

Fuentes de las dos formaciones canarias reconocieron ayer avances importantes en el acercamiento de posiciones con el PSOE, pero a última hora de la tarde aún se encontraban a la espera de que el equipo de Lastra les enviaran la respuesta a la última de sus formulaciones de acuerdo. Básicamente, Coalición y Nueva Canarias quieren un compromiso mucho más concreto del que ofrecían los socialistas sobre el reconocimiento del REF y del Estatuto de Autonomía como fuente de garantía de que se aplicarán sus nuevos preceptos en los Presupuestos del Estado, y que ello comporta además la ejecución de las partidas que aún están pendientes de las actuales cuentas en vigor, las de 2018, que mañana precisamente volverán a prorrogarse por segundo año consecutivo de forma automática hasta que el nuevo Ejecutivo presente un nuevo proyecto y éste sea respaldado en el Congreso.

Pese a los avances producidos en el ámbito de la negociación entre nacionalistas canarios y socialistas, las últimas horas estaban marcadas por una cierta confusión por las circunstancias que rodean el conjunto de la negociación con otras formaciones en el Congreso. Así, desde CC se señalaba que seguía en el aire el acuerdo con otras formaciones pequeñas cuyo apoyo es imprescindible, como es el caso de los cuatros diputados que suman el BNG, el PRC, Compromís y Teruel Existe, y se mantenían a la espera también de lo que pudiera dar de sí ese ámbito negociador.

De otro lado, se valoraba que la firma, ayer mismo, del acuerdo entre el PSOE y el PNV para el apoyo de los seis diputados del partido jeltzale a la investidura, así como el casi seguro respaldo de la dirección de ERC a la abstención de sus 13 diputados -tras conocerse el dictamen de la Abogacía del Estado sobre la inmunidad de su líder encarcelado, Oriol Junqueras, para que pueda acudir al Parlamento Europeo-, parece acelerar el proceso final de la negociación y dar vía libre a la investidura de Sánchez en segunda votación el día 5 pese a ser domingo y víspera de la festividad de Reyes.

Hecho público el acuerdo

A todo esto se une el hecho de que el PSOE y Unidas Podemos firmaron e hicieron público en la tarde de ayer el documento en el que se basa el acuerdo entre ambas formaciones para un gobierno de coalición. Sin embargo, un elemento también surgido en las últimas horas permitía un enfoque distinto sobre el papel que pueden jugar los dos representantes nacionalistas canarios, Ana Oramas (CC) y Pedro Quevedo (NC), en este proceso negociador y en complejo puzle parlamentario en el Congreso. Así, el anuncio de que EH Bildu propondrá a sus bases la abstención de sus cinco diputados a la investidura del candidato socialista y seguir así los pasos de ERC supone de facto el abaratamiento automático del apoyo de Oramas y Quevedo, que ya no serían imprescindibles si se confirmará además los apoyos de los otros partidos regionalistas.

La abstención abertzale implica, de facto, que Sánchez obtendría la investidura en segunda votación con los 167 votos que sumarían PSOE (120), UP (35), PNV (6), Más País (2), PRC (1), BNG (1), Compromís (1) y Teruel Existe (1), frente al rechazo de los 163 que suman PP (88), Vox (52), Cs (10), JxCat (8), CUP (2), UPN (2) y Foro Asturias (1). El voto de los dos nacionalistas canarios sería irrelevante numéricamente, aunque los socialistas reconocen que quieren sumarlos a afectos de apoyo político tanto para la investidura como para la difícil gestión de la llamada aritmética variable que va a imperar a los largo de lo que dure la legislatura. Por el contrario, si Bildu no diera ese paso a la abstención y se suma al 'no', Sánchez necesitaría de los dos canarios para completar los 169 escaños que superan a los 168 que sumaría entonces el rechazo a mantenerlo en La Moncloa.

Los nacionalistas canarios insistían ayer en que la negociación con el PSOE se mantiene al margen de cualquier otro imponderable que se dé con el resto de formaciones políticas, salvo el de garantizar que hay una mayoría que garantice la investidura, una de las condiciones que impusieron para asumir el proceso negociador.

Sin embargo, algunos sectores de Coalición reconocen que el hecho de que el voto de Oramas no sea imprescindible ni, por tanto, un factor de bloqueo de la situación política, alimenta los argumentos de quienes en la organización, como es el caso de la propia Oramas, están en contra de respaldar a un candidato y a un gobierno de "izquierda radical" que además de coaligarse con Podemos se sustenta en acuerdos con los independentistas catalanes y que tiene el respaldo, aunque sea pasivo mediante la abstención, de Bildu. En Nueva Canarias, sin embargo, se sigue apostando por respaldar la investidura del socialista siempre que haya compromisos razonables sobre la agenda canaria, y valoran positivamente los pasos que se habían dado en ese sentido en los últimos días.

Dificultades en sus procesos

En todo caso, ambas formaciones tienen dificultades para completar sus procesos internos de decisión por la premura del calendario, ya que si se confirma la primera sesión para el jueves y la primera votación para el viernes , no hay tiempo material para convocar y celebrar previamente reuniones de sus respectivos órganos ejecutivos. Siempre queda en todo caso la posibilidad de una abstención el viernes y dejar en suspenso esa decisión final hasta la sesión definitiva del domingo, día 5. En principio tanto sendos partidos nacionalistas como el PSOE canario ya han convocado para el jueves a sus direcciones.

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