Los conocidos como "los mejores presupuestos estatales de la historia para Canarias", los de 2018, van a seguir vigentes y operativos algún tiempo más. La fallida investidura de Pedro Sánchez (PSOE) el pasado jueves como presidente del Gobierno central y la imposibilidad por tanto de que un nuevo Ejecutivo pueda conformarse de manera inmediata, tiene como primera consecuencia práctica una inevitable nueva prórroga temporal en enero de los actuales presupuestos del Estado, que datan de junio del año pasado y que siguen activos tras el rechazo del Congreso a los que presentó el Ejecutivo de Sánchez hace seis meses.

La elaboración de un nuevo proyecto de cuentas públicas, las correspondientes para 2020, era la primera tarea que tenía en agenda al hasta el pasado jueves candidato a la Presidencia. Pero el calendario activado ahora de cara a una posible nueva tentativa de investidura antes del 23 de septiembre o, en su caso, la celebración de nuevas elecciones el 10 de noviembre, hace inviable que una nueva ley presupuestaria pueda estar aprobada antes del 31 de diciembre, fecha a partir de la cual operaria sin remedio la prórroga de la actual.

Son por tanto esos presupuestos de 2018 los más longevos y accidentados en tiempo de democracia, pues a su larga duración hay que añadir el hecho de que fueron elaborados, presentados y aprobados en primera instancia en el Congreso durante el anterior Gobierno del PP, presidido por Mariano Rajoy, pero durante cuya posterior tramitación hasta su aprobación definitiva el 28 de junio se produjo la moción de censura que acabó con ese Ejecutivo e hizo presidente a Sánchez. Hasta la fecha, seis han sido las ocasiones en que se han prorrogados unos presupuestos estatales, pero nunca durante dos años consecutivos. Su autor intelectual fue el entonces ministro de Hacienda Cristóbal Montoro, que lo fue además de otros nueve proyectos durante su larga etapa como responsable de ese departamento, además de los cuatro en que participó anteriormente como secretario de Estado de Hacienda. Montoro ostenta un récord en este sentido difícil de superar.

Canarias celebró esas cuentas como un hito no sólo por lograr una ficha financiera de casi 2.000 millones de inversión directa e indirecta que se consideró un récord, sino porque contenía el logro histórico de aumentar hasta el 75 % la subvención de los vuelos a la Península. Fueron el resultado de las negociaciones de Montoro con CC y con NC, cuyo representante en el Congreso en esos momentos, Pedro Quevedo, se había convertido en el diputado 176 que desempataba el resultado entre quienes sostenían parlamentariamente al Gobierno de Rajoy y apoyaban el proyecto, y quienes constituían la oposición y lo rechazaban.

Esos supuestos mejores presupuestos de la historia para Canarias han sido por tanto gestionados y aplicados por el Gobierno de Sánchez durante los nueves meses transcurridos desde su aprobación definitiva hasta la convocatoria de las últimas elecciones generales. Así sigue siendo y así será hasta que un nuevo Ejecutivo pueda poner otros sobre la mesa, ya con la legislatura puesta a andar de manera efectiva. Pero la realidad de las cuentas más longevas de la historia no es tan rosa para las Islas como lo pintaban los números sobre el papel, pues a día de hoy son muchas las partidas que están aún pendientes de transferir, en unos casos por dificultades en relación con la aplicación de los convenios entre Canarias y el Estado a que se refieren esas partidas, y en otros por el hecho de que el actual Gobierno en funciones no puede aprobar medidas o decretos con trascendencia presupuestaria. Según el anterior Gobierno regional de Fernando Clavijo (CC), el Estado no han transferido a Canarias cerca de 1.500 millones de los contenidos en los presupuestos en vigor, incluida la anualidad en carreteras, de 248 millones, y una parte de la deuda -500 millones- pendiente según sentencia del Tribunal Supremo, aunque desde Madrid se sostiene sin embargo que muchas de ellas no son en realidad de aplicación precisamente por el hecho de estar prorrogados.

CC presentó la semana pasada en el Congreso varias iniciativas reclamando la transferencia inmediata de esos fondos porque cree que, si están en la ley de Presupuestos vigente, no hay razón para que no se haga por el actual Ejecutivo central en funciones.

El nuevo presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, ha insistido en los últimos días en la importancia de tener un gobierno plenamente efectivo cuanto antes en Madrid para despejar el horizonte de los compromisos presupuestarios pendientes y, sobre todo, aquellos fondos que tienen que ver con la financiación de los servicios públicos esenciales de las Islas.

En concreto, unas nuevas cuentas supondrían que Canarias sigue sin recibir las entregas a cuenta de financiación regional que le calculó el Estado para el 2019 y que no pudo llevarse a término por las cuentas del 2018. La cifra alcanza los 223 millones. Es la diferencia entre las entregas a cuenta asignadas para este año (4.556 millones) y la cantidad que finalmente percibirá (4.333 millones). Lo que ha provocado un desajuste por ese valor entre lo presupuestado por el Gobierno regional para el 2019 y lo que realmente tiene en sus arcas.

El bloqueo político en Madrid rompe la dinámica habitual en estas fechas del año para la aprobación del techo de gasto del próximo ejercicio y por tanto la posibilidad de que se revise la norma que ahora impide destinar el superávit a financiar los servicios básicos en lugar de hacerlo a la amortización de deuda pública. También es habitual que el ministerio de Hacienda elabore antes del verano el proyecto de Presupuestos del año siguiente para tenerlo listo y presentarlo en el Congreso antes del último día de septiembre, tal como establece la Constitución. La fallida investidura de Sánchez aplaza ese calendario como mínimo al último trimestre y, aún en el caso de que haya nuevo gobierno en septiembre, no habrá margen para evitar en enero una prórroga automática. Si se diera el caso de otras elecciones en noviembre, los mejores presupuestos de la historia para Canarias podrían mantenerse operativos durante buena parte de 2020.