"Nos sentimos solos y queremos que desde las administraciones se nos tenga en cuenta". Es la reflexión más auténtica de las escuchadas ayer en el transcurso de la sesión plenaria especial desarrollada en el Parlamento de Canarias con motivo de la celebración del Día de los Abuelos y Abuelas, una parte esencial de la sociedad que reconoció sentirse cada día "más maltratada, sin atención y deshumanizada", a pesar de unas tremendas ganas de vivir en su última fase del ciclo natural que les toca.

Son parte de las ideas que trasladaron un total de 39 mayores de 60 años vinculadas al negociado del Instituto Municipal de Atención Social (IMAS) de Santa Cruz de Tenerife al presidente de la Cámara, Gustavo Matos (PSOE), que hizo las veces de anfitrión y que asumió el compromiso de trasladar al resto de diputados regionales las principales demandas de un colectivo con unas necesidades muy especiales y, a veces, ignorado.

Tanto, que la cita sirvió para que los invitados entregaran a Matos una Guía del Mayor elaborada por el colectivo tras las experiencias que han sufrido en sus propias carnes, "un documento en el que no solo se habla de nuestras necesidades, sino también, desde un punto de vista de cierta autocrítica, de cómo debemos comportarnos para recibir lo que demandamos". Y nombres para subrayar: Carmen Rosa Ferrer, Isabel Castro, Soledad Suárez, Santiago López, Esther Rodríguez y Carmen Rosa Montañés no tuvieron reparos en demandar la atención de los políticos, la atención de una sociedad que cuenta con ellos para las cosas buenas, pero que se olvida cuando las necesidades son mayores.

El presidente de la mesa, acompañado por Luz Reverón (PP) y Rosa Dávila, escucharon los ejes fundamentales de sus reclamaciones basadas en el concepto de soledad, la dependencia o los servicios, puntos que se hicieron fuertes y retumbaron cuando los protagonistas fueron desgranando cada uno de ellos, recordando que viven y quieren vivir en las mejores condiciones de calidad posibles.

Fueron los casos, por ejemplo, de Carmen Rosa Ferrer o Santiago López, que resaltaron el problema de soledad que los mayores sufren, el segundo con unas circunstancias personales bastante duras, según explicó.

También sobre el grave problema de la dependencia, un aspecto que a pesar de la Ley, no se termina de desarrollar. "Tenemos que tratar de agilizar los trámites de la dependencia, hay muchas personas que no pueden asumir una ayuda por sus circunstancias económicas. Las personas mayores nos sentimos aisladas", llegó a decir la primera, para añadir que "también hay cosas buenas".

Isabel Castro centró su alocución en la necesidad de implementar los servicios y los talleres "que le dan vida a los mayores", pero también cosas simples como "una sonrisa", un trato personal que no cuesta dinero, expuso como idea que se refleja en la Guía del Mayor y que posteriormente fue entregada a Matos para su distribución.

Soledad Suárez puso en valor la apuesta por la habilitación de centros sociosanitarios "porque cada vez somos más los mayores" y el desarrollo de "talleres de tremendo éxito de prevención y el envejecimiento activo", señaló en el turno de palabra "del primer pleno de la legislatura", como dijo para concluir Gustavo Matos.

Solvencia y criterio

El presidente del Parlamento de Canarias, Gustavo Matos, explicó a los invitados cómo se desarrolla el día a día de los diputados en la Cámara, reconociendo "estar sorprendido por la solvencia, el criterio y las habilidades que han demostrado, unas cuestiones que a veces se echan en falta en la vida parlamentaria". "Han puesto el listón muy alto para ser personas que por primera vez han hablado en un entorno que a veces presiona", añadió como gesto de complicidad.

Camino por recorrer

Matos afirmó quedarse "con la sensatez y la cordura que nos han solicitado y también con la preocupación de constatar que todavía queda mucho por recorrer y que hay muchas necesidades básicas y elementales que no están cubiertas", explicó reconociendo los problemas sociales que afectan al sector.

Los héroes de la crisis

No dudo en calificar a los mayores como "los auténticos héroes por tirar de las familias durante la crisis al hacerse cargo de los nietos y nietas y familias enteras. Nos han trasladado la realidad de lo que sufren: soledad, accesibilidad, movilidad, y han traído el trabajo hecho en un documento".