04 de julio de 2019
04.07.2019

Los socialistas se quedan Hacienda donde gobiernan, salvo en Canarias

En la Comunidad Valenciana y Baleares, y con menor diferencia de escaños que en el Archipiélago canario, el PSOE mantiene en su poder la llave de la caja de las finanzas

04.07.2019 | 00:31
Los cuatro socios canarios, el día de la firma del pacto en Tenerife.

Canarias no es la única comunidad autónoma española en la que va a gobernar el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) a través de pactos con otras fuerzas políticas. Sin embargo, solo en el Archipiélago los socialistas han dejado en manos de uno de sus socios, Nueva Canarias (NC), la Consejería de Hacienda. El presidente de los nacionalistas, Román Rodríguez, tendrá, además de la Vicepresidencia del Ejecutivo regional, la llave de las arcas públicas de las Islas y la gestión de Radiotelevisión Canaria (RTVC).

Tanto en la Comunidad Valenciana como en Baleares, los socialistas se han guardado para sí el departamento más estratégico. En ambos casos, además, con una brecha menor que la existente en las Islas entre el número de escaños que consiguieron ellos y los que aportan sus socios. Ángel Víctor Torres venció en los comicios del 26M con 25 escaños, mientras que NC logró retener los cinco que ya consiguió en 2015.

Por su parte, Francina Armengol (PSOE) ganó las elecciones en el archipiélago del Mediterráneo. Consiguió 19 asientos, mientras que la estabilidad de su Govern viene garantizada a partir de los 30. Podemos, seis diputados; Més por Mallorca, cuatro; Més por Menorca, dos, y Gent per Formentera, uno, son sus aliados.

En el decreto de composición de su Ejecutivo, que firmó el martes, la escogida para comandar las finanzas públicas es su compañera de partido Rosario Sánchez, quien hasta el momento ocupaba el cargo de delegada del Gobierno central en Baleares.

Comunidad Valenciana

También en la Comunidad Valenciana repiten los socialistas, de la mano en este caso de Ximo Puig. Y otra circunstancia idéntica es que no logró el número suficiente de diputados regionales como para gobernar en solitario, por lo que han reeditado el Pacto del Botànic, con Compromís y Podemos.

Los socialistas obtuvieron 27 representantes del total de 99 que integran la Cámara autonómica. Compromís aporta 17 asientos a la alianza y Podemos, ocho. Al modo del tripartito de la capital grancanaria, el entendimiento llegó de manera rápida y la Consejería de Hacienda se mantiene en la órbita socialista. Las competencias del área incluyen el control del Institut Valencià de Finances, banco público propio de la región levantina, y de la Agencia Tributaria Valenciana, ente a desarrollar y que ya se incluía en el primer pacto del Botànic. Mantener bajo el control del PSOE los departamentos de Hacienda de las comunidades autónomas es una aspiración que emana directamente de Ferraz. ¿Por qué entonces no ha ocurrido en Canarias? Según fuentes consultadas, Román Rodríguez mantuvo su posición desde el primer hasta el último momento: o era vicepresidente y consejero de Hacienda, o no había pacto.

Eso incluyó un ejercicio de esterilización que mantuvo las negociaciones para formar el Ejecutivo regional al margen de otras situaciones que se están produciendo y que tienen como protagonistas a los mismos partidos. De manera especial escuece en el PSOE de Gran Canaria que en el Cabildo de la Isla y con las dos formaciones empatadas a ochos consejeros, el presidente, Antonio Morales (NC), guarde la Consejería de Hacienda para uno de los suyos, Pedro Justo.

La conjugación de ambos desenlaces ha llevado a los socialistas, con Luis Ibarra a la cabeza, a hacer un alto en las conversaciones que debían cerrarse con su entrada en el Gobierno diseñado por Morales para su segundo mandato consecutivo.

¿Por qué la federal del PSOE quería controlar las áreas de Hacienda en todas las autonomías? Pedro Sánchez busca su investidura y, por tanto, renovar como presidente de España. A pesar de las complicaciones, pocos en el partido dudan de que el ahora jefe del Ejecutivo estatal en funciones terminará por alcanzar dicho objetivo.

En los próximos cuatro años deberá poner en marcha una reforma del sistema de financiación autonómica (SFA) que pasa, en primera instancia, por encontrar espacios de normalización de las relaciones Cataluña-Estado. Para cuando se abra un melón tan complicado, el PSOE quiere contar con el mayor número posible de asientos en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), el órgano que reúne a la ministra de Hacienda -actualmente ocupa el cargo en funciones María Jesús Montero- con todos los consejeros autonómicos de dicho departamento.

Va a resultar imposible dar cabida a los intereses de todas las regiones. De entrada, porque algunas cuyos ingresos están muy lejos de la media con el actual modelo de reparto cumplieron escrupulosamente los objetivos de déficit y deuda que se les impusieron ­-Canarias es el ejemplo más claro de ello- y otras, como la Comunidad Valenciana, no.

En nombre de Canarias, será Román Rodríguez quien acuda a esa y otras negociaciones de calado. Desde la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a La Moncloa, no han faltado los encontronazos entre el que será consejero de Hacienda del Archipiélago y el Ejecutivo central. Especialmente sonado fue el que lideró para la inmediata entrada en vigor del incremento hasta el 75% del descuento en los billetes de avión y barco para los residentes canarios en sus desplazamientos a la Península, cuestión en la que el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, se mostró titubeante.

Rodríguez fue muy crítico cuando se puso en marcha el actual SFA. Advirtió de que las Islas iban a salir muy perjudicadas y acertó. El primer estudio que se realizó al respecto situó a Canarias como la comunidad que menos fondos recibía del Estado para financiar los servicios públicos esenciales: educación, sanidad y políticas sociales.

Las cosas han mejorado desde que el anterior Gobierno canario logró que se desvinculase el reparto del dinero de la caja estatal del Régimen Económico y Fiscal (REF). Román Rodríguez reconoció ayer que Canarias está más cerca de la media y adelantó que no dará el visto bueno a ninguna propuesta que empeore el escenario actual.

Casimiro Curbelo no será consejero

El líder de la Agrupación Socialista Gomera (ASG), Casimiro Curbelo, será el único dirigente de los cuatro partidos que han pactado el Gobierno de Canarias que no se sentará en el Consejo de Gobierno, ya que seguirá como presidente del Cabildo de La Gomera. Previsiblemente, el secretario general del PSOE canario, Ángel Víctor Torres, será el presidente; el líder de Nueva Canarias, Román Rodríguez, el vicepresidente y consejero de Hacienda; y la secretaria general de Podemos, Noemí Santana, la consejera de Derechos Sociales, Juventud, Igualdad y Diversidad. ASG ocupará la Consejería de Turismo, Industria y Comercio, pero no será Casimiro Curbelo el titular del departamento, como quería Ángel Víctor Torres, sino otro miembro del partido, varón, según ha aclarado el dirigente gomero. "Me gustaría que todos ellos estuviesen en el Gobierno", declaró Ángel Víctor Torres, pero en cualquier caso "se va a mantener el formato" de reuniones entre los cuatro líderes, porque es "donde se cierran los compromisos y luego se responde a ellos". Curbelo declinó la invitación porque su compromiso es "con La Gomera y con los gomeros" como presidente del Cabildo, aclaró. "Me están pidiendo que lo sea, porque puedo ayudar en el apoyo al Gobierno", pero sería "un exceso" estar a la vez en el Ejecutivo y al frente del Cabildo, explicó ayer a los medios de comunicación.

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