El PSOE federal, en la línea que también mantienen algunos sectores del partido en las Islas, sigue sin ver clara la operación de un pacto para el Gobierno de Canarias con Podemos, NC y ASG y donde el líder da la formación gomera, Casimiro Curbelo, tendría un peso mayor al del resto de los socios, y un poder y capacidad de maniobra interna muy por encima de su representación en el Parlamento. La dirección de la calle Ferraz no se atreve a menoscabar la autonomía y la autoridad del secretario general del PSOE canario, Ángel Víctor Torres, vetando esa opción, pero tampoco expresa ningún entusiasmo pese a que es la opción por la que está trabajando intensamente el ganador de las elecciones autonómicas del pasado 26M. Es más, la cúpula federal cree que todavía hay mucho terreno por recorrer en el proceso de negociación en las Islas y por ahora no descarta ningún escenario, incluido un posible acuerdo con CC que, en todo caso, desvincula por completo de la posición de los nacionalistas en el Congreso en relación con la investidura del ya oficial candidato a la Presidencia del Gobierno central, Pedro Sánchez.

El secretario de Organización del PSOE y coordinador de los pactos, José Luis Ábalos, dejó claro ayer que pese a lo avanzado de las negociaciones con las fuerzas progresistas, la última palabra no está aún dicha, y se abrió a un posible entendimiento con Coalición Canaria.

"No descartamos nada"

Ábalos repitió por dos veces en una rueda de prensa tras la reunión de la Comisión Ejecutiva que el proceso negociador en Canarias parte de la "legitimidad" con la que los socialistas canarios intentan alcanzar un acuerdo de gobernabilidad, y que el vértice de cualquier pacto al que se llegue es que Torres será el próximo presidente de Canarias.

Pero a partir de ahí, no sólo evitó valorar y prestigiar las negociaciones para un gobierno de izquierdas con ASG, pese a ser preguntado explícitamente sobre si esta era la apuesta principal para la dirección de Ferraz, sino que insistió en la posibilidad de otros pactos. "No descartamos nada", afirmó en relación con las hipótesis de acuerdos con CC.

"Al PSOE le corresponde la Presidencia, es la lista más votada y por lo tanto no sólo es una cuestión de legitimidad, sino que es el mandato de las urnas, que intente formar gobierno, y tiene bastantes posibilidades de concitar el apoyo que en principio parece que está en disposición de obtener", afirmó el también ministro de Fomento en funciones. Ábalos se ahorró comentar el supuesto valor de "cambio" que significaría echar a CC del poder tras 26 años de presidir el Gobierno , tal como se destaca desde el equipo negociador socialista en las Islas, e incluso pareció expresar que ese cambio ya va implícito con la llegada de un socialista a la Presidencia de Canarias, incluso aunque ello sucediera con los nacionalistas de Fernando Clavijo como socios.

Para la dirección federal socialista, esa hipótesis queda absolutamente desvinculada de la posición de las dos diputadas de CC en el Congreso, Ana Oramas y Guadalupe González Taño, para la investidura de Sánchez incluso en el caso de que fueran votos determinantes para lograr ese objetivo. La razón es bien clara, según Ábalos, y es que el PSOE no va negociar esa investidura con el conjunto de la formaciones parlamentarias sobre el supuesto valor de sólo dos escaños, ya sean estos de CC o de Navarra Suma, la otra formación cuya apoyo o abstención la facilitaría sin tener que depender de los independentistas catalanes o de Bildu. Puesto que el PSOE va a poner toda la presión sobre los otros tres grandes partidos nacionales, PP, Cs y Unidas Podemos, para que con su abstención eviten un marco de bloqueo y de nuevas elecciones, no negociarán los pactos regionales, ni en Canarias ni en ningún otro territorio, vinculándolos a la posición que las formaciones con las que hablen vayan a defender en el Congreso y si apoyan o no a Sánchez como presidente.

Entre otras razones, afirmó, porque "la aritmética parlamentaria no da, y lo que sumamos por un lado con el apoyo de algunas formaciones, lo perdemos por otro", en referencia a los vetos cruzados que hay por parte de algunos grupos entre sí.

Distintos escenarios

Se refería específicamente el dirigente socialista a las situaciones de Canarias y Navarra y los dos escaños que CC y de UPN (Navarra Suma), respectivamente, pueden aportar cada una de estas dos formaciones para la investidura. Mientras que los nacionalistas canarios vetan cualquier acuerdo programático del PSOE con Unidas Podemos, los regionalistas navarros solo apoyarían a Sánchez si los socialistas renuncian a presidir la comunidad foral, para lo que necesitarían la abstención de Bildu, en favor de la derecha, lo que comportaría a su vez la retirada del PNV del acuerdo en el Congreso para la investidura. "Ni la investidura ni la gobernabilidad pasan por lo que pase en Navarra ni en ninguna otra comunidad", dijo Ábalos, por lo que el PSOE exigirá "altura de miras" a los otros grandes partidos y advirtió de que "la alternativa a un investidura viable es la repetición de elecciones", añadiendo como aviso que "las urnas tienen memoria".

Ábalos dio a entender con esa premisa que para el PSOE los dos votos de CC en el Congreso no son determinantes en sí mismos, y recordó que también los nacionalistas han rechazado vincular ambas cuestiones. "Es muy difícil vincular la representación parlamentaria en el Congreso con cómo vaya en cada comunidad autónoma. Entiendo que uno lo hace para el conjunto de España cuando está en el Congreso. España es algo más que el territorio de donde viene uno y son escenarios distintos. Yo creo que nadie va a vincular un escenario con otro", recalcó.

Dávila no opina sobre las dudas de Cs

La portavoz del Ejecutivo regional y consejera de Hacienda en funciones del Gobierno de Canarias, Rosa Dávila, no quiso pronunciarse ayer sobre la posibilidad de que pueda ser la alternativa a Fernando Clavijo para presidir el próximo Gobierno autonómico. "No me sugiere nada, no hago declaraciones", señaló Dávila en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno al ser preguntada por la posibilidad de que fuera ella la que encabece el próximo Ejecutivo en vez de Clavijo debido al veto impuesto por Ciudadanos (Cs) a Clavijo por estar investigado por el caso Grúas. Dávila insistió en que el Gobierno regional no hace "ninguna valoración" sobre los posibles pactos políticos para conformar el próximo ejecutivo. Aún así, aseguró que un Ejecutivo comandado por CC es "el mejor" para Canarias, en base al balance de los últimos cuatro años, cuando se han sacado adelante el nuevo REF, el Estatuto de Autonomía o la desvinculación del sistema de financiación autonómica.