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Medio ambiente

Un 20% de las playas de Mallorca retroceden medio metro cada año

El informe Mar Balear 2022 constata un aumento de la erosión y un empeoramiento de la calidad del agua de baño, sobre todo en los arenales urbanos

La playa de Cala Millor ha retrocedido mucho desde los años 60, según el estudio. Biel Capo

Una quinta parte de las playas de Mallorca ha entrado en una tendencia peligrosa que las lleva a retroceder medio metro cada año con respecto a la línea de costa. Tanto la erosión como el empeoramiento de la calidad del agua de baño, así como el aumento de la presión humana sobre los arenales, que ha crecido hasta un 35 por ciento en los últimos cuatro años, suponen una serie amenaza para la supervivencia de las playas, principal baza turística de Mallorca, según se desprende del informe Mar Balear 2022 que se ha hecho público este jueves.

El estudio científico que radiografía la situación del litoral balear apunta que las construcciones en playas (puertos, aparcamientos u otras infraestructuras) y el tráfico de usuarios modifican los parámetros naturales de sedimentación y alteran la deriva litoral y las corrientes oceánicas. Así, el informe concluye que las playas urbanas muestran una mayor erosión y que arenales como los de S’Arenal o sa Ràpita acumulan sedimento en zonas cercanas al puerto, mientras que las zonas más alejadas están más afectadas por la erosión. En es Trenc se ha comprobado que las zonas con mayor paso de usuarios "muestran un mayor retroceso". En este caso, el informe asegura que la playa ha disminuido una media de 5,7 metros entre 1956 y 2015, aunque en algunos puntos de mayor actividad antrópica como la zona cercana al aparcamiento ha perdido casi 19 metros.

Asimismo, también señala como factor del retroceso de las playas la "inadecuada gestión en la retirada de restos vegetales de posidonia acumulados en la orilla" y constata la "ineficacia" de las regeneraciones de playas mediante bombas hidráulicas, ya que, "además de ser muy costosas, producen daños ecológicos tanto en la zona de extracción como en la de descarga".

El estudio analiza algunos ejemplos de playas que han perdido volumen en los últimos años como las de Cala Millor o Cala Deià. En el primer caso, la playa del municipio de Son Servera aumentó 1,5 veces su tamaño en los años 60 como consecuencia de una rehabilitación dirigida al turismo. Sin embargo, desde entonces la playa ha retrocedido al mismo nivel que presentaba antes de la regeneración. La playa de la Serra, por su parte, también ha retrocedido desde el año 1956, pero en este caso como resultado de un oleaje más intenso

Calidad de las aguas

Otro factor analizado por el informe Mar Balear 2022 es la calidad de las aguas de baño en las playas de la comunidad, que en general ha empeorado entre 2010 y 2021, pasando de ser "excelente" a "buena".

En Mallorca, durante el pasado año un 87 por ciento de las playas mantiene la condición de excelente en lo que se refiere a la calidad de las aguas, mientras que el porcentaje en Menorca es del 73% y en Eivissa del 50%. Solo Formentera atesora esta calificación en la práctica totalidad de sus playas.

 La playa mallorquina que peor calidad registró el pasado año fue la de Albercutx, en el Port de Pollença, afectada por continuos problemas de vertidos fecales. No obstante, el estudio concluye que su calidad es "suficiente" frente al resto de playas analizadas, cuya calidad es considerada como "buena".

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