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"Antifaz y almohada chica para abrazar, complementos claves": así sería la siesta si fuera el nuevo deporte de los Juegos Olímpicos

El humorista Darío López ha hecho su propia versión de cómo sería esta costumbre tan española si fuese candidato a participar en las Olimpiadas

Darío López en una parte de su último sketch en Palante Producciones

Darío López en una parte de su último sketch en Palante Producciones / Palanteproducciones

Santa Cruz de Tenerife

Cada cuatro años, el español medio se hace experto en todos los deportes. Siempre hay un hueco para ver un partido de waterpolo, un combate de boxeo o una eliminatoria de esgrima y, seguramente, lo veamos y pensemos que no es tan difícil y que podríamos haber sido deportistas olímpicos. Algunos se acercan, pues son "expertos en rollos... olímpicamente". Así lo ve el humorista tinerfeño Darío López, que ha querido vislumbrar cómo sería la siesta si fuera deporte olímpico.

Esta costumbre tan española tendría un propósito claro y sencillo para ganar la medalla de oro: el que más tiempo consiga estar durmiendo se la lleva. La narración según el sketch colgado por Darío en Palante Producciones, sería así: "Aquí vemos a nuestro representante, justo en el sofá de la tele. Agarra el mando, enciende el aparato, se tropieza con un documental, la toalla a modo de mantita y correcto, se manda la siestita buena".

Todos hemos dormido una siesta alguna vez y, aunque parezca algo sencillo, para competir a nivel mundial hay que prepararse. Nuestro representante lo explica de manera detallada: "Son muchos los que lo intentan, pero que pasados los 20 minutos se levantan desorientados. Bueno, zumbados como maracas. Yo me levanto como una puncha".

Las marcas para clasificar

Como en la mayoría de deportes olímpicos, los atletas tienen que lograr marcas para poder acceder a las Juegos Olímpicos. En la siesta no sería distinto, pero contamos con un buen candidato a medalla en la figura que representa Darío López: "Mi marca del año está picando las dos horas". Cierto es que es más fácil dormir siesta dependiendo de las condiciones en las que te encuentres: "También era después de dos días de parranda, un domingo". En días señalados, el objetivo es claro: "Yo espero no bajar de los 90 minutos. Esa es la intención".

Las reglas son claras: "Oficialmente, según comité, todo lo que pasa de 120 minutos no es siesta, es sobada". Y es que como bien apunta Darío, la siesta oficial no debe alterar lo que viene siendo los ciclos habituales de sueño. Además, como en cualquier deporte, la práctica mejora al deportista. En este caso, nuestro representante cuenta con muchos años de experiencia para defender el honor de nuestro país y del Archipiélago: "Son muchos años de entrenamiento, de siestas en sillones, en hamacas, en bancos, en aviones incluso". Un auténtico experto de la materia que, a pesar de probar todos estos sitios, tiene claro cual es su preferido: "Una siestita en la cama es jugar en modo fácil".

De generación en generación

Este don para la siesta no le viene a Darío de la nada. Es una tradición que ha ido de generación en generación: "No todo lo que se hereda son fincas. Mi padre ha sido todo un referente, un maestro en la materia. A eso de mandarse el pijama y acostarse debajo de la sábana no llegamos, pero es el objetivo".

Para aquellos que no tienen la suerte de tener un ejemplo en casa también hay distintos recursos. Desde Palante Producciones son claros con aquellos que están empezando: "En principio, olvidarse de todo lo que viene siendo café, barraquitos y toda esta historia. Siempre una mantita, un documental, una etapa del Tour de Francia son elementos claves como para iniciarse en esto".

Datos interactivos

A lo largo del vídeo, mientras nuestro participante hace declaraciones a los medios de comunicación, varios datos salen en pantalla. Cabe destacar que son de mayor interés para aquellos aficionados a lo que sería este nuevo deporte olímpico:

  • No se descarta un nuevo récord mundial para la jornada de hoy.
  • Antifaz y almohada chica para abrazar, son complementos claves.
  • Babear la almohada no es agradable pero no es motivo para la descalificación.
  • Una siesta en un Binter entre islas es todo un reto pero te quedas sin ambrosía.
  • No todo lo que se hereda son fincas. La siesta como tradición familiar.
  • El bochorno veraniego es una condición favorable para iniciarse en el mundillo de las siestas.
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