Las reseñas turísticas online llevan ya tiempo siendo una herramienta muy valiosa para los viajeros y hasta para los autóctonos. Webs como Tripadvisor permiten a los usuarios compartir sus experiencias y opiniones sobre los lugares que han visitado pero puede ser un arma de doble filo, dependiendo del uso que se le de. Si se utiliza sin responsabilidad, podemos dañar negocios o fastidiar la experiencia de otros clientes.

El caso que presentamos a continuación es uno de los problemas de estas herramientas: la dificultad para asegurarse de la veracidad de una reseña. Un turista andaluz visitó el sur de Gran Canaria y quedó sorprendido por lo que le sucedió en un establecimiento.

Según su testimonio, "un camarero le ofreció un día de piscina gratis (en el hotel adjunto al restaurante) a cambio de una reseña de cinco estrellas en Tripadvisor". A pesar de que se negó a hacerlo, decidió dar una oportunidad al propio restaurante del complejo y fue a cenar allí.

Sin embargo, lo que encontró lo dejó muy decepcionado. A pesar de que no calificó la comida como mala, sintió que la calidad no era digna de la alta calificación que el restaurante tenía en Tripadvisor. Además, descubrió que la comida parecía estar "precocinada y congelada", lo que hizo que se cuestionara si el restaurante realmente merecía la reputación que tenía.

El turista también denunció la actitud del personal ante "un hombre que se pasó horas gritando" y que parecía ser el dueño del local. No parece el mejor ambiente para trabajar o disfrutar de una buena (o mala) comida.

La respuesta del dueño

Ante tales acusaciones, el propietario del lugar respondió negando las acusaciones y afirmando que cumplen con las directrices de opinión de Tripadvisor y que "nunca ofrecen invitaciones a cambio de reseñas positivas".

Aunque Tripadvisor lleva años intentando luchar contra las reseñas falsas, esto es algo muy complicado en Internet. Además, el anonimato lo hace aún más complicado. Por lo tanto, es siempre inteligente el utilizar estas herramientas como ayuda, a modo de complemento, pero no creernos todas las reseñas o críticas que leemos. La mayoría son verdaderas pero uno nunca puede llegar a saberlo al 100%.