Las nubes onduladas o nubes undulatus son producto de las ondas de gravedad atmosférica que, como su propio nombre indica, se producen en la atmósfera y son el resultado de procesos desestabilizadores, tales como una tormenta o una masa de aire que golpea sobre unas montañas.

En ocasiones pueden verse en el cielo como bandas de nubes, pero lo habitual es que no sean perceptibles debido a su corta longitud de onda, que varía entre unos pocos cientos de metros y varios cientos de kilómetros.

Durante la erupción de La Palma se pudieron observar nubes undulatis provocadas por la columna eruptiva del volcán, compuesta por una mezcla de piroclastos y gases de alta temperatura, que ascendió verticalmente por encima del cráter hacia la atmósfera.

En el caso de las ondas gravitatorias que se observaron durante la erupción del volcán de La Palma, se debieron a una inversión térmica. Esto ocurre cuando el gas caliente procedente de la boca del volcán 3en su ascensión se encuentra con una capa de aire cálido en altura, lo que impide que las corrientes de aire superficiales asciendan a niveles más altos, por lo que el aire se queda "concentrado" en capas bajas.  Actúa, por decirlo de algún modo, como una banda elástica que vibra hacia arriba y hacia abajo. A este fenómeno se le denomina flotabilidad.

Ondas gravitacionales atmosféricas del volcán de La Palma desde el espacio NASA EARTH OBSEVATORY

Esas ondas se propagan a lo largo de esa capa en todas las direcciones, generando unos patrones concéntricos cuyo origen se sitúa en la boca del volcán. Si, además, se condensa el vapor de agua, se forman nubes con una estructura de anillos que permiten visualizar aún más este comportamiento. 

En esencia, estas ondas de gravedad atmosféricas son perturbaciones que ocurren en todos los fluidos y son las mismas que se observan en el agua cuando se tira una piedra.