«Llegó la hora de marcharme; no puedo permitir que sigan aprovechándose de la buena voluntad de la gente»

Juan Luis López Fajardo.

Juan Luis López Fajardo, durante cuatro temporadas delegado y ayudante de entrenadores en los dos clubes femeninos (Uni Tenerife e Isla Única), acaba de anunciar en Facebook su decisión de acabar con su vinculación con el club que preside Valentín Santana. Sus explosivas declaraciones a BASKETMANÍA siguen en «la nevera», a la espera que sus asesores le aconsejen.
 
De esa entrevista les puedo ofrecer una frase. Y lo hago porque la jugadora protagonista de la misma, me lo confirmó esta mista tarde, la lanzaroteña Verónica Matoso, quien dedicó 10 años de su vida al CB Uni Tenerife.
Dice así: «YO HE VISTO A VERO MATOSO IR AL CLUB A PEDIR DINERO PORQUE NO TENÍA NI PARA COMER. INCLUSO LA MADRE DE UNA COMPAÑERA LE HIZO COMPRAS PARA QUE PUDIERA ALIMENTARSE TODOS LOS DÍAS. Y ESO ES MUY TRISTE Y LAMENTABLE», dijo Juan Luis.

«En mis relaciones con el CB Uni Tenerife y CB Tenerife Isla Única, en estas últimas 4 temporadas, siempre he intentado dar lo mejor de mi, cometiendo innumerables errores y unos pocos aciertos. Nunca hubo un «no puedo» ni a directiva ni cuerpo técnico ni jugadoras. He aprendido mucho de todos y cada uno de los técnicos, fisios y médicos con los que he trabajado.

He intentado ser una esponja y aprender también de jugadoras PROFESIONALES, que tenían mucho mas recorrido y experiencia que yo en esto del baloncesto. Y de las amateurs (séniors, júniors, cadetes, etc.) con las que he compartido cancha, también.

Pero llegó la hora de marcharme, y no porque quiera, sino porque me veo obligado por la situación de mi relación en el club. Jamás he querido un «sueldo» por las horas que dedique a mi pasión, porque yo tengo un trabajo que no me permitía dedicar las horas necesarias al club y al equipo. Pero no puedo permitir que sigan aprovechándose de la buena voluntad de la gente.

Seguir vinculado al baloncesto?, lo dudo. Sólo espero que todas aquellas jugadoras y técnicos a los que estas personas le deben dinero, lo cobren hasta el último céntimo. Y tranquilos, el tiempo es muy sabio, poniendo a cada uno en su lugar. Las cosas buenas en la vida, a veces tardan en llegar.

Y para ellos, tarde o temprano, llegará la hora de tener que justificar todo lo que han hecho. Lo mucho bueno que me llevo de estas 4 temporadas son los GRANDES AMIG@S que me han apoyado estos días con sus mensajes y llamadas telefónicas, hasta de otros países. Gracias a tod@s por soportarme».