La interesante entrevista en EL DÍA a Marcelinho Huertas

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Huertas; «No vine para disfrutar de la playa, sino para jugar en un gran equipo»

Sus últimos cuatro choques en Liga Endesa han dejado boquiabiertos a propios y a extraños. Sus medias, 18,5 puntos y 13 asistencias para casi 27 créditos de valoración

CARLOS GARCÍA

PERIÓDICO EL DÍA

FOTOS: ANDRÉS GUTIÉRREZ

 

¿Le dura el enfado del martes?

No, que va, para nada. Son cosas que ocurren a veces. Con las ganas y la cabeza caliente puedes perder el control… Pero ya ha pasado, ya ha pasado.

Pero en ese instante se le vio demasiado caliente. Incluso con algún gesto feo camino de los vestuarios…

Bueno, creo que en ese momento habíamos sido perjudicados. Para empezar, el aviso de la técnica había sido una falta en ataque muy clara; y luego la técnica, una acción en la que ni me caigo, ni protesto, ni hago nada. Nos han impedido que yo estuviera ayudando en el último cuarto en un partido que valía mucho para nosotros? Se unió un poco de todo.

Venía también de otra técnica contra el Zaragoza apenas tres días antes? ¿Se siente presionado o tenso?

¡Pfff!? Yo vivo los partidos muy intensamente, siempre quiero ganar, pero sé que debo trabajar para controlar mejor las emociones en algunas ocasiones. Y de hecho lo trabajo para cada partido, pero a veces se dan ciertas circunstancias y esta semana, casualmente, han sido dos seguidas. Pero no soy un jugador que, históricamente, haya tenido problemas con los árbitros ni con los rivales. Creo que soy una persona bastante normal y que dentro de lo que es el juego me porto bastante bien.

Inmediatamente después de esa técnica en Zaragoza, en un tiempo muerto, Vidorreta se dirige a usted en un tono bastante pausado, cuando quizá otro jugador hubiera recibido una bronca mayor. ¿Eso es señal evidente de mucho respeto del técnico hacia usted?

Depende de cómo se vea? Después de la técnica fui a los árbitros un par de veces y les enseñé cómo tenía los brazos, con los dedos de los jugadores marcados en ambos. Por eso hay que tener en cuenta las circunstancias en ese momento, o la rigurosidad de los colegiados. Txus también se quejó ahí de una cierta desigualdad. ¿Si me tiene respeto? Creo que sí. Nos conocemos desde hace muchos años y todo este tiempo hemos sentido respeto el uno del otro. Hacia la persona y como profesional. Él respeta a todos los jugadores, pero conmigo quizá tenga una relación especial, aunque no sé por qué. Habría que preguntárselo a él.

Casi cuatro meses de competición. ¿Pensaba estar rindiendo a un nivel tan alto?

Yo sí. Sinceramente sabía, más o menos, el rol que tendría en el equipo. Y aunque mucha gente imaginara que no, yo sí confiaba en mí pese a haber estado los dos últimos años en el Baskonia con un papel diferente. Sabía que aquí mi labor sería muy parecida a la que ya tuve en su día en Bilbao, solo que más de diez años después. Estoy muy contento de estar jugando a este nivel, y sobre todo seguir ayudando al equipo a competir y llevándonos partidos. El Canarias se ha ganado el respeto de todos, tanto en la ACB como en Europa. Muchos, y no hablo de solo uno o dos jugadores, llegaron aquí en verano tras quizá no haber sido queridos en otros equipos, y ahora le están dando la vuelta a esa sensación jugando a un nivel altísimo.

En verano, pidiendo referencias suyas a un periodista de Vitoria, dijo que usted este año haría ‘lo que le diera la gana’ en la cancha. Y parece que no iba desencaminado.

Ufff… Yo no hago lo que quiero, yo hago lo que está marcado en el plan de juego, aunque ese plan de juego muchas veces pasa por los bases: por tener el balón en sus manos, por ser capaces de generar, ser agresivos de cara al aro, tomar decisiones… Esa es nuestra filosofía y en ella hago lo que creo que es adecuado para el equipo, buscando las mejores situaciones para cada compañero, y teniendo en cuenta sus características individuales con el fin de que exista fluidez. Trato de visualizar qué equipo hay en el campo para hacerlo jugar de diferentes maneras en función de sus jugadores.

Seguramente más de uno también pensó que, con dos años de contrato, Huertas vendría a Tenerife casi a retirarse y de vacaciones…

Pues se equivocaron. Yo me tomo esto muy en serio y siempre he sido un jugador con mentalidad ganadora y ambicioso, y lo seguiré siendo. Y además, en una competición dura y exigente como la ACB, yo soy el más autocrítico conmigo mismo y sé de la importancia de realizar un trabajo serio, luchar y hacer que el equipo sea capaz de competir. Soy el primero que cuando llego a los entrenamientos y a los partidos trato de trasmitir al resto mi seriedad y mis ganas de trabajar y ganar, independientemente del rival. Y eso creo que eso habla de mi carácter. No he venido aquí para disfrutar de la playa, sino para jugar al baloncesto en un gran equipo.

Es el jugador que más minutos disputa dentro del equipo y el tercero en toda la competición. ¿Físicamente se encuentra bien?

Está claro que hay partidos que se hacen más largos, sobre todo porque van ajustados, en los que llegas más cansado al final y te falta un poquito de aire. Pero eso lo hablamos durante el juego, y de hecho ya ha habido situaciones en las que le he pedido a Txus un par de minutos de descanso. Pero también, si el entrenador confía en mí de esta manera para jugar muchos minutos, ¿quién soy yo para decirle que no? Vamos dosificando la carga en los partidos y también en los entrenamientos para que en un futuro no nos acabe pasando factura y podamos llegar frescos a todo lo que viene por delante, como la Intercontinental y la Copa del Rey, y por supuesto la segunda parte de la ACB y la Champions. De momento me encuentro bastante bien, sin molestias. Espero que pueda seguir de esta manera.

Precisamente, en aquello que está por venir, el equipo se juega en 30 días parte de sus opciones de hacer algo grande esta temporada. ¿Hay razones para soñar?

Seguramente las hay, sí. Creo que si hemos llegado hasta aquí en esta condición es porque realmente somos capaces de luchar por algo importante. La Copa del Rey es un torneo que puede ganar cualquier equipo; algunos tendrán más experiencia y más peso, pero también más presión, y a un partido, si eres capaz de hacer un buen plan de juego y ejecutar las cosas bien, puedes ganar al que sea. Iremos con mucha ilusión a la Copa, a la Intercontinental, y también en esos partidos de ACB y los tres que nos quedan de Champions para tratar de ser primeros de grupo. Estamos en el buen camino.

Le quedan solo 15 asistencias para llegar a las 2.000 en ACB. ¿Lo veremos contra el Estudiantes?

¡Jaja! Cada partido es una historia diferente y es muy complicado saber lo que va a pasar. Las asistencias son algo muy relativo, y si vienen, vienen de una manera natural. Además, todos los equipos tienen formas diferentes de defender. Lo importante es saber jugar contra el rival que toque, en este caso el Estudiantes. Lo de las 2.000 asistencias no es algo que me obsesione, ni busco dar más asistencias para llegar algún récord. Si alcanzo esta cifra será por mi trabajo y por hacer las cosas con normalidad.

Pero ya ha bordeado el récord de Sergio Rodríguez de 19 asistencias en un partido, y además promedia 7,9 cuando el mejor registro histórico está en poco más de 9. ¿Se ve capacitado para fijar una nueva marca?

Muy difícil. Sinceramente es algo muy difícil. En el baloncesto moderno, y más en la Liga Endesa, es cada vez más complicado encontrar espacios. Esos números son una burrada, tanto las 19 del Chacho como el acabar con un promedio de nueve en una competición como esta? ¡Bufff! Y como dije ahora, tampoco lo estoy intentando. Si llega, pues que sea de una forma natural.

En el otro lado de la balanza, las pérdidas, donde es el jugador que más balones se deja de toda la liga. En cambio Txus viene diciendo que la relación con el número de asistencias es buena. ¿Cómo lo ve usted?

Sobre todo en los primeros partidos sí llegué a perder muchos balones, pero con el paso de los encuentros esa cifra ha ido a menos? y las asistencias a más. Está claro que mi objetivo es ser siempre un jugador seguro, porque por algo soy el responsable de la creación del juego, pero también el hecho de pasar mucho el balón y tratar de encontrar a los compañeros en situaciones claras de canasta tiene un cierto riesgo. Ese riesgo hay que saber cuándo tomarlo para intentar ahorrarme esas pérdidas tontas, pero no puedo dejar de hacer un pase de canasta que vea más o menos claro porque ahí estaría perdiendo mi esencia como jugador. Eso hay que controlarlo y saber cuál es el momento de pasar.

Por números y posición natural su mejor socio en el equipo es Shermadini. ¿Hay algún otro jugador con el que posea un feeling especial?

Creo que tanto yo como los otros bases tenemos muchísimos socios. Hay situaciones para salida de tirador de Sasu, de Santi o Iffe; con los aleros en las esquinas y abriendo el campo gracias a los roles de los cincos? No hay un solo foco en Gio, por mucho que él genere tanto en el pick and roll como en el poste bajo. Nuestro juego está basado en bastantes más aspectos que en la conexión del base con el pívot.

Por sus características, Aaron White tiene pinta de poderse entender bien con usted?

Sí, es un jugador que tiene una característica muy clara de jugar el pick and roll. Es muy atlético y juega por encima del aro. Su posición, la del cuatro, quizá no genere tantos espacios para continuar como sí lo hace un cinco, pero seguro que encontraremos soluciones para eso.

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  • 20/01/2020 en 22:59
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    Que se cuide y no se lesione. Vendrían muy mal dadas en ese caso. Suerte que la salvación esta a tiro en el peor de los casos

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