«Para mejorar el DEPORTE primero hay que sacar la basura»

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Vivimos inmersos en la HIPOCRESÍA. Prima el quedar bien, la pelota al político/a de turno por encima de la VERDAD. Ayer asistí a una charla-coloquio en la que unos invitados opinaban sobre cómo está el deporte tinerfeño y canario.

Los cinco ponentes merecen todo mi respeto pues además de ser gente del deporte, uno de ellos olímpico y una de ellas internacional absoluta con España, ven la necesidad de promover un cambio  para que esto funcione mucho mejor, aprovechando, claro que sí, la llegada de las nuevas tecnologías. ¡Bravo por ello!

Sin embargo, no sé si por desconocimiento o por no querer herir susceptibilidades, no salieron a relucir temas que realmente hacen que el deporte esté falto de seriedad, respeto, transparencia… añadiría que hasta de honestidad.

Miren, el pasado miércoles me encontré en La Matanza a un exjugador de baloncesto. Con sus dos metros de altura recorría bares y establecimientos tratando de vender carteras, gafas y demás artículos. Sí, era negro y africano. Solicitamos su presencia y le preguntamos si jugaba al basket, respondiendo que jugó en su día. Vino fichado por un club de Santa Cruz de Tenerife para jugar en las categorías de base y potencial el juego interior del equipo. Pasados unos años y al entender el club en cuestión, más bien la persona que lo trajo, que no tenía futuro o continuidad, le dijo «adiós y si te vi ya no me acuerdo». Vamos, una «patada en el culo».

¿Este es el método que queremos para nuestro deporte? ¿De verdad es serio que se fiche jugadores de otros países y al no lograr los objetivos previstos y, tal vez, ganar un dinerito por eso del derecho de formación, se olviden de él y esté ganándose el pan de cada día como un «mantero»?…

Otro asunto. Un club tinerfeño, que hace una extraordinaria labor con PERSONAS CON DISCAPACIDAD, no paga a sus entrenadores, ello a pesar de recibir subvenciones públicas. No conforme con esto, sus dirigentes se atreven a reclamar esas ayudas para el curso siguiente y se encuentran con la «puerta cerrada» y con el letrerito que dice «para poder recibir subvenciones anuales es necesario JUSTIFICAR las recibidas la temporada anterior». ¿Lamentable, verdad?.

Entidades que reciben la visita inesperada de un inspector de trabajo y se ven apercibidos de «cierre del kiosko deportivo» si no legaliza la situación de monitores, cuidadores, entrenadores, delegados… que igual percibían un dinerito pero que no constaba como trabajadores sujetos a formar parte de la Seguridad Social y Hacienda.

Luego nos encontramos con la clase política. Gente que sin tener la más remota idea de deportes (claro que hay excepciones) son designados responsables de esa área en las instituciones canarias. Cargos a los que llegan por ser del partido en el poder y no por tener una trayectoria deportiva en sus curriculum. Todavía me acuerdo de aquel director general del Gobierno de Canarias que llegó a decir: «Quedan inaugurados los equis, equis, palito, palito» porque poco entendía de números romanos.

Políticos que salen en las fotos cuando el deportista o el equipo ganan medallas o títulos nacionales e internacionales, pero que les niegan cuatro euros cuando esos deportistas, que dedican horas a los entrenamientos diarios, deben afrontar un largo desplazamiento no cubierto por la federación de turno. Los mismos políticos que saben que un presidente de una SAD se auto concede un préstamo de 30.000 euros y papá Cabildo, el «dueño del circo», ni lo reclama ni lo denuncia en el Juzgado.

Clubes con años de presencia en las competiciones federadas que se han visto con deudas asfixiantes y que, con el lastimoso «silencio» federativo, dan de baja para crear un nuevo club con otro nombre y CIF y así no tener que pagar las deudas contraídas, dejando colgadas a modestas empresas tinerfeñas.

Directores de centros docentes y «APAS» que no quieren que clubes federados utilicen sus instalaciones deportivas en horario vespertinos sin actividad escolar cuando en la ciudad son numerosos los clubes federados que tienen que mendigar un lugar donde entrenar sus cientos de deportistas.

Un Gobierno que es incapaz de entender que para encontrar empresas que apoyen el deporte es necesario dictar leyes que les ofrezcan ventajas fiscales, como sucede en países como Italia.

Dirigentes de federaciones que, con el «sí guana» de los que forman las asambleas, hacen lo que les viene en gana y colocan a familiares y amistades. Los mismos que se niegan a asistir a la presentación de un club porque no es de su agrado la cara del dirigente.

Presidentes y «cantamañanas» de clubes que fichan a jugadorAs ofreciendo una cantidad económica que jamás hacen efectiva, incluso dejando «muertos» en hoteles y restaurantes.

Podría seguir con muchos casos que he presenciado a lo largo de mis cuatro décadas en la información deportiva, pero entiendo que convertiríamos este artículo de opinión en una novela por capítulos.

Es muy triste que se quiera buscar un deporte mejor sin antes haber «barrido la casa». Y les garantizo que hay mucha basura que es necesaria erradicar si queremos contar con un DEPORTE marcado por la seriedad, honradez y responsabilidad.

Postdata/ ¿Qué podemos esperar de unos dirigentes que prohíben la publicidad del tabaco y el alcohol en el deporte, pero que ahora dan el visto bueno a que las casas de apuestas nos invadan en medios de comunicación,  patrocinen a clubes de élite y le llenen los bolsillos a estrellas del deporte que tendrían que decir NO para dar ejemplo?… Ah, eso sí, nos avisan: «JUEGUE CON MODERACION».

3 thoughts on “«Para mejorar el DEPORTE primero hay que sacar la basura»

  • 19/10/2019 en 9:56
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    Si me gustas maestro es por lo bien que te explicas!!!

  • 19/10/2019 en 15:14
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    oe oe oe

  • 19/10/2019 en 20:38
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    creo que nadie lo ha explicado tan claro hasta ahora

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