«La amenaza del trío de Tenerife», titula el Diario El Sur malagueño

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Shermadini, Salin y Dani Díez regresan el sábado a Málaga para medirse al Unicaja, en el que militaron las últimas temporadas

Hay pocos partidos con más morbo esta temporada que el que este sábado va disputar el Unicaja ante el Iberostar Tenerife (20.30 hora peninsular). Hay algunas cuentas pendientes entre los dos equipos por lo acontecido entre ambos la campaña pasada, con aquel repaso que le dio el cuadro canario al malagueño en la Copa del Rey. Pero lo realmente interesante está en el regreso de Giorgi Shermadini, Dani Díez y Sasu Salin al Palacio de los Deportes como jugadores del Tenerife. Los tres protagonizaron este verano un curioso éxodo hacia el club de La Laguna y el sábado jugarán como visitantes después de varias campañas defendiendo los colores del Unicaja. Son tres buenos jugadores y tendrán una motivación extra por distintos motivos. El Tenerife, como el cuadro cajista, sorprendió con su derrota en casa frente al Bilbao, pues ha conformado un equipo con el que volver a dar mucha guerra esta temporada en la Liga.

En ese encuentro destacó la figura de Giorgi Shermadini. El georgiano ha comenzado la Liga a gran nivel firmando 23 puntos y 6 rebotes. Su salida del Unicaja estaba cantada al final de la pasada campaña. Su rendimiento en su segunda temporada en Málaga estuvo por debajo de lo esperado. Pareció experimentar un bajón físico y el equipo echó un falta su capacidad para resolver cerca del año. No quería marcharse, pues tiene casa en Alhaurín de la Torre y es previsible que su familia se instale aquí cuando deje el baloncesto.

El caso de Salin fue muy particular. Casimiro y el anterior director deportivo, Carlos Jiménez, tenían pactada su renovación. Tenía que decidir el consejo de administración, pero el máximo órgano del club no dio luz verde a su continuidad. Salin, que con el manchego rindió mejor que con Joan Plaza en Málaga, se sorprendió bastante por esta decisión, en parte porque el año antes había accedido a bajarse el sueldo para seguir en el Unicaja. No le costó demasiado encontrar equipo. Su tiro de tres será una amenaza el sábado, aunque no comenzó la temporada con puntería, pues sólo encestó dos de los ocho triples que lanzó en los 25 minutos que estuvo en pista.

Por último, con Dani Díez se vivió una situación excepcional en los últimos años, pues el club optó por dejar sin efecto el año de contrato que le quedaba y se acordó una rescisión. Díez llegó a Málaga como internacional y mejor jugador nacional joven, pero su evolución se estancó. No le favoreció, por ejemplo, que durante un par de temporadas, la plantilla tuviese tres aleros. La pasada campaña, tras cubrir bien la baja de Carlos Suárez en el puesto de cuatro, volvió a jugar poco y ahí es cuando su agente decide que es la hora de un cambio de aires y así se lo sugiere al club. Aquello parecía olvidado en verano, pero el Unicaja le tomó la palabra y optó por negociar su salida. El madrileño mostró su regularidad con un buen partido ante el Bilbao el miércoles y firmó 8 puntos y 10 rebotes. Después de cuatro temporadas en Málaga, Dani Díez dejó aquí muy buenos amigos e incluso un negocio, pues es uno de los Díez fue el que más jugó (33 minutos) en el Tenerife en el partido ante el Bilbao Basket (67-81), por lo que va a ser uno de los hombres importantes para Txus Vidorreta esta temporada.

Con estos precedentes, los tres excajista llegan este sábado a Málaga en un equipo que se ha transformado al completo. El Iberostar Tenerife es el club que más ha fichado con once refuerzos, que como el Unicaja también está en fase de conjunción.

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