El Unicaja cerrará la Liga con su peor balance a domicilio de la última década si no gana en Tenerife

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Juan Calderón

El Unicaja de los extremos. El equipo malagueño comenzó la temporada firmando el mejor arranque de su historia. Lo ganaba casi todo sin importar si era dentro o fuera. Su nivel de juego era enorme y la confianza de los jugadores en lo que hacían era total. Ocho meses después, los números ya no son tan brillantes. Tampoco las rachas. De hecho, si mañana no gana en Tenerife (18.00 horas) cerrará la fase regular con el peor balance como visitante de la última década, que se dice pronto.

El conjunto que dirige Luis Casimiro ha acusado un prolongado bache de resultados agravado por las lesiones que se ha evidenciado en los encuentros a domicilio. Desde que comenzó el año sólo ha ganado un encuentro lejos de Málaga en la Liga Endesa y tres si se toma como referencia también la Eurocup, pues ganó en Limoges y Berlín.

La solidez que ha mostrado como local, sin embargo, le ha permitido agarrarse a la quinta plaza, pero no le ha dado para acabar como cabeza de serie cara a la fase por el título y tener así el factor campo a favor al menos en la primera eliminatoria, algo fundamental teniendo en cuenta que casi con toda seguridad se medirá a su ‘bestia negra’, el Valencia, en este primer cruce.

Antes de jugar mañana en Tenerife, el Unicaja suma cinco victorias como visitante, cuatro en la primera vuelta y sólo una, ante el Estudiantes, en la segunda. El balance es pobre, pobrísimo, de hecho será el peor de la década si no doblega a un equipo que ya le ha derrotado dos veces en lo que va de temporada. Ganar partidos en pista contraria es lo que muestra la verdadera solidez de un grupo, con ambientes adversos y arbitrajes que suelen dejarse influenciar por la afición local. Este Unicaja, que sí lo mostró en el primer tramo de la competición, carece a día de hoy de esta entereza competitiva.

Lo más parecido a la situación actual sucedió en la campaña 2011-2012, cuando acabó la Liga con sólo seis victorias como visitante, de las que sólo dos fueron en la segunda vuelta. Así, dependiendo de lo que suceda mañana, el equipo malagueño acumula el peor balance histórico en una segunda vuelta, con todo lo que eso representa. Teniendo en cuenta que no tendrá el factor campo a favor, resulta complicado pensar en que pueda ganar uno o dos partidos como visitante en el ‘play-off’ cuando no lo ha hecho en los cinco meses previos.

En términos comparativos, en estas diez temporadas analizadas para elaborar esta información, el Unicaja firmó sus mejores registros como visitante en la campaña 2014-2015. Aquella plantilla lideró durante muchas jornadas la Liga Endesa, acabó la fase regular tercera y sumó diez victorias lejos de Málaga, cinco de ellas en la segunda vuelta. Ese equipo formado por Granger, Toolson, Kuzminskas, Markovic, Will Thomas, Stefansson y Vázquez; entre otros, rozó la final de la Liga en un ‘play-off’ muy igualado y que se decidió en un polémico quinto partido en el Palau.

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