La entrevista en EL DÍA a Alejandro Martínez, coach del Adareva Tenerife

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«Serán encuentros muy duros y exigentes, mucho más que la mayoría que hemos jugado hasta ahora», dijo la Fase de Ascenso a LF-2 que arrancará mañana viernes en «Los Guindos»

ENTREVISTA DE CARLOS GARCÍA

Apenas unas semanas después de desvincularse del Palencia de LEB Oro, Alejandro Martínez recibió la llamada de Paco Apeles para «que le echara una mano en el Adareva» y antes que «estar en casa viendo partidos por la tele», aceptó. Sapiencia para el conjunto júnior y para su primer equipo. El excanarista entró con buen pie en la entidad de Finca España y acabó como máximo responsable de ambos banquillos. Con el de formación fue séptimo en el Nacional; y desde mañana afronta la fase de ascenso a Liga Femenina 2. Las laguneras no parten como favoritas, pero conociendo a Martínez su equipo lo dará todo para hacer saltar la sorpresa.

Baloncesto femenino y la base. ¿Se puede afirmar que Alejandro Martínez regresa a sus orígenes?

Nunca los he dejado. Con el Canarias siempre seguí entrenando cantera; no con ficha, pero sí ayudando en el Luther. Ahora estaba en casa, me ofrecieron esta opción y empecé a colaborar.

¿Es algo coyuntural?

Sí. El compromiso es hasta acabar la fase. Me quedaré unas semanas más, pero la idea el próximo año es estar en un club profesional.

¿Y si logran el ascenso y le ofrecen un buen proyecto?

No, yo quiero salir fuera.

¿No añora a la ACB?

Sí, pero a mí lo que me gusta es el baloncesto. Sí es ACB, perfecto, pero es algo complicado, al igual que la LEB. Por eso lo normal es salir fuera de España. Lo jodido es la primera vez, las otras ya te duelen menos. Habrá que esperar.

¿Qué veremos del Adareva en la fase de ascenso?

Estepona y Málaga, parten con la condición de favoritos, para empezar porque juegan en casa y, porque en el caso del Unicaja, lo hace bajo el manto de un club de ACB. No tenemos nada que perder, vamos sin ninguna presión y sí con mucha ilusión, partido a partido; a ganar el primer día y ver luego cómo transcurre el campeonato. Serán encuentros muy duros y exigentes, mucho más que la mayoría que hemos jugado hasta ahora.

«La Liga Femenina 1 es muy dura y debes tener una plantilla sólida para estar en ella durante muchos años»

¿Que el Clarinos haya subido supone una mayor presión para el Adareva en su objetivo de que no haya una diferencia tan grande?

Presión no hay. El club tiene sus ideas muy claras. Aún está creciendo, su ambición es hacer las cosas bien y el hecho de que ahí esté Paco Apeles le dará una visión más a medio y a largo plazo que a corto, lo que permitirá formar jugadoras con identidad de Adareva. Hay tiempo para cumplir el objetivo del ascenso.

¿Y qué le parece el ascenso del conjunto morado?

Me alegro por muchas razones. Por Claudio [García Morales], al que conozco desde hace muchos años; por Leo [Acuña], que también es un grandísimo entrenador; e igualmente por todos los que han trabajado en el club, porque un ascenso cuesta mucho conseguirlo. Ahora, a ver qué plantilla se configura y si hay jugadoras que puedan ser referentes para las chicas de la Isla. Si va a haber 12 extranjeras la identidad será muy complicada, pero también entiendo que resultará muy complicado fichar nacionales porque prácticamente están todas ya colocadas. La Liga Femenina 1 es muy dura y debes tener una plantilla sólida para estar arriba durante muchos años.

Y en esta situación, ¿es incompatible un segundo equipo en Liga 2 o pueden cohabitar?

El basket femenino en Tenerife goza de muy buena salud, con muchísimos proyectos interesantes, de clubes y colegios. Quizá esas niñas vean muy lejana la Liga Femenina 1, pero no tanto la Liga 2. Habría espacio y creo que sería un buen referente ese segundo equipo en Liga Femenina 2, como en masculino uno en LEB Plata. Que ese escalón no sea tan grande.

¿Cómo está viendo al Canarias?

Bien. Creo que el doble partido en Galicia les ha metido ya en playoff; me resulta muy difícil que no acaben ahí. Ahora ver en qué posición acaban, ya que incluso puedes soñar con pasar ronda y jugar el año que viene Eurocup, que podría ser el siguiente paso para el club. Han sufrido los altibajos normales del que juega dos competiciones, pero han sido muy sólidos y fieles a la idea que tiene su entrenador. Hubo mucha gente negativa cuando perdieron los siete partidos seguidos, pero esto son 34 jornadas.

Dijo hace algunas que prefería no acudir al Santiago Martín para evitar algunas suspicacias?

Sí, para mal. Cuando tenga que ir al pabellón iré, pero por ahora creo que no es conveniente, ni para mí ni para el club.

«Es perjudicial que haya dudas sobre la edad de los niños africanos»

Alejandro Martínez y la base siempre han ido de la mano. Por eso la suya es una voz autorizada para hablar lo que ya es una constante polémica sobre la edad de algunos de los africanos que marcan las diferencias en los clubes y selecciones de cantera. «Es perjudicial para todos que exista esa duda», apunta de entrada el técnico de origen barcelonés, que pone sobre la mesa dos argumentos. «El otro día me hicieron un planteamiento: todos estos chicos que vienen con 13 años ya miden 2,06; cuando tienen 18 siguen midiendo 2,06; no crecen. Uno español mide 1,80 con 13, y 1,87 con 18. Eso da algo que pensar», explica Martínez, que además añade lo que sucede en otro mercado que él controla a la perfección. «En Estados Unidos, aunque no lo están regulando, sí lo controlan, y a muchas universidades ya no les atrae este tipo de jugador», expone.

Desconoce Martínez «quién es el que le tiene que poner el cascabel al gato, si la FEB, el Consejo Superior de Deportes, Asuntos Exteriores…, pero habría que regularlo de alguna manera entre todos». «Lo que es cierto es que se juega con cartas marcadas», comenta el técnico, que aboga por la llegada de extranjeros –«quien me conoce sabe que lo menos que soy es racista», deja claro-, pero de una manera correcta. «Que lo hagan en las edades y las categorías que les corresponden. ¿Es bueno para los chicos locales? Si vienen con sus edades seguramente sí, porque estamos viendo que los equipos con chicos de color juegan solo para ellos; no veo que los pequeños saquen beneficios», razona Alejandro, que ve un fin claro y casi único en esta situación. «En la base lo que se quiere es ganar, no formar jugadores. De septiembre a mayo no han pulido los errores de esos chicos, pero con lo que hacen desde el primer día ya les vale para ganar. Es una cultura de querer ganar de cualquier manera», es su planteamiento, a lo que añade el «quitar jugadores a otros clubes ofreciendo solo el ganar y jugar torneos importantes». «A ninguno se les convence con argumentos formativos; solo importa ganar, ganar y ganar. Y luego la culpa es de Martínez, de Vidorreta, de Katsikaris, de Rafa Sanz? que no ponemos a jugadores de cantera a jugar con el primer equipo. A lo mejor es que no están formados, y solo educados para ganar«, manifiesta casi en una defensa del colectivo de entrenadores profesionales.

Para Martínez, este nuevo mercadeo también tiene otras consecuencias a medio y largo plazo. Por un lado, en las selecciones autonómicas, un caso en el que pone un supuesto con todos los visos de hacerse realidad. «La selección mini fue campeona de España hace dos años sin ningún foráneo. ¿De ese grupo, con el paso de los años, te vas a cargar a gente para hacerle hueco a los de fuera porque quieres seguir ganando? Eso no puede ser así. Prefiero jugar solo con los míos y descender…», señala, aún sabiendo que «el resto pueda estar haciendo trampas». La otra hipótesis habla del salto al profesionalismo de ese jugador que tanto ha dominado en la base. «Cuando llegas arriba los demás también son de tu tamaño y todo lo que tú no has trabajado para mejorar, porque ibas sobrado, hace que te des una hostia», finaliza. Sin pelos en la lengua, Martínez apunta lo que quizá otros no se atreven a manifestar.

Un equipo sin estridencias

Tras hacerse con el entorchado regional, el Adareva Tenerife apura estos días su preparación para la fase de ascenso. Lo hace con Martínez al frente, sabedor de que, con un margen tan estrecho, lo mejor es «aprovechar lo que tenía el anterior entrenador [Igor Martín], que era bastante, y tratando de mejorar un poquito cada una de esas cosas». Un sprint final condicionado por su presencia en el Nacional júnior la pasada semana. Cuestionado por las principales características de su equipo, Alejandro considera que su plantilla no destaca «por una virtud especial». «No tenemos las mejores tiradoras, ni reboteadoras, ni defensoras. El nivel medio de todo lo que hacemos está bien, no sobresalimos en nada, pero tampoco damos el cante de manera negativa en nada. Tenemos jugadoras muy comprometidas, con gente que trabaja o estudia y que hace el esfuerzo para entrenar todos los días. Hacen un muy buen grupo», comenta Martínez en un somero análisis de las suyas.

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